La distancia se iba acortando, sentir el roce de sus labios me hicieron caer en cuenta de lo que estaba sucediendo, pero no me importo. Sus suaves labios carnosos se movían al compas junto a los míos. Era un beso suave, dulce que me demostraba que todo estaría bien, que él siempre iba a estar para mí.
La falta de aire hizo que nuestro beso finalizara. Le sonreí y voltee mi cabeza para seguir poniendo atención a la película, pero siete pares de ojos no me lo permitieron llevándose toda mi atención.
Mis mejillas se tiñeron de rojo al saber que pensaban de lo ocurrido, pues había olvidado que los demás seguían ahí.
- Emm… Yo… Creo que… Me voy a dormir – No podía articular bien las palabras – Si eso – Afirmé. Todos asintieron.
Me dirigí directo a acostarme en mi cama, pero recordé que ya no tenía una y que dormía en el sillón, ahora ocupado por los chicos. Sin pensarlo dos veces, me dirigí a la habitación de Harry ya que supuse que no tendría ningún problema.
Una cama de dos plazas, dos mesitas de luz, un ropero y un escritorio se encontraban allí. Apenas hice contacto con su almohada su colonia varonil inundó mis fosas nasales provocando en mi un sueño profundo.
Sentí como unos brazos rodeaban mi pequeño cintura sin despertarme por completo, pero un chillido hizo que me despertara. ¿Quién gritaba a esta hora de la mañana? En el medio del silencio, se escuchó “Sácalo de aquí Niall, sácalo” y obviamente esa voz provenía de esa Arpía. Al rato, se volvió a escuchar otro grito de su parte. Sólo pedía que alguien la callara, pero solo bastó un grito más para despertarme completamente e intentar levantarme, pero unos brazos me lo impedían.
Giré mi cabeza encontrándome con Harry, sinceramente se veía tan tierno y sexy durmiendo. Saqué sus brazos cuidadosamente para no despertarlo, todavía no entendía como había hecho para no despertarse con los gritos.
Mis pies descalzos hicieron contacto con el frío piso, me puse de pie, pero rápidamente, como me levanté, volví a la cama, ya que unos brazos fuertes me sujetaron nuevamente. Estaba más que claro que no quería que me vaya, pero alguien tenía que hacer callara a esa zorra.
- No te vayas – Articuló Harry adormilado pero consciente de lo que decía
- Debo ir a callarla – Sentencié – Aturde mis oídos
- Déjala – Dijo atrayéndome más hacia él – Quédate un rato más, luego vas – Puso cara de perrito mojado y me derritió por completo. Me acomodé nuevamente a su lado y él comenzó a repartir besos por mi mejilla bajando hacia mi clavícula provocándome unas ligeras cosquillas.
- Harry – Llamé su atención - ¿Qué estamos haciendo? – Pregunté y al parecer él no entendió – Me refiero a que ti, te gusta Amber y yo siento algo por Niall – Expliqué haciendo un ademán de manos.
- No lo sé – Contestó mirando el techo - ¿Tú qué piensas?
- ¿Pienso que tú quieres darle celos a Amber? – Contesté con otra pregunta. Harry río, sabía que le había acertado
- Digamos que en parte sí, pero admito que me dan ganas de besarte de vez en cuando. – Admitió y me sorprendí ante eso – Y sobre nosotros, digamos que podríamos seguir con este juego – Hizo comillas en la última palabra –, piénsalo. A los dos nos gusta una persona que están juntas o lo que sea. Podríamos ponerlos celosos, aunque claro, puede que a ti te beneficie – Dijo – ya que ¿te lo has tirado un par de veces? – Preguntó y yo asentí – Mucha suerte no creo que tenga, pero tú sí. Por lo tanto te ayudaré – Explicó – Pero, ahora sólo quiero besar esos deliciosos labios – No pude contestar ya que sus labios atraparon los míos. Se posicionó encima de mí, juntando sus manos con las mías y llevándolas detrás de mi cabeza. Este hombre besaba como un dios. Sinceramente no me molestaba que Harry quisiera hacer eso, lo del juego. Pues yo también podría jugar, además tenía una ventaja: podía besar sus labios a cualquier hora y el haría lo mismo.
Nos separamos ante la falta de aire, pero rápidamente capturó mis labios nuevamente. Los gritos de la otra habitación ya no se escuchaban más, por suerte. No quería separarme de Harry por ir a callar a una zorra.
