3 _ El beso ✓

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- ¿Saliendo de clases quieres salir a dar una vuela? - dijo Carla un día.

- No creo poder, te aviso de todas maneras, pero creo que sería mejor otro día - ojalá ubiera dicho que sí.

- Está bien, está bien. No te insisto, sé que eres una cabezota, nos vemos mañana Lily.

- Discúlpame ¿Si? ¡Nos vemos! - grité para que me oyera .

Abro mi casillero para guardar algunos libros y sacar otros en los que tengo que trabajar después. Cierro el casillero y brinco un poco del susto y nerviosismo que me dió. Por Dios, él estaba ahí, frente a mí, juro que no lo podía creer, ¿que querrá?, me pregunté.

- Buenas tardes, y hola, Lily - dijo el un poco ¿nervioso? - ¿te vas sola a casa?

- S-si - estaba muy muy nerviosa y sudando hasta por los pelos de la cabeza - ¿Por qué lo preguntas?

- No nada , solo preguntaba, yo...- su mano izquierda sobaba su cuello por la parte de atrás, se notaban sus nervios pero ¿por qué?, claro que no iba a preguntarle eso.

Me puse tan nerviosa e incómoda por el pequeño silencio en el que habíamos creado que no podía mirarlo a los ojos y entonces tuve una idea, abrí mi casillero para no mirarlo, pero el nerviosismo me ganó e hizo que que se cayeran todos los libros. Sin duda no fue una buena idea.

- ¡Ay! que tonta soy - ¿dije eso en voz alta?

- No creo que seas tonta - dijo el mientras me ayudaba - solo eres un poco distraída.

- Eso es como decir que soy tonta pero de manera más sofisticada - él suelta una carcajada y luego mira abajo a mis libros.

- Vaya, ¿te gusta leer mucho no? - dijo con una sonrisa - digo, porque son muchos libros que, parece son tuyos y no del centro. Creo que es una de las muchas cosa que tenemos en común.

- ¿Y que más tenemos en común? - me atreví a preguntar.

- ¿Aún no lo sabes?

«¿Qué debo de saber?» me pregunté .

Se iba acercando cada ves más y más hacia mí, mi espalda quedó apoyada en los casilleros. Él se posó al frente de mí, su cercanía me ponía nerviosa. Su mano tocó delicadamente mi mandíbula para elevarla un poco. Para así unir nuestros labios en un beso.

Él me besó. Espera... ¡Él me besó! ¿En serio nos besamos? Creo que estoy soñando. Sus ojitos verdes y mis ojos azules se miraron lo más cerca que en la vida yo había visto a alguien.

- Por favor ¡¿podrían retirarse a sus casas de una vez?! - uh, el director se veía molesto, oh no, estaba molesto.

Nos separamos lo mas rápido que pudimos apenas escuchamos al director. Él me tomó de las manos y me dijo:

- Nos vemos en la plaza a las 7:00pm, no faltes, te estaré esperando - me dió un beso en la mejilla y soltó mis manos. Eso me hizo sonrojar, así que me oculte mi rostro para que no me vieran y me fui a casa.

...

Quería llegar lo mas rápido a casa para partir a la plaza donde me iba estar esperando Julian. Estaba tan emocionada.

A lo lejos vi a un hombre de pie, se iba acercando a mi poco a poco, me di cuenta que era un vecino, él de la casa celeste al lado de la mía. Parecía amable, siempre me pareció amable. No lo era, en absoluto.

Me detuvo en la parte trasera de la escuela, dijo que me iba a mostrar algo que había construido, quería una opinión aparte de la de él, la curiosidad se apoderó de mí, quería saber lo que me iba a mostrar.

Dicen que la curiosidad mató al gato, no me gustó para mada ser el gato.


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 Desde mi CieloHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora