Calitulo 29

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Se encontraba recostado en aquella gran cama donde lo habían dejado cinco días atrás la diferencia de cuando llego a ese momento es que ahora no tenía ninguna prenda puesta y su cuerpo está lleno de moretones los cuales fueron hechos el primer día que llegó ahí por varios hombres que habían entrado y lo violaron sin descanso más que para comer; no entendía como eso le había pasado en tan pocos días.

CINCO DÍAS ANTES

Cuando abrió los ojos estos quedaron deslumbrados debido a toda la luz que había en aquella habitación, se tapó con sus manos notando que estás estaban amarradas por una cuerda, asustado se sentó y observó donde estaba notando que no era su habitación y mientras más veía el lugar mejor recordaba lo que había pasado.

Había ido con su hermano a comprar cosas para ellos y otras para el bebé que esperaba su querido hermano, pero cuando iba hacia la tienda para bebés algo tapo su nariz y después solo vio oscuridad; ahora estaba en un lugar totalmente desconocido y sin su hermano.

Empezó a asustarse debido a la citación por lo que intento soltar aquella atadura, pero no sirvió de nada debido a que la puerta de la habitación se abrió y tres sujetos entraron al lugar observando al chico con curiosidad.

- Está es nuestra recompensa? Pero si es solo un niño- mencionó uno con disgusto.

-que tiene que solo sea un niño? Lo que importa es que es un omega y nos podremos divertir - sonríe el segundo sujeto.

- es verdad además - se acerca y agarra la barbilla del rubio para poder ver mejor su rostro - es muy lindo nos vamos a divertir - lo suelta.

- bueno entonces que esperamos hay que empezar - se acercan los tres para empezar a desvestir al menor pero este retrocede lo más que puede, no quería que esos sujetos le hiciera algo.

-no...no aléjense, quienes son ustedes! Déjenme ir! - empezó a lanzar golpes con sus manos atadas y con ambas piernas - no me toquen! Déjenme ir!

-valla parece que tenemos una gatita muy gruñona - agarro las manos del chico mientras los otros dos sujetaban sus piernas - eso nos divierte aún más.

No podía moverse ni hacer nada para liberarse de aquel agarre más que gritar, pero sabía que nadie lo escucharía ni iría en su ayuda, ni siquiera sabía dónde estaba su hermano y su amo estaba a kilómetros de casa, ni siquiera sabía si aún seguía en la ciudad como para que el castaño lo encontrará, por lo que lo único que le quedo fue llorar y gritar mientras sentía como esos hombres destrozaban su ropa al igual que su cuerpo.

Día actual

Todos los días los mismos hombres iban a aquella habitación para tomar su cuerpo de la forma que a ellos les plazca, tantas veces había llorado, había pedido por ayuda y había mencionado el nombre de su hermano y de su alfa pero ninguno había ido en su rescate, además de que cada vez que lo hacía su mejilla o alguna otra parte de su cuerpo recibía un golpe de parte de sus agresores por lo que terminó por rendirse y someterse a la voluntad de estos, lo único que agradecía era que aún tenía el collar al rededor de su cuello sino, hubiera sido muy probable que terminara marcado por alguno de eso hombres lo cual sería la peor tortura de todas.

Cinco días habían bastado para romper todo rastro de rebeldía la cual era una característica en el pues ni siquiera el alfa que lo compro se la había quitado además había preferido ser diferente con el, pero lo que había estado viviendo en ese infierno fue suficiente para acabar con el.

Le empezaba a dar frío pero no hizo esfuerzo alguno por taparse, pues no faltaba mucho para que aquellas personas entraran a por aquella habitación y le hicieran lo mismo de siempre, por lo que simplemente cerró los ojos y espero a que todo terminará.

Cuando se escucho que la puerta se abrió su cuerpo empezó a temblar, escucho como algo caía al piso y después unos pasos apresurados se acercaban a la cama, cuando estos se detuvieron sintió como algo tocaba su mejilla con cariño y mucho cuidado; abrió sus ojos para ver quién lo tocaba de esa forma y repentinamente las lágrimas empezaron a salir y recorrer su rostro, sin pensarlo mucho empezó a llorar a todo pulmon mientras era rodeado por unos brazos cálidos y protectores.

- perdón....perdón por haber tardado tanto - agarro el rostro del rubio con sus manos para que lo viera a los ojos - perdóname - en estos se podían ver reflejado un gran dolor y tristeza.

Desato con cuidado las muñecas del joven para observar mejor que estás estaban muy lastimas y con costras de sangre lo cual le provocó un mayor enojo y dolor en su pecho, con cuidado lo cargo como princesa para sacarlo de aquella habitación pero antes tapo el cuerpo del omega con una chamarra.

Al salir de la habitación Yurio observó varios cuerpos en el piso y charcos de sangre lo que hizo que se diera cuenta que el alfa tenía manchas de sangre en su playera lo cual fue una sorpresa pues con su olfato no había logrado detectar el olor a metal que muchas veces desprendía aquella sustancia roja.

Mientras seguían avanzando, seguían habían más y más cuerpos son vida hasta que por fin llegaron a la salida de aquel espantoso lugar, fuera ya estaban dos ambulancias, perfectamente pudo observar cómo su hermano era subido a una estaba envuelto en una sabana la cual tenía una gran mancha de color carmín lo cual le preocupó, pero antes de poder decir algo el fue colocado en una camilla. Al sentirse lejos del calor de aquel castaño el pánico lo empezó a invadir y sentía que el aire le empezaba a faltar.

- hey...aquí estoy - agarro su mano - no me iré a ningún lado, permaneceré aquí a tu lado - lo miró con una amor lo cual era nuevo para el rubio y sirvió como distracción pues sintió como algo picaba en su brazo y después empezó a darle sueños hasta que nuevamente todo quedó negro

que culpa tuve? ( omegavers)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora