No había bebido ni una sola gota de alcohol, pero sentía como si estuviera completamente ebrio. El efecto de los besos del mayor eran embriagadores, su vista se nublaba ante el deseo, el simple contacto de las manos de JaeJoong en su cuerpo lo estaban volviendo loco. Controlarse ya no era una opción.
Durante dos hora aguanto a esas tipas acercándose hasta su príncipe, los nudillos de sus mano dolían bastante al aguantar la fuerza de su mano empuñada, no podía hacer más que observar como toqueteaban lo que era suyo, los femeninos dedos pasando por el rostro de su hombre, esa fina y suave piel siendo acariciada por manos que no eran las suyas. La ultima mujer fue invasiva, no se separaba de JaeJoong, termino acabando con su paciencia, si no hubiera interrumpido, no sabía que podría haber sucedido, no por parte de la mujer, sino por el reaccionar de JaeJoong, sabía que no lo estaba disfrutando como lo fingía
El juego de sus labios entre los pasillos, si, lo calentó aún más de lo que le había calentado saber que el cuerpo de JaeJoong reaccionaba ante el contacto con el suyo. Conseguía lo que las mujeres no, y eso lo excitaba. Por ende, busco más contacto en la celebración hasta que claro, logro su cometido, JaeJoong no podía resistirse. Para su suerte, existieron pasillos desolados donde nada más que el sonido de sus besos podía ser escuchado, además de uno que otro jadeo que lograba sacar de esos hermosos labios.
Entrar a la habitación de JaeJoong fue una perdición, las telas de la nada estaban incomodando su cuerpo, necesitaba retirarlas desesperadamente. Gracias a la iniciativa del mayor no se contuvo en retirar las prendas tanto propias como las contrarias. Ni siquiera se preocupó por la caída de su espada, ¿Qué podría suceder? Nada debía arruinar esa noche, la ultima en la que JaeJoong podía ser completamente suyo.
—Shh... Nos van a oír. —Advirtió Yunho.
—No.. Ah.. No puedo Hm...
Sus labios se apoderaron del cuello contrario cuando tuvo la oportunidad, con ambos cuerpos ya ubicados en el centro de la cama, sus piernas entre las contrarias, dejo que sus manos se encargaran de acariciar la piel de este mientras su boca hacía de las suyas marcando la piel a su gusto.
—¿Quieres que te la chupe?
—¿Eh?
No tuvo tiempo de asimilar las palabras contrarias, la propuesta había sido tan sorpresiva que se quedó nada más observando el rostro contrario.
—Eso... ¿Quieres que te masturbe?
—Pero acabas de decir..
—Si, con mi boca.
¿Por qué la imagen de JaeJoong tragando su erección se le hacía tan excitante? Podía sentir como se endurecía aún más de solo pensarlo, no quería negarse pero estaba tan excitado y se avergonzaba de solo pensar que JaeJoong notaría lo mucho que le excitaba solo tenerlo de esa forma bajo su cuerpo, con nada más que roces y gemidos.
—¿Qué estas...?
—Yunho, quiero comerte...
Definitivamente estaba perdiendo el control. La voz de JaeJoong sonó con tanto deseo y en un tono que necesito morder sus labios para no dejar salir un jadeo cuando sus manos se deslizaron por su pecho. Lentamente bajaron hasta tomar su erección, sintió las caricias por toda su extensión, crecía y endurecía con cada caricia que el mayor le daba. Sus labios se silenciaron con los contrarios con un beso de apenas unos segundos, ya que continuaron en un camino lento por su mejilla y cuello. Con apenas el contacto de los labios contrarios en su piel, sonidos provenientes de su boca amenazaban con salir.
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My King
FanfictionLos cuentos de hadas siempre cuentan las mejores historias de príncipes y princesas en épocas medievales. Pero, ¿Esa era la realidad de todos aquellos que heredaban el trono?, ¿Eran realmente los príncipes felices de casarse por el bien de sus reino...
