31; Progreso

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  — ¿Estas segura de esto? Es mi primera vez y siento nervios — dice Sam nervioso mientras se acomoda.

  — Shh tranquilo, no es nada de el otro mundo, relájate—digo tratando de tranquilizarlo, lo tomo de las caderas.

  — Espera...no estoy listo— dice parando y yo me contengo en darle un golpe.

  — Pero yo si, así que entra ¡ya! — y así lo hace.

La puerta se abre y entramos, observamos el lugar y me siento desorbitada, esto es muy acogedor pero eso no quita mis nervios ni los de Sam quien esta temblando. Dos días antes me había llegado una llamada, era mi tía, quien venia de vacaciones y me había entregado un papel de el hotel donde se hospedaría, quería verme para conocer a su nueva pareja que según ella, es una persona encantadora. Sam quien me acompañaba estaba nervioso por la simple razón que mi tía quería conocerlo, se había negado pero por fin lo pude convencer.

  — ¡Están aquí! — un grito eufórico nos hizo gritar, si literal, gritamos los dos

Nos volteamos y vimos a una mujer, que sorprendente  se veía diferente a la ultima vez que la había visto. Su pelo era rojo potente, casi naranja, tenia un delantal y abajo de el se podría apreciar un vestido blanco que era sencillo de vuelo poco abajo de las rodillas, su sonrisa radiante nos recibió y pronto estábamos siendo abrazados por ella.

  — Que emocionante es todo esto, no la pasaremos genial, solo llamo a Maurice y nos sentamos a comer, quiero que me hables sobre ti, muchacho encantador.— dice y rápidamente se va, observo a Sam quien esta mas relajado.

  — Supongo que es mas alegre  — digo y la veo aparecer de nuevo.

  — Ya viene, pero siéntense, adelante, ahorita traigo la pizza.

 — Pense que cocinarías, tía—hablo y ella se ríe.

  — Ambas sabemos que soy un asco en eso.— ambas reímos y pronto somos interrumpidas por una voz masculina.

  — Perdón por tardar, la puerta se atoro y tenia que arreglarla. — un señor de cincuenta y tantos entro a la sala, barba de unos días y ojos oscuros, sonrisa amable y cuerpo tosco, vestía con una camisa de vestir y unos pantalones negros, nos paramos inmediatamente Sam y fuimos a saludar.

  — Un gusto, soy su sobrina. — me presento y me hago a un lado dando la vista a Sam — El es mi novio, Sam.

  — Tienes una encantadora sobrina cariño, y un gusto, pero siéntense, siéntanse como en su hogar. 

Dimos un gracias y nos sentamos, poco a poco la pizza fue desapareciendo y la charla se fue desenvolviendo con facilidad, risas y uno que otro chiste que la pareja de mi tía hacia, era comediante, y era muy bueno en ello, no recuerdo un día que me haya reído tanto como hoy, pronto nos tranquilizamos y empezó el interrogatorio a Sam quien se había puesto nervioso pero poco a poco se fue pasando, les había caído genial y a mi me había caído genial la pareja de mi tía, quien de lejos se veía que hacia feliz a mi tía y pronto se estaba ganando mi confianza.

  Ya estábamos en un ambiente genial hasta que unas simples palabras lo arruinaron. 

  — Que bueno que estas con mi sobrina, pensé que jamas superaría a ese chico — pare de tomar para observarla seriamente, ella se encogió de hombros y miro a Sam. 

  — Tía, no es momento para...

 Me interrumpió de inmediato— Ya paso tiempo, deberías de dejarlo ir ese feo recuerdo, menos a tu hermano, el...

  — ¡Basta! cállate de una vez por todas. — me sentía mal por callarla pero no iba a permitir que hablara de ello— Es hora de irnos, Sam.

Me levante y rápidamente pase de largo hasta la entrada, cerré la puerta y trate de tranquilizarme, mientras esperaba por Sam quien aun no salia.

Pense que hoy seria una tarde agradable.

Deberías de dejarlo ir... repetí en mi cabeza y cada vez que lo volvía a pensar se me hacia absurdo.

Jamas podría dejarlo ir, a el y ni a mi hermano.



Momento perfecto para que odien a la tía de Allyson, y a mi también ya que hice el capitulo corto, ya que si lo hacia largo, no iba a salir como quisiera.

Allyson: Después de mi primer amor [02]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora