Desde el incidente con el coronel, fueron escasos los encuentros y charlas con la profesora Bilova. Aporté información para reconstruir su documental con la condición de mantenerme en el anonimato para protegerme. Nos llevamos bien hasta que en la última conversación la sentí extraña, más que distante pero no le tomé importancia. Cada quien estaba en su mundo. Esperé con ansias la continuación del documental pero lo canceló sin darme una razón de su decisión. Pensé que, después de todo, era arriesgado exponernos así.
Aquel día donde perdí mi olfato por completo, leí el mensaje de Lauren y sin esperarme, hice de todo para cumplir con mi promesa en ese mensaje: Ir a Budapest en diciembre para ver a Nine Inch Nails y si se podría, poder verla.
Recordé completamente las calles que pisé meses atrás, en qué hostal me quedaría al pasar la noche y lugares de comida a los cuales aparentar ser normal. Debo admitir que Justine, al ser mi donadora, me trajo una vida más saludable, me veía normal, me veía sana. Parecía un humano aunque no lo fuera.
Decidí tomar unos alimentos antes de deleitarme con la música tan esperada de la banda. Caminé por las calles dejando que el destino me llevara a donde fuese. Una sensación en el cuerpo me pedía un café y a lo lejos , divisé el olor de este.
Al entrar al lugar pedí un café de lo más normal posible. Me quedé sentada en mi silla esperando por él y, cuando lo tuve en mi posesión, ese olor tan fuerte y suave a la vez del café, me invadió la nariz.
―Dios mío, ¡Pero qué rico huele este café!
Tomé la taza y antes de posarla entre mis labios, hice consciencia de mi dicho. "Huele", ¿Acaso podía oler? Traté de hacerlo nuevamente y sí. Me impacté. ¡Podía oler de vuelta!
No pude creerlo, mis lágrimas escurrían de los ojos ante la felicidad de retomar lo más valioso de mi vida como vampiro. ¡Puedo oler de vuelta!
Rápidamente, saqué mi teléfono y le llamé a la profesora. Ella atendió al instante a pesar de que estábamos cada quien en diferentes continentes.
―¿Qué pasa?
―Profesora, tengo noticias. ¡PUEDO OLER!
―No lo esperaba... Quizá... Se debe a que te dejaron células y se regeneraron por sí solo en tu tejido. Es una suerte, me alegro por ti.
―Estoy más que feliz por eso. ¿Usted esta bien?
―Sí, hablamos luego.
La profesora terminó nuestra breve charla. No lo tomé personal, ya llevaba bastante tiempo comportándose como una completa diva sin tiempo. Así que sin más, me deleité con el café frente a mi.
Las horas pasaron y mi emoción por escuchar a Nine Inch Nails me recorrieron el cuerpo. Sería el primer concierto al que asistía siendo un vampiro. Tengo el presentimiento de que se sentirá, se vivirá como si nunca hubiese escuchado la música.
Las luces se apagaron, mi adrenalina se incrementó al escuchar los instrumentos pasar de suaves a pesados, pero me forma eléctrica. In Two, fue la estelar de la noche, la canción que nos abrió el paso a una noche llena de música. Disfruté de las canciones siguientes, me deleité con Satellite, bailé con euforia en Everything. Simplemente, me dejé llevar por el momento.
―Es cómo si vivieras en la música, ¿Verdad?
Estaba tan centrada, deleitando mi ser con la música que como respuesta, le asentí a la persona que se dirigió a mi. Quizá me veía en un trance musical. Abrí mis ojos, con intención de invitar a la persona que me hablaba,a seguir disfrutando en compañía de alguien.
Sentí una corriente helada en mi cuerpo, un impacto que me hizo borrarme de aquel lugar. No podía creer lo que estaba viendo, a quien estaba viendo. Sentí una presión en mi pecho, los niveles de mi respiración aumentaron y mi corazón bailó mucho más fuerte que los ruidos de la gran habitación. El tiempo se congeló en aquellos ojos verdes que me cautivaron desde el primer encuentro. Aquellos que son mi más grande debilidad a pesar de no ser míos. Ella simplemente se sonrió y se acercó a mi. Su rostro lo decía todo y el mío, estoy segura, relucía nerviosismo y felicidad.
―Lauren...
Es lo único que me atreví a decir. Parecían que mis pensamientos se quedaron atorados en mi garganta, porque no podía relucir mi emoción. Ella simplemente me sonrió. Sé, que podía escuchar los latidos de mi corazón mucho más alto que la música. Entrelazó nuestras manos cuando la noté a escasos centímetros de distancia entre nuestros labios. Sus ojos brillaron como nunca los vi anteriormente.
Ella no mencionó palabra alguna, sólo me jaló ante la multitud y nos perdimos entre la gente, nos fundimos en la música, nos olvidamos del mundo. Sólo existíamos las dos.
Sólo Lauren y yo.
Por fin estábamos juntas.
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OLFATO (Adaptación Camren)
Fanfiction1) No rompas los acuerdos por muy aventurero que quieras ser. 2) Reflexiona lo que harás, no podrás arrepentirte después. 3) JAMÁS beses a la primera desconocida por muy hermosos ojos que tenga, incluso sí estos te llamen o penetren tu alma. Estás t...
