Mi vida no es tan gloriosa como seguramente la tuya. Desde el pasado la oscuridad y mugre han predominado en todo lo que hago y lo que me rodea. Quizá al conocerme hasta pienses que mi vida no es tan mala después de todo, pero yo soy un apestado, soy la peste, soy un saco de basura andante, soy El Coronel.
No tengo recuerdos de mi padre, realmente su rostro ya no me es familiar en mi memoria, pero gracias a él crecí con un miedo irracional ante la vida, gracias a él la desgracia me ha acompañado a lo largo de mi vida y no he tenido fortuna alguna de realmente hacer lo que siempre he querido. Él, con gran egoísmo, me arrebató lo más preciado de mí: mi infancia.
Una tarde, cuando todo parecía marchar de forma normal en mi vida, él llegó con tanto apresuro, tomó todas sus pertenencias y tras una breve discusión con mi madre se fue para no volver jamás. Nunca sabré sus razones, jamás sabré por qué unos hombres, horas después de su abandono, vinieron buscando algo que él les había arrebatado. Jamás sabré por qué el miedo me consumió y sigue haciéndolo desde aquella vestidura negra que me obligó a despedirme de mi madre y comenzar a afrontarme al mundo real con tan sólo ocho años. Jamás lo sabré y ahora mucho menos me importa. A veces pienso que soy muy mediocre, pero así me hicieron, ¿Qué más puedo hacer?
A partir de ese momento mi vida se centró en la búsqueda de sustento, de dinero y de un lugar en donde dormir por las noches. A temprana edad tuve que arreglármelas cargando bloques de cemento, de hacer encargos y ganar lo más que podía para comer. Supongo que, gracias a eso, olvidé incluso mis sueños porque la vida me pintaba cada vez más oscura. Hay gente que únicamente se queja de sus vidas cuando realmente no se dan cuenta de lo que es no tener nada o que te arrebaten todo de la noche a la mañana y que debes comenzar por tu cuenta. Podré ser un amargado gracias a todo eso pero yo no merecía condenar mi vida gracias a las actuaciones efímeras de mi padre.
Tal como se esperaba, terminé dañando mi cuerpo, acto que convenció al dueño de la construcción de despedirme sin tener un poco de consideración. La gente te empieza a ver como un objeto, más no como persona. Triste, pero como dicen en derecho: "La ley es dura, pero así es la ley".
Con el tiempo, y a la insistencia que tuve con mi anterior y primer jefe, conseguí un trabajo como limpiador de albercas. Lo único que tenía que hacer era nivelar el nivel de agua con el cloro, remover los cabellos y limpiar la alberca de hojas o animales que caían en el agua. No era tan divertido, pero gracias a ese trabajo encontré un lugar lleno de paz, de tranquilidad absoluta. Sumergirme en el agua, a pesar de no saber nada, lo disfrutaba bastante. Hacía mis labores lo más rápido que podía para "limpiar los cabellos" atorados o que yacían al fondo de la alberca, sólo era un gran pretexto para encontrar esa paz nuevamente, inundarme de ella lo más que pudiesen permitirme y sentir que mi vida cobraba sentido otra vez.
Los meses transcurrieron y, por azares del destino, encontré un anuncio en donde buscaban a una persona que supiere nadar, bucear pero sin experiencia requerida. La gran mayoría de las personas pensarían que es una oportunidad sin mucho rollo, que cualquiera podría y que sino se aprovecha sería un desperdicio. Me llamó la atención, sobre todo porque ganaría tres veces lo que con mi sueldo en ese momento. No lo pensé más y me dirigí a las oficinas del lugar donde requerían el personal. Pensé que la vida me pintaba para bien, pero las ilusiones son mucho más grandes que la realidad.
TÉCNICO ESPECIALIZADO EN MANTENIMIENTO DE AGUAS RESIDUALES
Eso sonaba realmente muy apegado a algo importante, a un trabajo serio y no a lo que realmente es. En el momento en que accedí supe de antemano porque en la espera de entrevista a cada candidato que pasaba, este salía con mala cara, diciendo groserías deseando jamás haber perdido su tiempo en aquel lugar. El nombre del empleo era demasiado llamativo para alguien que no conoce o carece de estudios, como yo, porque el razonamiento lógico no nos da para más. No es menos apreciarme, es la realidad.
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OLFATO (Adaptación Camren)
Fiksi Penggemar1) No rompas los acuerdos por muy aventurero que quieras ser. 2) Reflexiona lo que harás, no podrás arrepentirte después. 3) JAMÁS beses a la primera desconocida por muy hermosos ojos que tenga, incluso sí estos te llamen o penetren tu alma. Estás t...
