CAPITULO 28 & 29

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Un ardor en mi mejilla empezó a aparecer y sentí como mi cuerpo comenzaba a caer pero, antes de tocar el suelo, unos brazos me lo impidieron. Él me había pegado.

Numerosas lágrimas comenzaron a aparecer empapando todo mi rostro. Sin duda, había sido un fuerte cachetazo.

Al parecer, aquellos brazos pertenecían a Zayn. Él había evitado que me golpease contra el suelo duro.

Al abrir mis ojos, pude ver a Harry discutiendo con el rubio. Louis me ayudó a ir hasta el sillón mientras Liam buscaba algo. A los pocos minutos estaba sentada sobre el regazo de Louis, quien me acunaba entre sus brazos mientras le proporcionaba caricias a mí, ahora roja, mejilla.

Liam llegó a los pocos minutos con una pomada que me la aplicó para que no se formara un moretón y para que me calmara el dolor. Al parecer, él tenía razón, ya que luego de un rato el dolor había desaparecido casi por completo.

Un portazo hizo retumbar toda la habitación. Sabía que había sido Niall, ya que era el único que no se encontraba en la habitación con nosotros. 

Al girar mi cabeza, pude observar a Zayn muy enojado con Josh, por no haber interrumpido la pelea antes.

- Zayn, - Lo llamé – ya déjalo, estoy bien. No pasó nada

- ¿Cómo que no pasó nada? – Preguntó levantando un poco la voz - _____, Niall te ha pegado muy fuerte, y él - Señaló a Josh – No hizo nada para impedirlo

- Ya estoy bien – Le dije para calmarlo y al parecer eso resultó, podía notar como su respiración ahora era más pausada

Después de haberles contado a los chicos el por qué de nuestra discusión, escuchamos unos gemidos de dolor. Rápidamente me levanté del regazo de Louis y me dirigí a lo que era mi habitación. Ahí me encontré a la muchacha despierta, ella tenía una mano sobre su herida. Me acerqué a ella y levanté su mano despacio. Me sorprendí bastante al ver nuevamente sangre, por lo que llamé a Liam para que me alcanzara el botiquín. Una vez que él me lo trajo, me dispuse a sacar con mucho cuidado las vendas anteriores que tenía, ahora manchas de sangre. Luego de sacárselas, con uno que otro quejido de la chica, pude detener la sangre, limpiarla y volver a colocar unas vendas limpias. 

Ella me agradeció por haberla atendido, yo sólo le brinde una cálida sonrisa. Pude escuchar un rugido proveniente de su estómago. La muchacha me miró con un poco de timidez y algo avergonzada. Yo, sin dudarlo, me levanté y me dirigí a la cocina para comenzar a prepararle algo de comida.

Cuando entré a la cocina, recordé que no había comida. ¿Ahora qué haría? Me pregunté.

Caminaba de un lugar a otro, revolviendo los estantes y cajones buscando algo que me pudiese ser de utilidad, cuando una persona entró a la habitación, pero no le presté atención y continué con mi búsqueda.

- _____ - Dijo llamando mi atención - ¿Qué haces? – Me di la vuelta, era Liam. Él parecía confundido y algo curioso

- Busco algo de comida para la chica. Pero no encuentro nada – Le contesté apoyándome en la mesada, dando a entender que me daba por vencida – Estuve buscando como por media hora y no encontré nada

- Eh, _____ he hecho las compras cuando tú te fuiste a curar a la chica – Dijo Liam

- Tonto, ¿por qué no me has dicho? – Pregunté lanzándole un repasador en la cara. Él comenzó a reírse por mi acción – Y bien… ¿Dónde están las compras? – Pregunté

- En el auto, ya vengo – Dicho esto, se marchó a buscar las cosas para luego volver con un par de bolsas repletas de cosas.

Dios, eso se veía realmente pesado. Ayudé a Liam a dejar las bolsas sobre la mesada. Luego de eso comencé a buscar qué le podía hacer de comer a la chica. Había muchas cosas, pero la mayoría era comida chatarra y bebida alcohólica.

INSTINTO Niall Horan & TuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora