Al otro dia, en el desayuno todo fue normal. Extrañamente normal, o por lo menos era lo que queria ver yo.
Kevin desayuno con nosotros y bromeo como de costumbre. Nos hizo chistes a cerca de los gritos del dia anterior por las flores y por momentos senti su mirada sobre mi. Estaba intentando no sentirme observada, ya que estaba paranoica. Era algo que no podia permitirme. Asi que le segui la corriente en sus bromas e intente, por todos los medios, que no se notara lo incomoda que estaba.
Esa tarde fuimos a un centro comercial solo Jacky y yo. Recorrimos el lugar, sin ninguna prisa y nos sentamos en la cafeteria.
-¿Me vas a contar o no que es lo que pasa entre mi hermano y tu?- solto de sopeton mientras tomabamos un Starbucks.
Mis ojos se abrieron por la sorpresa. Jamas se le pasaba nada, como fui tan tonta al pensar que Jacky no iba a notar nada extraño.
-Y no te atrevas a mentirme, porque lo conozco a ambos. Nadie se escapa a mitad de la noche a la habitacion de un chico medio desnudo a nada y vuelve tres horas despues- Estaba atrapada de verdad.
Tome aire, me aclare la garganta.
-Fui una tonta al no decirte nada ayer. Me siento mal por eso, de verdad- Mi voz temblaba. Pero ella tenia derecho a saber la verdad.
Le conte sobre el beso y la charla. Se mostro muy compresiva conmigo. Y me dijo que se habia dado cuenta de que Kevin estaba interesado en mi desde el principio, me contro sobre algunas historias que habia tenido con algunas de sus amigas. Al parecer de idiota no tenia nada...
-Si, es un idiota de primera, pero es mi hermano y vivimos en la misma casa- dijo mientras tomaba otro sorbo de café.
-De verdad uqe siento todo esto. Le aclare las cosas. No quiero malos entendidos y tampoco quiero que por culpa de estas estupideces todo termine mal. No estoy de animos para problemas y menos quiero que tu familia sienta que los traicione o que me porté como una tonta con el o con ustedes, si es que algo sale mal.
-No, de eso ni te preocupes. Eso no va a suceder. Kevin es siempre idiota y morira siendolo.
El sonido del celular de Jacky interrumpio nuestra charla. Era Sharon.
-¿Que paso? ¿Que es tan urgente que no puede esperar? Mama no me asustes. Err, esta bien. ¡Vamos para alla!- Corto desconcertada.
-Ni me preguntes, porque ni yo se que pasa con esta mujer. Dice que vayamos urgentemente a casa que paso algo importante.
Recogimos nuestros bolsos y nos retiramos del gran centro comercial. Rapido conseguimos un taxi en las puertas del local y en quince minutos estabamos en la puerta de la gran casa.
Jacky abrio la puerta y escuchamos gente hablando en el living. Voces de chicos y vimos a Sharon en la cocina.
-¿Que pasa mama?- pregunto Jacky mientras entrabamos a la cocina.
-En el living hay visitas y no son para mi- Sharon estaba realmente contenta.
Nos dirigimos al living, expectantes. ¿Visitas? Esto si que era raro. No habiamos citado a nadie, o por lo menos yo no lo habia hecho y Jacky no me comento nada.
A medida que nos acercabamos a los grandes sillones de la amplia sala de te, las risas se escucharon mas estridentes. A penas entramos vimos a cinco chicos riendo a carcajadas.
Habia un rubio de ojos muy celestes sentado en uno de los sillones mas pequeños, otro sentado en el otro pequeño sillon de pelo alborotado de ojos cafes. Mientras que en el sillon grande, tres chicos mas: Uno de pelo de pelo castaño con ojos celestes, uno con el pelo rizado y grandes ojos verdes, y por ultimo, otro de pelo oscuro y ojos color miel.
ESTÁS LEYENDO
Dare to dream || Harry Styles
Teen FictionDespues de haber esperado meses, rogado durantes semanas y llorando por esta oportunidad durante un largo tiempo, al fin la suerte ma habia sonreido. Era justo que algo de todo lo que habia deseado se me cumpliera ¿No?