Luego de un tiempo, fuimos a la cocina y todos voltearon al vernos con una sonrisa, fruncí el ceño ante aquello ¿Por qué nos miraban? ¿Por qué sonreían? Mi duda se quitó al acto cuando alguien habló.
- Parece que alguien tuvo acción – Se levantó Louis y palmeó la espalda de Harry – Nunca pensé que te la ibas a tirar pronto
- Louis calla – Lo retó Eleanor al ver que yo estaba como un tomate por lo que había dicho Louis.
Voltee mi vista hacia Harry, el cual estaba igual que yo, y luego mi vista se dirigió a un rubio quien estaba siendo abrazado por la zorra de Amber pero él no se demostraba feliz como lo estaba su acompañante, se notaba molesto, demasiado ya que se levantó de inmediato chocando mi hombro. Eso me dio a entender el porqué se había molestado.
Al notar que Louis seguí sonriendo de oreja a oreja, nuestro silencio y lo sonrojados que estábamos les daba a entender que algo había sucedido por lo que me apure a hablar.
- ¡No sucedió NADA! – Enfaticé la última palabra. Seguían observándome como si mintiera. – ¡Que no sucedió nada chicos! – Exploté, sentándome en unos de los banquillos vacios.
- Ya calla, que nadie quiere escucharte – Habló Amber – Aturdes niñita
- Más que tu hoy a las 8:00 de la mañana – La miré – No creo.
- ¿Me estás diciendo chillona?
- ¿Aparte de chillona también eres sorda? – Encaré – Lávate los oídos - Amber iba a protestar, pero Liam la paró.
Luego de lo ocurrido, pudimos terminar el desayuno entre charlas y risas.
- ¿Alguien ha visto a Josh? – Pregunté, ya que en el desayuno no estaba, por ahí estará durmiendo.
- Se ha ido esta mañana a la casa de su tío – Respondió Perrie.
¿Se había ido sin despedirse? Extrañaría tanto sus bromas, su forma de consolarme en mis momentos tristes. Sinceramente lo extrañaría demasiado.
Estábamos todos tirados en el sillón jugando a un juego el cual mi capacidad era inútil, no lo entendía. Amber estaba pintándose las uñas, algo nada raro en ella. Louis y Eleanor, junto con las otras parejas, Zayn y Perrie y Liam y Danielle jugaban a ese juego. Harry se había ido a dormir ya que la voz chillona de Amber lo había despertado a unas horas de haberse acostado. Estaba tan aburrida que decidí ir a visitar a Ross, le había prometido ir nuevamente, cuando nos encontramos en la playa, por lo que emprendí la caminata a la casa de aquellos ancianos que me acogían también. En el camino me encontré a un Niall desorientado, ubicado en la esquina del muelle. Él se veía tan sexy con las manos en los bolsillos y su pelo contra la corriente del viento observando el horizonte. No podía dejar de observarlo, ese chico sí que era un dios griego. Quise pasar desapercibida, pero por mirarlo choqué contra un árbol provocando que cayera y soltara un quejido al sentir el suelo sobre mi trasero. Eso bastó para que el rubio se volteara a verme, pero nuevamente dirigió su mirada al horizonte. Me levante por mi propia cuenta. Proseguí mi camino hacia la casa de Ross, pero su voz me detuvo.
- Es mala educación espiar a las personas – Dijo Niall sin despegar su mirada del horizonte
- Oye, yo no te estaba espiando – Me defendí – Sólo pasaba por aquí y te encontré – Expliqué
- Entonces explícame cómo es que sentí una mirada acosadora sobre mí – Se volteó mirándome con el ceño fruncido, se veía malditamente sexy. Su pregunta me había dejado helada. ¿Tanto lo había mirado? Al caer en cuenta que él tenía razón me sonrojé. – Sé que soy irresistible, pero tampoco es para que me acoses de esa manera. – Y ahí estaba su maldito ego
- Ególatra – Dije para luego continuar con el camino.
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INSTINTO Niall Horan & Tu
Hayran Kurgu_____(Tn) Tendra Que Luchar Para Poder Mantenerse Viva Y Poder Vengarse Por La Muerte De Sus Padres, Pero Ahora Es Cuando Le Llego El Amor. Al Enamorase ¿Ella Podra Cumplir Su Venganza Y Matar Al Hombre Que Ama? O ¿Perdonara Al Asesino De Sus Padre...
