Capitulo 7 -parte uno-

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—No acabas de hacer eso—Le dije enojada-

—¿Ah no? Puedo hacerlo otra vez a ver si te convences

—Listo, suficiente, tu ojo quedará morado

*Dylan se hundió antes de que lo alcanzara,  pero Emily era una buena nadadora pero él era más rápido, salió a la superficie cuando el aire se le había acabado y pensó que había dejado a la morena atrás, cosa que no fue buena idea porque ella apreció por detrás y le hizo una ahogadilla, le entró agua a la boca, y cuando pudo respirar luego de sacar la cabeza del agua, tosiendo, ella le dio otra de sus bofetadas, y una patada en el lugar más sensible que hubiera encontrado, suerte que estaban debajo del agua, o le habría dolido más.*

Salí de la piscina y me metí a bañar. Odiaba la sensación del cloro impregnada en mi cuerpo. Me relajé un buen rato bajo el chorro de agua tibia y sólo salí cuando el agua de la nada se puso helada. Bufé y corté la llave, para luego envolverme con una toalla mi pelo y mi cuerpo. Pusé mis pies en las sandalias de flores y llegue hasta mi pieza temporal. Me pusé un top blanco sin tirantes y unos pantalones pescadores que le llegaban hasta un poco más arriba de la rodilla.

Me sobresalté cuando mi celular comenzó a sonar. La canción “With You” de Chris Brown, sonó como tono, anunciando que era mi amiga Vanessa. Mi única y mejor amiga.

—Hey,Anderson, ¿Cómo va tu pesadilla?—Me preguntó divertida la rubia.

—Bueno, podría ser peor—Me reí y salí de la habitación—Dan y Jazzy se comportan muy bien, es su hermano mayor el que se comporta como crío.

—¿Dylan?—Preguntó y se rio—¿Por qué?

—Es un tonto, simplemente eso—Bufé y bajé las escaleras hacia el primer piso—. Se pone algo insoportable a veces

—Bueno, pero es lindo—Dijo ella con voz emocionada—¿Has visto sus ojos? ¿Y su pelo? ¿Y sus labios? ¡Es una monada!

¿Una monada?- fruncí el ceño—. Claro, lindo término. Y sí, bueno, es lindo pero la verdad sigo odiándole.

—Ay, dios, sólo eran unos niños, Anderson—Dijo rodando los ojos—. No puedes esperar mucho, sobre todo porque los hombres son malos madurando.

—Como sea, el problema es que no lo seguiría odiando si no se hubiera convertido en un maldito narcisista y mujeriego.

—¿Ha intentado flirtear contigo?—Preguntó ella riendo.

—Sí— Bufé frustrada—. Y no hallo forma para que pare.

—Oye, ¿Qué importa?—Se rio—. No me importaría que un chico así de ardiente coqueteara conmigo.

Así era mi amiga, completamente descarada.

La NiñeraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora