26_"Genial, ahora somos tres"

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Narrador

Todos la estaban pasando muy mal. La madre de Carla solo llora, no puede calmarse, es su única hija , no quiere perderle, y la madre de Julian se ofreció a cuidar de ella hasta que todo se solucione.  

Julian quiere colaborar más a fondo con la policía , pero ellos no lo permiten «No te metas en este tipo de asuntos niño , nosotros nos encargaremos de esto» le habían mencionado anteriormente. Él tiene mucho coraje. Ya lo habían engañado una vez , no lo harían dos veces. Perdió a Lily, y no se perdonaría si perdiera también a Carla.

Salaría a Carla, como si su vida dependiera de ello, y puede que si lo dependiera. Toma su chaqueta y sale andando hacia la casa de esa mujer. Al llegar al lugar toca la puerta y enseguida la mujer abre para que con mirada de asombro, observe al muchacho parado frente a ella, al cual reconoce al instante.

- Buenas tardes, ¿Me recuerda?, soy él chico que vino con los oficiales hace dos días.

- ¡claro que lo recuerdo jovencito! pero no entiendo su repentina llegada, ¿Se le ofrece algo?, ¿Tiene algo que ver con ese tal Connor?

- De echo, si. Me preguntaba si me podría dejar pasar a la habitación donde él se hospedó.

- Por supuesto que si, pase joven, es por aquí.

...La verdad la habitación no está tan mal, bueno, a quien le engaña, es un asco. Es una habitación pequeña con todo, y dice con todo, por que literalmente todo está ahí adentro, tanto así que le asombra que el baño, por suerte, esté en un habitación aparte. 

- Es pequeña pero a él no le importó, está tal y como lo dejaron los oficiales ayer.

- ¿Ellos estuvieron aquí ayer?

- ¿No lo sabía? pues ellos estuvieron revisando y haciéndome preguntas sobre él, no les pude responder mucho ya que él chico y yo no teníamos ningún tipo de conversación que no sea lo del pequeño cuartito y los pagos, nada más.

- ¿Puedo ingresar a revisarla por mi cuenta?

- Claro, si me buscas, estaré en la cocina.

Él haciente y espera a que se marche, es entonces que empieza a revisar bien todo. 

°°°

Carla y Connor aun se encuentra en el mismo lugar, intentan planear una forma de escapar, pero ni siquiera pueden moverse libremente. Se escuchan unos pasos fuera del  cuarto donde se encuentran, el sonido de la perilla girando les pone la piel de gallina. Un hombre ingresa con una chica sobre sus hombros, camina casi al frente de ellos y la deja caer, Carla suelta un pequeño grito y la chica un gran quejido. Él hombre le coloca el fierro alrededor de su tobillo y la bola de hierro a un costado.  Cuando le saca la bolsa de trapo de la cara, una chica de piel blanca, cabellos castaños y ojos azules, extremadamente hermosa, mira a todos los lados atemorizada. El hombre le saca el trapo de la boca, y colocando su dedo indice sobre sus labios, en un ademan de silencio, sale de la habitación. 

- Intenta no hacer mucho ruido o gritar, aparte de que absolutamente nadie de afuera te escuchará, ellos podrían castigarte. -le dice Connor a la chica.

- Pero por hora intenta mantenerte tranquila, mira, empezamos con decir nuestros nombres. Mi nombre es Carla, y el rubito de vote es Connor, ¿Cuál es tu nombre?

- Para tu información, es natural querida.

- shh calla!, dinos tu nombre chica.

- Y-Yo me llamo Esmeralda.

- Genial, ahora somos tres.

- oye, no seas así con ella.

- Chicos, díganme, ¿Quienes son ellos?

- Esa pregunta te la puede responder él.

- ¿Él...?

- Él trabajó con ellos.

- Hey! no le cuentes mis malas experiencias.

- bueno, bueno. Solo habla. - el rostro de el chico se pone serio, y empieza a hablar.

- Está bien. Ellos son una gran organización de trata de personas, la mayoría son como nosotros; jóvenes. Escuché que seremos llevados al extranjero para ser vendidos al precio más elevado que puedan. Cuando estaba con ellos no se me permitía estar en la habitación de reuniones, así que no podría decir demasiado. Pero por lo que sé, a la mayoría los venden, más los que no llevan suerte, son abusados sexualmente, en otras palabras; violados, para luego matarlos, y enterrarlos en un lugar remoto especial. Algunos cuerpos fueron encontrados, pero aún queda una mayoría sin rastro.

Luego de que Connor terminara de hablar, los tres quedan absortos en su propio mundo por unos minutos. Connor rogaba para que su familia se encontrara a salvo. Carla pensó que al ser Lily una de las personas que no tubo tanta suerte en lo que le pasó, empezaba a creer que tal vez jamás logren encontrar su cuerpo. Y Esmeralda esperaba con todo su corazón, poder salir de esta.  



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 Desde mi CieloHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora