Quincy's

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-Capitana Mizuki, por el momento no ha habido situaciones extremas en las que pueda acudir, además usted tuvo un inconveniente con el Shinigami sustituto y acabo herida al igual que el capitán del sexto escuadrón ha pasado una semana y deberían seguir en reposo, pero continúan trabajando, por el momento no habrá misiones, retírese. - dijo el capitán comandante bebiendo un sorbo de su té.

-vamos Yamamoto vine a platicar, no todo es misiones. - dije entrando a su enorme oficina.

Por un momento el capitán Yamamoto guardo silencio, su miraba tuvo por un momento un leve brillo que logró disimular enseguida más no pasó desapercibida.

-sígueme. - dijo levantándose y avanzando hacia la salida tranquilamente.

El transcurso del camino era en silencio, pero no era para nada incomodo, íbamos recorriendo todas las oficinas de los capitanes, podía ver como Kenpachi entrenaba con su escuadrón, Kyōraku firmaba algunos papeles tranquilamente, Byakuya regañaba a Renji sobre unos documentos, Jūshirō firmaba papeles mientras se echaba aire con un abanico.

Todos tenían una tarde demasiado tranquila, cuando pasamos por mi escuadrón, se escuchaba mucho jadeo de parte de los Shinigami, algunos recibían ayuda de la capitana Unohana debido a las heridas recibidas por Jibril y otros sonreían como Kuchiki Rukia la cual estaba luchando con Astarot, no pude evitar sentir orgullo al ver a mi escuadrón progresando.

-excelente trabajo mocosa. - dijo ¡riendo! El capitán comandante, no pude evitar sonreír. - vamos a comer, yo invito. - dijo comenzando a caminar

-de acuerdo. - dije corriendo para alcanzarlo riendo.

**********************

Después de pasar toda la tarde platicando con Yamamoto debía volver al trabajo, me sentía completamente tranquila, mi relación con el capitán ha mejorado bastante en una sola comida, nuestra conversación trato de cómo conoció a mi madre y aunque al inicio me incomodaba pude entender que él no podía hacer nada contra las ordenes de alguien encima de él, todo sea por la sociedad de almas, vaya lugar. -Mizuki tengo malas noticias. - dijo Shouku entrando a la oficina.

- ¿Qué sucede?

-Vino un Vasto Lord hace unos momentos para anunciarme algo que ha sucedido en hueco mundo, vaya relaciones tienes querida. - dijo sentándose en una silla en frente de mí.

-no me digas que vino.... dije completamente sorprendida.

-su nombre era.............

-Mizuki iré al mundo humano regresaré en 3 días para continuar entrenando. - dijo Ichigo interrumpiendo la conversación que tenía con Shouku, ¿interrumpí algo?

-Claro que no Ichigo. - dije parándome de mi asiento para sentarme en el sillón que tenía enfrente, Shouku hizo lo mismo que yo. - Ten cuidado.

-claro. - dijo viéndome demás. - ¿paso algo?

-Claro que no, vete al mundo humano y saluda de mi parte a tu familia. - dije suspirando.

Su inseguridad se palpitaba en el aire, en el tiempo que ha entrenado y vivido literal en mi casa se ha vuelto muy confianzudo conmigo, no me dice capitana, entra a veces a mi cuarto sin tocar, quiere que lo entrene directamente, a veces me brinca encima cuando Kenpachi viene y se le hizo habito comer conmigo junto al escuadrón, no es algo que me moleste, pero está convirtiéndose en alguien importante, él al igual que toda su familia y amigos, quien lo diría yo amiga de Shinigamis, seres humanos y un Quincy gruñón, si alguien me hubiera dicho esto hace 500 años me habría burlado de tal tontería.

- ¡Mizuki! - dijo Ichigo poniendo una mano enfrente de mi moviéndola rápidamente. - mundo Mizuki reacciona.

-Vete al mundo humano y déjame en paz Kurosaki. - dije golpeándolo en la cabeza mientras lo arrastraba a la puerta para aventarlo fuera y cerrar la puerta con seguro, caminando enojada hasta dejarme caer en el sillón.

Mi vida como capitana (Byakuya Kuchiki y tu)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora