—Ana, la fiesta de la empresa es mañana. ¿Vas a ir?
—Aún no lo sé, mi hermano llega hoy y no sé si ya tenga planes.
—¡Tráelo! Así conocemos al famoso Randy — la forma en que lo dice me causa gracia.
—Si hay algún cambio te aviso.
—De acuerdo querida, nos vemos mañana.
—¡Chao! — finalizo la despedida y continuo con mi trabajo. Tengo que dejar listos estos informes antes de irme.
Concentrada en lo que hago, siento la presencia de alguien, y miro mi reloj. "o padre, es tardísimo".
—¿Aún sigue aquí, jefa?
—No soy tu jefa, Scott, pero ya casi termino.
—Hasta ahora tengo entendido que usted es la encargada de este departamento —puntualiza.
—tienes razón querido, pero en ese caso, yo no soy quien firma el presupuesto de tu nómina.
—Bien, bien, ¿necesita ayuda?
—No, gracias, ya pueden irse todos —asiente y sigo con lo mío.
Soy Ana Ross, encargada del departamento de finanzas en Roberts Communications Company, empresa de comunicación tecnológica a nivel global.
Una vez de cerciorarme de que todos los documentos están listos e impresos, los guardo en sus archivos correspondientes. Recojo mis cosas y me dispongo a marcharme. Salgo al pasillo, verificando de que todos ya se han ido. Suspiro con algo de cansancio frente a las puertas del ascensor. Presiono el botón y mientras espero a que llegue, escucho unos pasos detrás de mí.
—¿Aún aquí, señorita Ross?
—Mucho que hacer en el departamento, señor Roberts.
—Me gusta que mis empleados tengan esa pasión por el trabajo.
—Estamos para servirle, señor.
—¿Irá a la fiesta de mañana? —pregunta mientras subimos al ascensor.
—Creo que sí, aún no estoy muy segura.
—Bien, recuerde que no todo es trabajo y relájese un Ross, la vida es solo una. Creo que debo darle vacaciones.
— Si es en una isla tropical, con todo pago por la empresa, mañana mismo me voy —nos reímos.
— Buena idea, hablare con mi financiera a ver qué opina.
—Su financiera lo aprueba – volvemos a reír.
—Pero enserio Señorita Ross, me gustaría verla en la fiesta —comenta antes de salir.
Creo que me he perdido de algo "¿Por qué tanta insistencia con la dichosa fiestecita?" Ahora todos quieren que vaya. Ya en el parque, quito la alarma de mi auto con el mando a distancia. Al entrar me despojo del chaleco y la cartera, para poner me en marcha, con dirección al aeropuerto en búsqueda de mi dulce y adorado hermano mayor.
Tras hacer una búsqueda exhaustiva, encuentro el espacio perfecto para estacionar el coche. A lo lejos puedo divisar la figura familiar que he venido a buscar, sentado sobre su maleta como un sin familia.
—¡oh, ya estás aquí! Pareces Anito el huerfanito —digo con jocosidad, para que se percate de mi llegada.
—Al parecer lo soy, mi vuelo se adelantó y para variar mi bella y tierna hermanita no contesta su celular.
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Nuestro {N.1}
Cerita Pendek1er libro de la Saga Conflictos Familiares. Ellos no se gustaban, ni siquiera se miraban, pero una mala jugada del destino, los unirá!!
