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Es el amor que da en lugar de recibir, el amor que se empequeñece en vez de ocupar todo el espacio, el amor que desea el bien del otro antes que el suyo propio, el amor liberado del ego.

Taehyung y Jungkook llegaron juntos con un brillo mágico en sus inocentes ojos. Sus amigos, al verlos tan felices y en paz, les regalaron sonrisas sinceras que parecían abrir el cielo gris de los últimos días.

—Hey, tórtolos —saludó Yeri con una sonrisa traviesa.

—MingMing, ¿cómo andas? —respondió Taehyung con esa sonrisa cuadrada que era capaz de derretir cualquier corazón.

Ella lo miró incrédula y soltó un resoplido.

—No creo que tan bien como tú, eh —dijo mientras dirigía una mirada pícara hacia Jungkook—.

Intercambiaron miradas con esa mezcla de complicidad y juego que solo ellos entendían.

—¡Es mío! —gritó Taehyung, casi brincando para abrazar con pequeños besitos a su novio.

—¡Estás saliendo con un menor de edad, Kim Taehyung! —se defendió Yeri, riendo—. ¡El único descarado aquí eres tú!

El rubio se volvió culpable, mirando a Jungkook con ojos café, haciendo un puchero antes de alejarse.

—Ella tiene razón. Soy un enfermo. Por favor, suéltame, Jungkook —bromeó mientras corría, provocando risas entre sus amigos.

—¡Bebé, vuelve aquí en este preciso momento! —gritó el menor, sonriendo con amor—. ¿Qué te ocurre?

—¿No se supone que él debería llamarte así? —preguntó Yeri con voz burlona—. Es decir, él es mayor y es extraño que le digas así porque no tiene sentido.

Su novio la ignoró y comenzó a perseguir a Taehyung, que dio un par de vueltas en el jardín con una risa contagiosa.

—Es broma, mi amor. No te separes de mí jamás, ¿sí? —le dijo Taehyung, atrapándolo para abrazarlo con ternura.

—Mejor me largo, siento que mi almuerzo quiere regresar —bromeó Yeri, encantada en el fondo de ver a su mejor amigo tan feliz—. Nos vemos, tórtolos.

La rubia se alejó con el celular en mano, sonriendo al cruzarse con Baekhyun que caminaba hacia ella.

—Baekkie —lo detuvo tomando su brazo—.

—¿Dónde rayos estabas? —reclamó él, apretando los labios—. Te estaba buscando para planear el proyecto de diseño, boba.

—Oh, lo siento. Estaba con Tae y su novio, pero me alejé porque son demasiado raros. Ya sabes, están en su luna de miel —contó entre risas.

El cuerpo de Baekhyun se tensó al escuchar eso. Sus puños apretaron el portafolio con fuerza. Volteó hacia la pareja y sintió que su corazón se rompía al ver que se trataba de Jungkook, como siempre había sospechado.

—¿Es una jodida broma? —se zafó del agarre de Yeri, frunciendo el ceño.

—¿Qué pasa? —preguntó ella, preocupada por su cambio de actitud.

—¿Taehyung y Jungkook son pareja? —soltó, sin poder creerlo.

—Ah, sí. Tuvieron algunos problemas, pero lograron solucionarlos y regresaron porque se aman como no tienes idea —respondió Yeri con ternura—.

Baekhyun la miró con desprecio.

—¿Por qué mierda te alegras? —alzó la voz molesto—. Deja de ser egoísta por un momento y piensa en lo mucho que me afecta esto.

Yeri se encogió, sin saber qué decir.

—¿Por qué no habría de alegrarme? Verlos felices me hace sentir de la misma forma, Baek —dijo molesta—. Deberías ser justo contigo mismo y dejar de creer que lo suyo tendrá futuro.

—Solo vámonos —dijo él, apartando la mirada—. No quiero seguir hablando de esto.

—Además, su novio es todo un bombón —finalizó ella con picardía.

—¡Te escuché! —gritó Taehyung desde la esquina, haciendo que ambos corrieran hacia ellos entre risas.

—Mierda —chilló Yeri, ocultándose tras un muy enojado Baekhyun.

—¡Aléjate de mi novio, mal mejor amiga! —exclamó Taehyung, frunciendo el ceño.

Los rodeaba una burbuja tan brillante que era imposible no darse cuenta de lo enamorados que estaban y de la fuerza inmensa que los unía.

—Calmaos —dijo Yeri, divertida—. Jamás te quitaría a tu novio, por más sexy que sea. Además, él es homosexual y se muere por ti, Taehyungie.

Taehyung golpeó el brazo de Yeri y abrazó a Jungkook, que no podía parar de reír ante el espectáculo.

—Bebé, no seas celoso. Sabes que te amo solo a ti y no sabes cuánto me gusta cuando tú... —comenzó Jungkook, pero fue interrumpido.

—¡Jungkook! —gritó avergonzado.

El menor rió y besó la frente de su novio sonrojado. Luego miró a Baekhyun, que los observaba sin decir palabra.

—Te amo —soltó Jungkook, notando la incomodidad del pelirrojo.

—Te amo más, mi amor —respondió Taehyung con una sonrisa sonrojada.

Baekhyun miró a la pareja con furia y frustración, odiando ver a Taehyung feliz con alguien que no era él.

—Baek, ¿por qué no me saludas, mal mejor amigo? —interrumpió Taehyung, sacando a Baekhyun de sus pensamientos oscuros.

—Perdona, Tae, pero no tengo ánimos para hablar contigo —soltó cruelmente mientras se alejaba.

—Creo que iré con él. Nos vemos —se despidió Yeri, corriendo tras Baekhyun.

Jungkook y Taehyung caminaron tomados de la mano, sintiendo el peso de miradas incómodas a su alrededor.

—Ese chico sigue enamorado de ti —dijo Taehyung en voz baja.

—¿De qué hablas? —preguntó Jungkook, confundido.

—Baekhyun. Lo veo en la forma en que te mira y en la mirada de odio que me dedica —respondió serio.

—Lo sé —contestó Jungkook—, pero eso no arruinará nuestra amistad y no lo permitiré. No puedo estar con alguien así de inmaduro. No entiendo por qué está tan enamorado de mí.

—No digas eso, nene. Sé que hay alguien mucho más enamorado de ti que Baekhyun y no te diré quién soy —respondió Taehyung meloso, acunando su rostro entre las manos y rozando sus narices con delicadeza.

—¿Ah, sí? —jugó inocente.

—Mh, un tal Jungkook que es sumamente guapo —ambos rieron—. Está muy enamorado de ti y no puedes imaginar lo feliz que es de estar a tu lado. Cada vez que te mira puede ver un futuro reflejado en el ámbar de tus ojos y su corazón late sin control cuando estás junto a él. Me comentó que lo haces el hombre más feliz del universo, que está perdidamente enamorado de ti y que te ama con toda su alma. —Besó sus labios con mejillas ruborizadas.

—También te amo con mi vida, mi amor. Me haces la persona más feliz y eres el mejor novio del mundo —respondió Jungkook, con los ojos cristalizados.

Se dieron otro beso para despedirse y se dirigieron a sus respectivas clases con sus corazones latiendo al unísono.

—¡Te amo, Kim Taehyung! ¡Jamás me cansaré de decirlo! —gritó Jungkook antes de correr hacia su salón.

Play with meHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora