Capítulo trece: Lauren

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Una vez terminada mi sesión con la profesora Bilova, regresé a casa. Debía alistar todo aquello que utilizaría en la noche, cazaríamos a los cazadores. Abordaríamos a los sujetos que me extirparon mi más preciado tesoro así como recuperarlo. Más que por necedad, necesitaba de mi olfato, sin el era más vulnerable y el alimento era vital para mi en las circunstancias de mi "nueva vida"como vampiro.

Recordé toda la conversación con la profesora y su teoría con los cazadores y el tal "coronel". Parecía que era un lío mucho más grande de lo que yo imaginaba y aún más, una lucha que no me pertenecía. Muchas cosas de superstición y energías malignas se aliaron en la trama. Sería estúpido decir que no las creo porque yo soy un vampiro, un ser creado para la literatura.

Si yo existo, quizá eso también.

Al llegar a casa saludé a Doña Mari antes de arribar a mi habitación. Ahí, decidí encender mi laptop, necesitaba revisar el correo electrónico. La bandeja de entrada seguía vacía. Estaba decepcionada porque vivía en una ilusión perpetua a la espera de un mensaje, una señal de Lauren. Decidí cerrar el correo pero antes de ello, la bandeja de correo no deseado se iluminó ante mí. Tenía un correo.

Estaba perpleja. Lauren me escribió... ¡Me escribió el mismo día que llegué a México y apenas vi el mensaje! Me sentí idiota

"¿Cómo no lo revisé antes?" pensé. No era momento de agredirme a mi misma o hacerme menos por la ignorancia a una bandeja alterna del correo. Con el corazón revoloteándome en el pecho, empecé a leer.


Querida Camila:

Disculpa sino me detengo a preguntar cómo estás y qué tal fue tu viaje de regreso a México, imagino que ya estás ahí. Ha pasado tiempo desde que nos vimos por última vez. Tengo la seguridad de que descubriste que eres uno de nosotros, un vampiro. Te escribo para aclararte algunas dudas sobre ello y también, de por qué nos fuimos sin decirte.

No tuve oportunidad de escribirte antes, pero espero esto lo recibas a tiempo, para que nuestro destino no sea fatal.

Como primer punto, sé que tienes duda de por qué no te dijimos lo que somos. No es muy normal ir por la calle, conociendo personas tras personas y decir tan en calma que somos vampiros. Créeme, no viviríamos en tranquilidad si lo hiciésemos. Aunque, cabe destacar que, hay muchas clases de vampiros, así como razas en el mundo.

Tú, al igual que todos nosotros eres un "Lampir", y no somos nada diabólicos como la generalización de un vampiro por la literatura. No somos humanos pero tampoco monstruos, digamos que somos otros seres en un cuerpo humano, te transformaste como una oruga en una mariposa. Seguramente, en los primeros días te sentiste enfermo. Es completamente normal ya que tu cuerpo está luchando contra el virus con el que te infecté.

Pero, Camila, no por el hecho de que no seamos humanos quiere decir que somos inmortales. Lo somos, por eso debes de cuidarte de todos, hasta de ti misma. De lo que más de debes de cuidar es del fuego y por favor, no abuses de este regalo, menos de tu condición.

Acabaré con dos mitos muy marcados en los vampiros y es que nosotros sí toleramos la luz, podemos andar todo el día echados en una playa o rodeados de su luz, pero somos seres de noche. Quizá ya te ha ocurrido que estás más despierta y alerta en la oscuridad y más agotada en las mañanas. Eso es completamente normal. Además, las cruces no nos afectan en lo absoluto, son sólo objetos, el catolicismo o el cristianismo no nos afectan.

Te contaré algo muy curioso de nuestra raza vampírica y es que algunos de nosotros tenemos como "poderes" pero no tanto así, es más el subdesarrollo de alguno de nuestros sentidos.

OLFATO (Adaptación Camren)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora