El teniente Izuru Kira se presentó con una inclinación ante la nueva capitana de la Tercera División.
—Buenos días, capitana Taisho. Soy Izuru Kira, teniente de la Tercera División.
Era un Shinigami de estatura media, piel pálida y ojos azules, con un llamativo cabello rubio claro que caía en un gran mechón sobre su rostro.
—Buenos días, Kira. ¿Trajiste los papeles que debo llenar como nueva capitana? —respondió Mizuki, sin despegar la mirada de los pergaminos de la Quinta División.
—Así es, Taichō-san. —El teniente extendió los documentos con cautela antes de agregar—: Disculpe…
—Si vas a preguntar si me presentaré ante el Tercer Escuadrón, aún no lo haré. Necesito organizarme, ya que tengo demasiado trabajo acumulado por la falta de capitanes. Deberías saber la cantidad de documentos que debo rellenar. —Mizuki levantó la mirada, observándolo con detenimiento. A su parecer, Kira era una persona demasiado nerviosa.
Su explicación pareció tranquilizarlo, pues el teniente asintió rápidamente.
—En ese caso, me retiro. Con su permiso.
Kira se inclinó una vez más antes de abandonar la oficina.
Mizuki suspiró y volvió su atención a los documentos, pero su mente estaba en otra parte. Las palabras de Byakuya la noche anterior rondaban en su cabeza. No estaba segura de si él había hablado por deseo o por un sentimiento más profundo, algo que no podía surgir en tan poco tiempo. Debía aclararle que aún no eran nada.
Su ensimismamiento fue interrumpido cuando Hinamori Momo entró en la oficina con un rostro notablemente pálido.
—Buenos días, capitana. Lamento la interrupción, pero hay otra reunión de capitanes. Esta vez con sus tenientes.
Mizuki frunció el ceño al notar la debilidad en la voz de Hinamori.
—Iré con el teniente Kira. Tú ve a la Cuarta División para que te atiendan. Te ves muy mal.
—Fue una orden estricta del Capitán Comandante, capitana Mizuki.
—Entonces sube a mi espalda. Cuando la reunión termine, te llevaré personalmente a la Cuarta División. —Mizuki se levantó, dejando los documentos a un lado—. Y ustedes dos, quiero que caminen con la frente en alto. Dejen de bajar tanto la mirada.
—Sí, capitana. —respondieron Kira y Hinamori al unísono.
La reunión
—Esta reunión es para informarles que han aparecido varios Arrancar en el mundo humano, así como algunos humanos con poderes espirituales. Necesito voluntarios para ir.
El capitán Hitsugaya fue el primero en hablar.
—Iré yo y mi teniente, Capitán Comandante.
—Capitán, permítame ir. —El teniente Abarai Renji se dirigió a Byakuya con seriedad.
Byakuya apenas le dedicó una mirada antes de responder con su característico tono frío.
—Petición concedida. Llévate a Rukia.
Renji asintió sin cuestionar la decisión.
—Si no hay más que discutir, pueden retirarse. —sentenció Yamamoto.
Los capitanes y tenientes se dispersaron, y Mizuki observó cómo Hinamori se dirigía a la Cuarta División acompañada de Kira.
Sin embargo, lo que menos esperaba era encontrarse con Byakuya en su oficina. Él ya estaba allí, leyendo unos documentos con expresión indiferente.
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Mi vida como capitana (Byakuya Kuchiki y tu)
RomantikHace mucho tiempo, se hablaba de una leyenda sobre una mujer conocida como Mizuki Taisho entre sus más allegados, una guerrera cuya presencia trajo paz a la Sociedad de Almas. Su nombre se convirtió en sinónimo de perseverancia, pues nunca se rindió...
