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Después de todo lo que ocurrió en la cocina Freddy se había mantenido algo callado, ni siquiera miraba su celular. 

—Te estás comportando muy extraño desde que salimos de la cocina. 

—Solamente estoy nervioso. 

—¿Nervioso por qué? 

—Por diversas cosas. 

—Ah, ¿no me dirás? Bien.

—Quiero salir a caminar contigo. —Lo toma de la mano.

—No podemos salir. 

—Shh. —Lo lleva hasta la puerta y abre cuidadosamente esta— Si no dices nada, nadie se enterará y estaremos bien. 

Bryan se encontraba realmente nervioso les habían dicho a ambos que si salían estarían en graves problemas. 

Una vez fuera de la gran mansión, Freddy empezó a caminar tranquilamente aún tomado de la mano con el castaño.

—¿Quieres ir a una cafetería?

—¿Cómo puedes estar tan tranquilo sabiendo que mi padre puede matarnos? No podíamos salir, ¡y menos de noche!

—No me importa lo que tu padre diga y/o haga.

—¿¡Qué!?

—Lo que acabas de escuchar, nene. 

—¿Cómo puedes decir eso? —Alza el tono de su voz. 

—Tu padre no es el mío, no puede decirme qué hacer y qué no.   

—Yo regreso a casa, lo siento.   

—No, tú vienes conmigo gustes o no. —Lo toma de la cintura.

—¡Freddy! ¡Suéltame! —Intenta soltarse del agarre de parte del rizado— ¡No seas así bebé! ¡Por favoooor!

—Joder Bryan, deja de gritar, no te estoy matando. 

—Solo si me sueltas.

—Vienes conmigo a voluntad propia o me veré obligado a llevarte cargado.

—No sería mala idea que me llevaras cargado. 

—Bryyyy. —Le hace cosquillas. 

—No hagas eso, idiota. —Dice entre risas— Bieeen, iré contigo. 

Freddy sonríe y lo abraza.

—Vamos entonces. —Lo vuelve a tomar de la mano. 

Todo el camino hacia la cafetería más cercana Freddy se la pasó hablando tonterías, Bryan solamente reía. 

—Bien, llegamos.  

Bryan observa detenidamente el lugar.

—Está vacío, creo que ya cerraron.

—Ahí dice abierto. —Dice señalando el letrero que se encontraba en la puerta.

—Quizás olvidaron poner cerrado.

—No, mira, van saliendo dos chicos, está abierto.

—Quizás sean trabajadores. 

—Entraremos y ya.

Freddy toma de la mano a Bryan y entran a la cafetería.  Bryan lo toma fuerte de la mano cuando un chico desconocido se acerca a ellos.

—Buenas noches, ¿en qué puedo ayudarlo?  

—Sé que estás en el maldito trabajo pero no vuelvas a hacer eso cuando se trate de mí. 

Bryan observa confundido a Freddy, ¿acaso conocía al chico?

She? »Breddy Meyva«Donde viven las historias. Descúbrelo ahora