Las clases por fin terminaron y Hoseok no podía estar más feliz; pasó casi todo el día escuchando a Yoongi contar pedacitos de su vida, entre risas y miradas incómodas.
Mientras tanto, Taehyung y Jungkook también tuvieron muchas conversaciones, pero no fue suficiente para esos dos adolescentes llenos de hormonas que se sentían cada vez más cómodos. Decidieron ir a la cafetería de la esquina después de clase para seguir conociéndose, soltando de vez en cuando algún halago que los hacía sonrojar como novatos.
—Sígueme contando más de ti, bonito. No sé por qué, pero quiero saber más y más. ¿Será raro? —dijo el menor, apoyando la cabeza en sus manos.
Taehyung se apartó un rizo plateado que le tapaba un poco la vista y, nervioso, siguió hablando mientras lamía los labios.
—No, eso... eso es muy lindo de tu parte, Kook. Bueno, me gusta bailar, pintar, tomar fotos de lugares bonitos, y a veces cantar... aunque soy un poco tímido con eso —respondió mientras daba un sorbo a su chocolate caliente, con algodones de azúcar flotando.
Todo iba perfecto hasta que Jungkook notó que los labios de Taehyung tenían crema, y casi tembló cuando vio cómo él los lamía sin más intención que disfrutar el sabor. Se quedó mirando fijamente, y claro, en la cabeza de Mr. Hormonas empezó a malinterpretar todo.
—Hyung —lo llamó con voz suave y el otro casi se atragantó—. Me encantó salir contigo, ¿sabes? Ya casi termina el día y siento que sé muy poco de ti. ¿Quieres salir conmigo otra vez? Obvio, solo si tú quieres —preguntó coqueteando, cuando las tazas ya estaban vacías.
Taehyung sintió que se le calentaban las mejillas y asintió con una sonrisa que hizo brillar los ojos de Kook.
—Tienes razón, Kook. Siento que sólo te tuve por unos minutos —rió suave—. Me encantaría salir contigo cuando quieras, Jungkookie —su corazón casi se detuvo cuando Jungkook acarició su mano.
En ese momento sólo pudo pensar en lo mucho que quería besar esos labios tan formados, perderse en sus ojos profundos, acariciar su cabello despeinado y sentarse en sus piernas marcadas por esos jeans negros.
—¿Qué tal si mañana después de clases vamos al karaoke nuevo que abrieron por aquí? Dicen que tienen unas alitas deliciosas y una buena cerveza de raíz —propuso el pelinegro.
—Me encantaría probar esas alitas contigo, Kook-ssi —respondió Taehyung, admirando la sonrisa tierna de Jungkook.
Su corazón se aceleró al ver esa sonrisa tan dulce y a la vez coqueta que lo dejó medio loco sin darse cuenta.
—Ya es tarde y creo que me tengo que ir, hyung. Nos vemos después, si quieres —dijo Jungkook guiñándole un ojo antes de despedirse, dejándolo hecho un mar de emociones.
Taehyung se quedó pensando en lo bien que se sintió con Jungkook; aquel chico tenía una personalidad que iluminaba el día solo con una sonrisa y creaba una atmósfera agradable a metros de distancia. Apenas lo conocía y ya lo extrañaba. Se sintió mal por quedarse solo cuando bien podría estar besuqueándose en alguna esquina con ese pelinegro tan lindo. Estaba tan concentrado en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando una mujer con una sonrisa pícara y vestido rojo se le acercó.
—Tan bonito y tan abandonado. ¿Por qué estás solo? —preguntó mientras le rodeaba el hombro.
—Eh, mi acompañante se acaba de ir —respondió nervioso—. P-pero ya me tengo que ir... me están esperando.
—¿No quieres quedarte un rato más conmigo? —dijo ella, acariciándole la mano.
Muy guapa, sí, pero él no estaba interesado, y su corazón acelerado solo pensaba en otra persona.
—Uh... soy gay —confesó rápido al notar las intenciones.
—Espero que ese chico te valore, porque si no, lo haré yo —dijo ella con una sonrisa sincera.
Taehyung se quedó pensando en sus palabras mientras sus mejillas se ponían rojas. La mujer se despidió con un beso en la mejilla y se fue.
El menor salió del lugar con el corazón acelerado y la cabeza hecha un lío.
[ 🖤 ]
Jungkook llegó a su casa y encontró a sus molestos mejores amigos esperándolo con sonrisas socarronas.
—¿Qué mierda? —exclamó cerrando la puerta.
—Hola a ti también, Jungkook-ah —saludó Namjoon con cara de pocas pulgas.
—¡Bienvenido, Kook-ssi! —añadió Jin.
—¿Qué hacen aquí? Son casi las diez de la noche —preguntó.
Ellos sólo rodaron los ojos y se tiraron en la cama.
—¿Dónde estabas? —preguntó Yoongi al salir del baño.
—¿Y tú qué hacías en mi baño, tonto? —se extrañó Jungkook.
—Esa no era mi pregunta —replicó Yoongi.
—Ugh, eso no es asunto de ustedes —respondió mientras dejaba su mochila.
Todos lo miraron interesados cuando se tiró en la cama.
—Fui por un café con Taehyung, ¿ok? —dijo él.
—¿Por qué preguntan? —confundido, y ellos aplaudieron.
—¡Esto va a estar increíble! —gritó Seokjin emocionado.
Jungkook frunció el ceño cuando Namjoon preguntó en susurros:
—¿Quieres jugar, Jungkookie?
—¿Un juego? ¿Sobre qué? —chascó la lengua.
—Uno que involucra a tu dulce Taehyungie —canturreó Yoongi y Jungkook rodó los ojos.
—Idiotas, no entiendo nada —bufó y se recostó en las piernas de Yoongi, que le acarició el cabello.
—Seré claro: tienes que conquistar a Taehyung, acostarte con él y después dejarlo. Fácil, ¿no? —explicó Jin.
—Suena interesante —respondió Jungkook mordiendo el labio.
—Tú lo conquistas, te acuestas con él, lo haces enamorar y después lo dejas caer. Así, sin más —detalló Namjoon.
—¿Recuerdan a Mina? No jugamos desde eso. Extraño hacer sufrir los corazones de tus pretendientes —suspiró Yoongi dramático.
—Un momento —se levantó Jungkook—. Taehyung no siente nada por mí.
—Joder, ¿no te das cuenta? Vi cómo se puso cuando le pediste que te acompañara —gritó Namjoon.
—¡Tú ni estabas ahí! —protestó Jungkook.
—Cierto —aceptó.
—Bueno, admito que extraño divertirme un poco —comentó Jungkook y chocó los cinco con Jin.
—¿Aceptas jugar o eres un cobarde? —molestó Seokjin.
—Por supuesto que acepto —respondió con sonrisa pícara.
—¡Que comience el juego, amigos! —exclamó Namjoon.
Los cuatro planearon cómo empezar, todos sonriendo porque Jungkook parecía el más emocionado. A unos metros, Taehyung era la razón.
ESTÁS LEYENDO
Play with me
FanfictionTodo comenzó como un simple juego. Jungkook acepta el reto de conquistar al dulce e inocente Taehyung para después romperle el corazón. Parece una misión sencilla... hasta que el chico de sonrisa encantadora y personalidad única comienza a derribar...
