Capitulo 31

699 40 2
                                        

Volvimos a la pista y cuando busqué a Harry con la mirada, lo encontré bailando con esa chica. Suspiré y les di la espalda para no tener la tentación de observar que era lo que hacían aunque la situación estuviera quemándome el cerebro.

Las palabras de Louis golpeaban mi mente. ¿Y si la culpable había sido yo de que nada funcionara? Y si…Mi nueva yo me detuvo antes de que siga cuestionándome sobre lo que pudo haber pasado. Porque, después de todo, lo que pude haber hecho, o lo que pudo haber sido, ya no iba a ser posible en ese momento. No valía la pena castigarme.

Rogué para que no fuera tarde, aunque, a la vez, me odiaba por estar barajando de nuevo la posibilidad de acercarme a él después de lo que me había hecho. ¿Cómo era posible que todavía lo amara? ¿A caso estaba loca? Si, definitivamente lo estaba. Vacilé al volver a pensar en el dolor inmenso que había sentido esas semanas. Esos horribles recuerdos me hicieron volver a mis cabales, además de que sentí odio al verlo ahí, nuevamente, coqueteando con una chica que no era yo…

Mientras bailaba con Louis, vi que sonrió extrañamente a alguien que estaba detrás de mí y se fue dejándome sola. Volteé y me encontré con Harry, sonriéndome.

-¿Ya te aburriste de bailar con esa chica?- Intenté no sonar como una novia celosa, o una ex resentida, pero creo que no lo logré.

-En realidad…quiero bailar contigo…-arqueó su ceja derecha y continuó sonriendo perfectamente.

Dios, ¿podría alguna vez dejar de ser tan increíblemente irresistible? Era algo que me sacaba de quicio. Cómo alguien podría alguna vez decirle que no si era perfecto, en toda la extensión de la palabra…

 -Ah…bueno, sí, yo quiero tantas cosas en este mundo, pero lástima que no siempre se tiene lo que uno desea Harry, así que…siento defraudarte…

-¿Hasta cuando vas a pretender que no te importo? ¿Qué no te molesta que haya bailado con esa chica? ¿Que no estás celosa?- Noté un deje de dolor en su tono de voz. Cómo amaba esa voz…me envolvía completamente cuando llegaba a mis oídos, y me odié por hacerle sentir pena.

-Harry ¿de verdad quieres arruinarme la fiesta no? No fue necesario con arruinarme la vida…¿no es suficiente no? Nada es suficiente para ti- Lo miré directamente a los ojos…-Lo quieres TODO siempre…

-De verdad que siento escucharte decir eso…-sus ojos se entristecieron, y una punzada atravesó mi estómago- Perdóname por existir y arruinarte la vida…-se marchó con la cabeza baja, y me sentí terrible.

Era increíble como no soportaba hacerle daño después de todo lo que había sucedido.

Y verlo con pesar era mi debilidad, si había algo que me causaba repugnancia, era ser yo la causante de que algo le lastimara. No podía permitirlo. Ya demasiado culpable me había hecho sentir Louis al decirme que había estado muy triste, como para ahora cargar también con la culpa que, no pude evitar sentir cuando vi la tristeza en sus ojos luego de que hablara conmigo.

Respiré hondo y lo seguí. Él volvió a sentarse en el lugar que había ocupado durante la cena, y yo me senté en mi lugar, a su lado.

-Hey…-busqué su mirada e intenté no establecer contacto físico…- ¿Lo siento si? Perdón si me comporté como una tonta…de verdad.

Él miró directo a mis ojos con sus esmeraldas verdes y formó una curva perfecta con su boca, lo cual hizo que sintiera paz en mi interior.

-Tú no puede ser una tonta aunque lo intentes…No tengo nada que perdonarte _ _ _ _- Adoraba oírlo pronunciar mi nombre- Tienes todo el derecho de torturarme hasta que sientas que puedes perdonarme.

La sinceridad en su tono, la forma en que me observaba: como anhelante, expectante; lo hacía lucir como un niño pequeño el cual necesitaba protección. Y la verdad era que creo haberlo perdonado incluso desde el momento en que puse un pie fuera de su departamento, porque, si bien, estaba destrozada, eso no quitaba que lo amaba más de lo que era capaz de expresar. Fue por esa razón que me había forzado a mi misma a odiarlo y no obtuve ningún resultado.

Cuando la furia y el enojo se disiparon solo quedó el dolor. Estaba herida, él me había herido, y era eso en realidad lo que había sentido todo ese tiempo, alimentado un poco también por la humillación de sentir que el amor que sentía por él se iba a desperdiciar, y ¿qué puede doler más que eso?  El verlo de esa forma, algo indefenso, herido,  hizo que lo viera todo claro.

-Ya te perdone Harry…-solté el aire contenido.

-¿En serio?…mira haré lo que sea para que me perdones de verdad.- su tono de voz se alteró, y lo sentí sincero.-Quiero, por lo menos, ser tu amigo…pero si no te sientes preparada, está bien…yo…lo entiendo. Después de todo, es lo menos que merezco.

- Esta bien… de verdad. Nada de rencores.-le sonreí y él me devolvió el gesto.

-Te vuelvo a pedir perdón…por todo. Y quiero explicarte las cosas…-tomó mi mano y creo no haberme percatado de cuanto extrañaba su tacto. Sabía que me hacía falta, mucha falta, más de la que me permitía admitir, pero cuando unió su mano con la mía y sentí su calidez algo se acomodó en mi interior.

-Ya está todo perdonado…en serio.- Tenía miedo, a decir verdad, de volver a sentirme mal por revivir a través de palabras, eso que tanto me había lastimado, pero por otro lado, quería escuchar que era lo que tenía para decir, era lo que mi alma necesitaba.

-No…quiero hacerlo. NECESITO hacerlo. Y creo que este es el momento.- Tenía razón, ya no tenía nada que perder…el primer paso ya estaba dado, y mi nueva yo, quería respuestas y yo quería convencerla de que esto era lo correcto. Al igual que él, NECESITABA que todo se aclarase, y mi debilidad se hacía carne en su cuerpo. Mi dignidad nuevamente había huido como una cobarde…

Nuevamente me encontraba indefensa frente a este perfecto ser que hacía que mi voluntad se volviera nada. Rogué porque está vez, las cosas salieran bien, pero al mismo tiempo, no me importaba que tan mal resultara todo, simplemente me estaba rindiendo a hacer que su presencia hiciera lo que quisiera de mí

Dare to dream || Harry StylesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora