- No, en serio, está bien – Elevé mis manos en señal de que pare, ya que él había avanzado un poco-. De verdad no es necesario de que vengas conmigo – Mis esperanzas de convencerlo eran mínimas
- Te acompaño y punto. No se discute más – Dijo Ross empezando a caminar
- Está bien – Bufé dándome por vencida – Pero espera un segundo – Me hizo caso, ya que paró y me miró – Digamos que no sé en donde estoy parada. Sólo sé que me encuentro aquí contigo – Elevé mis hombros y puse una carita tierna. Él sonrió
- ¿Hablas en serio? – Rió y yo me sonrojé – Estás perdida. Pues bien, vamos – Ross empezó a caminar ¿A dónde rayos iríamos?
- ¿A dónde vamos? – Pregunté realmente confundida
- Tú sólo camino – Dijo sin voltearse – Luego sabrás
Estuvimos caminando por el medio del bosque por aproximadamente 40 minutos. Mis pies ya no daban más, estaba realmente exhausta y todavía faltaba caminar como unos 20 minutos.
Lo único que deseaba en ese momento era llegar a casa y acostarme en una cómoda cama.
Sin pesarlo dos veces, me detuve y me senté en el suelo.
- Vamos ____, no falta mucho – Me reprochó Ross – No seas floja
- Continúa ti – Dije haciendo un movimiento con la mano para que siguiese solo – No doy más
- No seas dramática – Se quejó – Ven – Dijo mientras doblaba sus rodillas para que yo me subiera a su espalda – Vamos sube – Me indicó
- No – No quería, estaba tan cansada que ni siquiera tenía ánimos para subirme en su espalda – Te haré daño. Ross comenzó a reírse a carcajadas. No entendí el motivo
- ¿Tú? – Me señaló - ¿Me harás daño a mí? – Se auto señaló – Yo creo que sería al revés – Se dio la vuelta y volvió a colocarse en la posición anterior – Ven, déjate de dar vueltas y sube – Hice caso. Me subí en su espalda. Me sonrojé de inmediato al pensar que seguramente lo estaba matando por el peso y él se la estaba aguantando
- Bájame si te es de mucha molestia – Dije
- Bromeas – Dijo soltando una risita – ¿Estás segura de que te alimentas bien? – Rió nuevamente. Yo sólo murmuré un “sí” casi inaudible. Apoyé mi cabeza en su hombro. Aquello me hizo acordar a la vez en que Niall me había cargado hasta la casa de Stella y Antonio.
Comencé a pensar en todo lo que había pasado con Niall en aquella casa con los ancianos, y fue ahí cuando caí hipnotizada por mis pensamientos.
Al cabo de un rato, sentí como Ross intentaba bajarme. Me desperté inmediatamente.
- Te habías quedado dormida – Río
-Lo. Siento – Dije tímida
Internamente agradecía a la oscuridad de la noche, ya que así, Ross no podía ver mis mejillas teñidas de un rojo intenso.
- Me encanta cuando te sonrojas – Dijo mientras acariciaba mi mejilla. Dios, ahora estaba como un tomate – Ven, entra pequeña
No me había percatado de que ya nos encontrábamos en una casa. Esa casa era de Antonio y Stella.
Ross me dirigió a la habitación donde antes habíamos ocupado con el rubio. Ross me había dicho que él dormiría en el sillón, pero luego de negarme varias veces, el cedió. Pues no iba a dejar que él durmiese incómodo luego de haberme cargado. No. No lo permitiría.
De verdad, él era realmente encantador. Me había prestado una de sus remeras para que no durmiera con mi ropa. Me dio una manta y una almohada para que por lo menos durmiera cómoda. Según Niall, este sillón era bastante incómodo.
ESTÁS LEYENDO
INSTINTO Niall Horan & Tu
Fiksi Penggemar_____(Tn) Tendra Que Luchar Para Poder Mantenerse Viva Y Poder Vengarse Por La Muerte De Sus Padres, Pero Ahora Es Cuando Le Llego El Amor. Al Enamorase ¿Ella Podra Cumplir Su Venganza Y Matar Al Hombre Que Ama? O ¿Perdonara Al Asesino De Sus Padre...
