♡2♥

365 2 0
                                        

Lynko y frin,caminaron sigilosamente por el techo de la casa, atentos a no hacer el mas mínimo ruido

-¿Viste esto?(frin señaló los cables)

-Si,yo siempre me imagino que en los techos bo debe haber nada, pero hay cualquier cosa.

-Es como que nosotros anduvieramos con las tripas en la cabeza¿no?

Esa imagen hizo reír a lynko ay a frin también.lynko hizo señas de que no hiciera ruido, frin remedo un gesto burlándose, y fue peor: tuvieron que detenerse porque se cagaban de la risa.

-para, frin, si despertamos a tu padre nos va a matar

-Chamo (levanto la vista)¿viste como se ve todo desde acá arriba?

-Que loco¿no?(lynko asintió)el pueblo parecía todavía más quieto.

-Mira (lynko señaló hacia el campanario de la iglesia)

-Huau... desde acá no parece tan grande¿no?
Lynko asintió callado. A los lejos pasaban dos obreros que iban hacia su turno, en bicicleta.

-Lynko, ¿por qué se enojaron tu y Vera?

-...(solo levanto los hombros, no quería hablar de eso, o no era importante, o ya había pasado)
Quedaron un rato en silencio.

-Imaginate si aparecen Alma y Vera (susurro frin)

-¿Para que? ¿para que nos vean acá arriba?

-No se,o para verlas...así, sin que sepan.
Nuevamente se quedaron callados.

-Asi debe ser volar ¿no?

-Lynko,tu sabes, si viajaste un montón con tus papás.

-Pero siempre son aviones grandes, no es lo mismo. Tu fuiste en una de verdad.

-Los grandes también son de verdad.

-Quiero decir:chico, así, de los primeros que hubo...habras sentido más seguro.

Frin se detuvo, se le hacía raro que lynko pudiera admirar algo en él. Pero enseguida volvió a mirar hacia adelante. Se imagino que no estaba en el techo y estiró sus brazos cono alas.

-¡Sacudelos,frin, vuela!(bromeó lynko)

-¡Para tonto! ...vamos.
Llegaron al borde del techo. Se asomaron

-¿Donde esta la piedra? .

-¡Allí!

-Buenísimo,¿quien empieza primero?

-Yo tengo que juntar saliva

-Yo también...bueno:el que junte antes.
Comenzaron a masticar y a mover sus lenguas.
Frin levanto la mano. Lunko asintió. Se recostaron sobre el borde del techo, asomaron las cabezas:miraron hacia abajo. Frin apunto. Escupió. Salio una llovizna que desapareció.

-¡Uy! Fue el viento ¿no?
Intento lynko y ocirrio lo mismo. Se justificó:

-Es que de acá arriba es más difícil...Ya se: hay que hacerla más espesa..

-¡Ya se!...poniéndola verde (frin)

-¿Como verd...?¡Ah,ya entendí!¡dale!
Volvieron a juntar saliva al tiempo que sonaba sus narices hacia adentro. Lynko levanto la mano. Frim asintió. Lynko escupió y su saliva cayó cerca de la piedra.

-¡Bravo!
Frin pidió turno

-¡Dale!

Escupió y la suya dio todavía más cerca de la piedra.

-¡Buenisimo! Ya estamos mejorando...ya la tenemos, vas a ver.
Efectivamente: aunque juntar saliva tantas veces no era fácil, los disparos ganaron en precisión. Ya no competían:era un equipo.

-Frin, mira,la calle está quedando un asco¿no?

-Si...(levanto los hombros) pero enseguida se seca.

Continuaron escupiendo. Lynko tres aciertos y Frin dos; pero ya no tenía gracia, había perdido la emoción. Se quedaron acostados, callados, mirando hacia la calle. Frin levanto la vista y vio el automóvil, nuevo. Todo ese tiempo había estado estacionado ahi mismo, sólo que no le habían prestado atención.

-Lynko, te juego a apuntar las ruedas.

-¿A cuales?

-A las de atrás... tu primero.

-Listo

Lynko junto más saliva, porque el carro quedaba más lejos. Escupió con más fuerza, y con mala suerte la saliva cayó en la ventanilla trasera. Se agarró la cabeza. Frin se dio vuelta porque no aguantaba las risa, y quedaron los dos,acostados en el techo, panza arriba, partidos de la risa. Cuando se calmaron volvieron a mirar.

-¡Se esta chorreando!

-¡Agh,lynko!

Dijo frin y nuevamente se atacaron de risa.
Regresaron a sus posiciones. Frin pidió turno. Escupió y su saliva dio en el baúl del auto. Nuevo ataque de risa, nueva interrupción. Así siguieron, y aunque la puntería mejoraba, el automóvil quedaba con su parte trasera, la rueda, la ventanilla, parte del techo y la maleta, lleno de escupitajos. Tan distraídos estaban que no vieron a la persona que se acercaba corriendo.

-¡¡¡Que diablos están haciendo!!!.

Era el profesor de gimnasia. Es decir que el auto que estaba estacionado era el del profesor de gimnasia.

LEJOS DE FRINHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora