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Casilleros escolares 8:45 am

Jueves. Estaba por llegar el fin de semana, todos los estudiantes estaban aliviados de pronto aliviarse con días libres en casa. Sin embargo, mientras todos conversaban sobre sus planes y reuniones en el cambio de materia, él caminaba con el rostro agachado y un tremendo dolor en el pecho. Jamás había pensado que él podría hacerle aquello.

Soltó un suspiro al recordar las palabras que él había mencionado días atrás, aquella información lo había destruido. Más que dolor, sentía decepción. El pequeño Ryeowook no conseguía creer que Kyuhyun le haya mentido y engañado.

Y ahora dudaba de los sentimientos que su novio le profesó.

¿Realmente sólo fueron mentiras lo que Kyuhyun le dijo?

No podía ser, aquella noche que compartieron juntos había sido única y especial, le había demostrado delicadeza y cariño en que cada beso. Sin embargo, aun cuando le confesó que le gustaba, Kyuhyun le había engañado con otro chico.

< ¿Por qué eso me mintió? ¿Para irse de fiesta y engañarme? >

Sin embargo, no podía sólo concentrarse en sus problemas, pues los planes que tenía Yunho para vengarse de su amiga le preocupaba.

— Ryeowook —se detuvo en seco al escuchar aquella voz que lo sacó de sus pensamientos. No cabía duda que en esos cuatros días, Kyuhyun no se rendía para hablarle— ¿Podemos conversar?

— No tengo nada que escuchar —su voz era débil producto de verlo nuevamente— Nosotros ya no estamos juntos Kyuhyun, así que déjame en paz.

Ryeowook tenía la sensación de romperse en cualquier momento, ansiaba escuchar sus palabras, que le dijera que todo fue una mentira de Yunho para luego lanzarse a los brazos de su amante. Pero aquello no podía hacerlo, porque todo era cierto. Él mismo se lo confirmó esa noche. No debía ceder ante la estupidez que el menor había hecho.

— Escúchame Wookie. Ese día yo....

Girándole el rostro sin escuchar sus palabras, Ryeowook caminó dejándolo atrás. Ignorando su existencia.

Kyuhyun se quedó en silencio observándolo irse de manera lenta, perdiendo su estrecha figura que amaba abrazar, por la puerta de salida.

— Maldición, no quiero perderlo —se dijo así mismo frustrado con toda la situación.

No podía rendirse, no cuando apenas habían comenzado su pequeño romance. No se daría el lujo de perderlo por un desliz.

< Un maldito error que no debí cometer >

Pensó golpeando el casillero más cercano que había. Los jóvenes estudiantes lo miraron como si estuviera loco, pero siguió allí apoyado sintiéndose que no podría vivir sin tenerlo cerca o abrazarlo.

Aquella noche había cometido una estupidez al salir de fiesta con Yunho, sin prevenir que un vecino del mayor se lanzaría a besarlo. Bajo los efectos del alcohol había respondido a aquel beso desenfrenado, saboreando los labios de aquel rubio que había recorrido su cuerpo como si ya lo conociera. Si no hubiera sido por la intervención de Yunho, habría cometido un gran error con aquel chico.

Aula B—02 3:30pm

Finalmente había llegado el final de la jornada, luego de escuchar las explicaciones de sus profesores había quedado agotado. No le agradaban los días jueves, pues junto a sus amigos cursaban las materias más fuertes en un mismo día.

— No se olviden el informe pendiente para el día lunes —comunicó el profesor mientras colocaba la almohadilla en la mesa, para luego tomar sus materiales y dirigirse a la puerta— Que disfruten su fin de semana.

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⏰ Última actualización: Dec 16, 2017 ⏰

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