CAPÍTULO 2 - BIENVENIDA
El mundo se había vuelto gris, oscuro, triste. El mundo era un lugar horrible. En ese momento deseaba que la tierra se la tragase. "Trabajarás junto a Kwon Ji Yong". Habría preferido mil veces antes que la hubiesen despedido. "Es lo único que puedo hacer para evitar que destroces tu futuro". Ella siempre había cuidado de Sun Hee como si fuese su propia hermana, no tenía el suficiente valor ni razón para despedirla. "No permitiré que malgastes todo lo que tienes, sabes perfectamente que tienes algo especial". Ella siempre había pensado que Sunhee tenía talento para su trabajo, la única manera de mantenerla en ese puesto era que trabajase con ese cantante al que tanto odiaba.
Su jefa y el manager de GDragon habían llegado a un acuerdo, ella podría mantener a Sun Hee en su puesto y el cantante no sufriría más ataques de ella. Ambos sabían que eso era difícil, por lo que el manager del cantante decidió permitir a Sun Hee conocerle para que viese que era una persona encantadora. La jefa de ella aceptó, para ayudarla. Intentándolo no perdía nada.
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-No tiene sentido, es una estupidez-GDragon no estaba de acuerdo con la decisión de su manager. Parecía una broma de mal gusto.
-¿Quieres que una periodista odiosa acabe con tu gloriosa vida?-el tono de Lee Tae Hee, su manager, comenzó a alzarse en la sala, mientras el presidente de la YG, Yang Hyun Suk, escuchaba atento. -¿Quieres que una periodista odiosa acabe con tu fama, con tu lujo, con tu carrera y contigo?
El cantante hizo una mueca y lo reconsideró por unos momentos. El presidente de la compañía, ante el silencio y la larga espera por la respuesta del ídolo, intervino.-Mira, Ji Yong, esto es por el bien de todos. Si ella acaba contigo, acaba con los que te rodeamos. Simplemente tienes que ganártela, como a muchas. Tienes que ganártela como a una fan, pero empezando de menos algo. Esa es la diferencia, la única diferencia.
GDragon se levantó y, ya dándoles la espalda, negó sacudiendo la cabeza.-No quiero acercarme a esa mujer, es odiosa-el cantante se dirigió a la puerta.
El manager suspiró.-No será fácil, simplemente debes tener paciencia. Va a ser todo un reto, pero tú eres esa gran estrella que hechiza todo a su alrededor-dijo intentando centrarlo, el cantante solía ser muy cabezota pero en cuanto le hablaban de reto, este tendía a esforzarse por contradecirlos.
Antes de que Jiyong volviera a negarse, el CEO de la empresa intervino de nuevo.-Lo que pasa es que no quieres intentarlo por miedo, tienes miedo porque hay personas a las que no les gustas. No eres tan genial después de todo. Si no eres capaz de caerle bien a esa chica, ¿qué tan guapo, apuesto y atractivo eres?¿Entonces qué tan genial eres?
El cantante lo pensó por unos minutos, aún no había habido una sola chica que se resistiese a sus encantos. Ellas tendían a caer a sus pies con tan sólo una mirada. ¿Por qué iba a ser a diferente con ella?
Sonrió arrogante.-Va a estar loca por mí, ya lo verán.
El ídolo salió de la sala con pasos grandes y confiados. El presidente y el manager suspiraron en cuanto la puerta se cerró. Luego se miraron victoriosos y confiados.
-¿Cree que esto saldrá bien?-preguntó el manager, necesitado de un poco más de ánimo.
-Tiene que salir bien-respondió Yang Hyun Suk pensando en las posibilidades de perder.
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Sun Hee contempló de nuevo la oficina con una sonrisa amarga y forzada, una sonrisa nostálgica. Ya había recogido todo y su lugar se veía vacío, se mordió el labio para evitar llorar. Había pasado tanto tiempo ahí, tenía tantos recuerdos, tanto buenos como malos, pero aún así era mejor que todo aquello que la esperaba.
Todos sus compañeros estaban detrás suya, contemplando con tristeza la escena. Ella era una gran compañera, después de todo, eran más que compañeros de trabajo, eran una familia, eran familiares que se cuidaban entre sí. Antes de despedirse tomaron una copa con champán y brindaron por su suerte. Ella sabía que por más suerte y ánimos que le dieran, se dirigía a su propio infierno. Todos se despidieron y la ayudaron a montar sus cosas en la van negra que la esperaba en la puerta, preparada para llevarla a su nuevo lugar de trabajo.
Finalmente montó, la van se sentía vacía, solitaria, oscura... Sentía como si todo lo frío ya hubiese llegado. Al llegar, aparcaron en el sótano y le abrieron la puerta, frente a ella se encontraba el presidente de la YG, el manager de su odiado idol y el cantante. ¿Qué tan importante era ella para que, tal vez, las personas más importantes de esa empresa la esperasen para darle la bienvenida?
Los tres se inclinaron ante ella, con respeto, y Sun Hee les imitó.
-Bienvenida a nuestra familia, Lee Sun Hee-habló primero el presidente, muy sonriente.
-Gracias-respondió seria sin ningún tipo de expresión en su rostro.
Sabía que no era para nada bienvenida, y ellos sabían que no estaba para nada agradecida. Todos estaban mintiendo ridículamente.
Después recogió sus cosas y, extrañamente, esas tres personas la ayudaron. La acompañaron hasta su sala, trabajaría en una oficina, bastante grande para no ser nadie importante. Había un sofá, una mesa, varios sillones, un par de ordenadores y todo lucía muy caro. No estaría tan mal, después de todo, el lugar se veía solitario pero alegre, comenzaba a cambiar su opinión, en cierto sentido, porque tenía un lugar para ella sola. Luego, sus expectativas, de nuevo, se vinieron abajo cuando le explicaron que GDragon estaba en la sala de al lado. ¿Qué había hecho ella para merecer todo eso? Era ese gran ídolo el que se había comportado mal, ella era una persona que defendía lo justo y castigaba lo injusto.
Cuando dejaron todo su material sobre el escritorio, los tres acompañantes se marcharon con un permitimos que se acomode. Sun Hee quedó sola en su nuevo lugar de trabajo. Observó el lugar, suspiró con pesadez y comenzó a colocar todo, tras unos veinte minutos ya estaba todo ordenado. Se apoyó en la puerta y contempló la sala. Sonrió satisfecha, ahora que había colocado sus cosas el lugar se veía más acogedor.
Realmente quería que se viera cómodo y bonito, quería pasar más tiempo allí que en ningún otro sitio. No quería estar junto a ese GDragon, el rey de los arrogantes.
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Mr. Ego
FanfictionGDragon, Kwon Ji Yong, es amado y adorado por cualquier chica que le conozca, o simplemente le escuche. Disfruta saliendo con chicas por una noche, o al menos esos son los rumores que conoce Sun Hee. Lee Sun Hee es una periodista trabajadora y comp...
