Misterio

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Narra Sofía

---Hola..
Saludé.

Mi sábado empezaba a mejorar.

---Hola.
Respondió Dorian al verme, pero enseguida desvío su mirada hacia otro lado.

---Cariño, que bueno que estas aquí, quiero presentarte a Dorian.

Exclamó mi madre emocionada.

---Sí ya lo conocía.
Sonreí coqueta, mientras el tensaba su mandíbula.

---¿Y no le dirás algo?
Cuestionó mi madre haciendome señas extrañas.

Vi a Deluxo ponerse sus gafas.

---Ah..si claro, muchas gracias por todo lo que hace por nosotras, señor.

No espere más y me abalance sobre él para abrazarlo tomándolo por sorpresa, al comienzo no me correspondió pero después palmeo mi espalda ligeramente.

Luego me separó de él y enseguida carraspeo.

---No es nada...bueno iré a cambiarme y en cuanto bajé, tu Sara vendrás conmigo.

Ordenó el castaño antes irse, dejándonos solas a mamá y a mi.

---¿Qué? ¿A donde van?
Dudo mucho que él se atreviera a contarle acerca de que lo había pasado entre nosotros.

---Ah si..lo acompañare a hacer algo importante.

También se me hacia raro que Deluxo siguiera aún aquí.
¿Será por mi?

---Ya..¿Puedo ir con ustedes?

---No querida, es un asunto personal y ya sabes lo cerrado que es Dorian, no le gusta que nadie sepa nada de su vida privada.

Estaba bastante intrigada al respecto.

---Oh..esta bien, entiendo.

---Sí, mejor ve a desayunar, nos veremos luego.

Mi madre besó mi cabeza y se fue, yo por mi parte me dirigí a la cocina, moría de hambre.

Normalmente había un cocinero que preparaba delicias pero la mesa solo se servía para el dueño de la casa, el resto de empleados y yo comíamos aquí en el comedor de la cocina, muy rara vez lo hacíamos juntos ya que cada quién se servía a la hora que le apetecía.

Mientras comía mi cereal a mi mente venían los recuerdos de los besos y caricias que Dorian me había dado en la madrugada, sonreí.

En eso mi celular vibró.

L: ¿Hola perris que haces?

Era Lucía, respondi de inmediato.

S: Muriendo de aburrimiento, ven a mi casa zorris.😊

Solo ella sabía que yo no era dueña de esta casa realmente, así como también sabía que tampoco tenía dinero como yo hacía pensar a todos en la escuela.

L: Llegó en 20..

Dejé mi celular y terminé de comer mis cereales.

************************************

---¿Así que el dios griego de Deluxo está aquí?

Lucia estaba sorprendida.

---Sí, el mismo.
Sonreí.

Ahora mismo estábamos en la piscina tomando un poco de sol.

---Te conozco ¿Qué harás?
Tomé un sorbo de mi coktelito antes de responder aquella pregunta.

La hija de mi sirvientaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora