| 6 |

13.1K 1.2K 183
                                        

La semana terminó y Taehyung no habló con Baekhyun desde aquella declaración y desde aquel incidente que lo marcó profundamente. Ahora estaba acostado en su cama, abrazando su almohada con fuerza, mientras su mente revoloteaba entre recuerdos y emociones que no lograba poner en orden. Aun así, había algo que tenía muy claro: era hermoso sentirse querido por Jungkook.

El pelinegro le hacía experimentar emociones nuevas, dulces y peligrosamente intensas. Su presencia se había vuelto una necesidad y cada mensaje suyo, cada mirada o sonrisa, lo hacían sentir vivo, como si el mundo pudiera ser menos cruel si él estaba a su lado.

—¡Cariño, la cena está lista! —gritó su mamá desde la cocina.

—¡Espérame un segundo, mamá! —respondió Tae, sonriendo por el delicioso aroma que se colaba por la puerta entreabierta.

Bajó las escaleras con pasos ligeros y su corazón se llenó al ver a sus padres y hermanos riendo en la mesa. El calor del hogar, la comida casera, las risas de sus hermanitos... era la imagen perfecta de un refugio.

—Buenas noches —saludó con ternura mientras revolvía el cabello de los menores, quienes corrieron a abrazarlo con risitas felices.

—¡Tete! —dijeron los pequeños en coro.

—Los amo mucho, tontitos —dijo, abrazándolos con fuerza.

Porque el amor familiar no lastima. La familia cuida, abraza, y su amor no pone condiciones. Y aunque no podía contarles lo que sentía exactamente, sabía que su amor era suficiente para reconfortar un poco su corazón.

Después de cenar y despedirse con besos de buenas noches, subió de nuevo a su habitación, pero algo no lo dejaba tranquilo. Así que, con algo de nervios, tomó su celular y escribió.

Baekkie 💙 (Activo ahora)
TaeTae 😍:
¿Podemos hablar...?

Baekkie 💙:
Por supuesto.

Con un nudo en la garganta, presionó el botón de llamada. Cuando escuchó la voz de su mejor amigo, las lágrimas no tardaron en acumularse en sus ojos.

—Me duele que estemos así. Sé que debería estar enojado, pero... jamás quise que esto terminara así, hyung.

Hubo un largo silencio hasta que la voz de Baekhyun, algo rota, le respondió.

—Tae, ¿pasa algo? —preguntó con un temblor apenas perceptible.

—Lamento haber arruinado todo —susurró el menor.

—Tú no arruinaste nada, Tae. Fue mi culpa por confundirme... por pensar que había una posibilidad. Pero te quiero, y me alegra haberte conocido aunque me duela un poco ahora —contestó con el alma en la garganta.

Taehyung se secó las lágrimas con la manga.

—Te amo mucho, hyung. Siempre serás mi mejor amigo. No quiero que volvamos a alejarnos, ¿sí?

—¡Claro que no, TaeTae! ¡Te extrañé mucho! —respondió Baek con una risa entre llorosa y sincera.

—Descansa, Baekkie. Te amo —fue lo último que dijo antes de colgar.

Baekhyun se quedó en su cama, mirando el techo con una pequeña sonrisa.

Tarde o temprano se dará cuenta de que nadie lo amará como yo lo hago...

[ ❀ ]

Mientras tanto, en casa de Yoongi, Jungkook jugaba videojuegos mientras devoraba papitas y escuchaba al mayor hablar sobre el "plan". Pero su mente estaba en otro lugar. En los labios suaves de Tae. En su risa. En cómo sus ojos se iluminaban al verlo.

—¿Qué haremos mañana con Taehyung, Kook-ah? —preguntó Yoongi, tragando un puñado de botana.

Jungkook pausó el juego.

—No creo que sea justo jugar con él justo ahora. Ha pasado por mucho... —respondió, entrecerrando los ojos.

—¿Desde cuándo te importa eso? —bufó Yoongi, rodando los ojos.

Jungkook suspiró, soltando el control del videojuego.

—Sé que es un juego, pero él no lo sabe. Y está comenzando a confiar en mí... ¿Sabes lo que eso significa? No puedo aprovecharme justo ahora.

Yoongi lo miró en silencio unos segundos. Luego soltó una carcajada.

—¿Te estás enamorando de verdad?

—¡Claro que no! —respondió rápido Jungkook, aunque el rubor en sus mejillas lo delataba.

Yoongi no dijo nada más, pero sus ojos lo juzgaban silenciosamente.

—Solo recuerda la regla principal —añadió con voz fría—: tú juegas con él. No al revés.

Jungkook no respondió. Su pecho pesaba más que de costumbre.

[ ❀ ]

Mini escena adicional – Al día siguiente

Taehyung caminaba por el campus cuando sintió unos brazos cálidos rodear su cintura por detrás. Se tensó un poco, pero relajó los hombros al reconocer el aroma.

—Jungkook... —susurró, sonriendo.

—¿Te asusté, bonito? —dijo el pelinegro pegando su mentón al hombro del mayor.

—Un poco. ¿Qué haces aquí tan temprano?

—Quería verte. ¿Eso es un crimen?

Taehyung rió bajito y negó con la cabeza.

—Entonces vámonos —dijo Jungkook, tomando su mano.

—¿A dónde?

—Sorpresa. Pero implica palomitas, risas tontas, y tú recostado en mi hombro —sonrió coqueto.

El corazón de Taehyung dio un vuelco. Apretó la mano de Jungkook y asintió.

—Perfecto. Pero esta vez yo elijo la película.

—Trato hecho, dulzura —contestó Jungkook antes de robarle un beso en la mejilla.

Pero algo en su mirada cambió cuando lo vio reír de nuevo. El juego seguía, sí... pero su corazón ya no sabía si estaba jugando o cayendo.

Play with meHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora