Estaba enojada, cabreada, irritada, iracunda, colérica, enfadada, molesta y todos los sinónimos que se le ocurran a mi cabeza, Ethan no quiso responderme, se hizo el tonto. Había terminado el día escolar y nada...Esperaba alguna nota, aviso, regaño, castigo, escarmiento, penitencia...Bien ya me calmo con los sinónimos, pero nada de nada, es como si el día anterior nunca hubiese pasado.
Pero tengo certeza que en verdad me secuestraron porque escucho claro los cuchicheos de los demás cuando paso por su lado sobre ser la nueva conquista de Ethan, eso y que Daisy me llamo ayer gritándome al oído, que por suerte no me dejo sorda.
Necesitaba alguna explicación, mi cabeza exigía una aclaración porque si no mi mente iba a explotar y otra vez no podría dormir por la ansiedad.
Cuando la campanada a la libertad sonó, me levante de mi asiento y con rapidez salí del aula no sin antes despedirme de Daisy con un leve movimiento de mi mano. Desplazándome entre el mar de estudiantes logre salir y emprender la marcha hacia el gimnasio donde esperaba encontrar a cierto castaño que sonríe la mayor parte del tiempo de forma despreocupada.
Una fría corriente de aire golpeo mi cuerpo logrando estremecerme, involuntariamente me abrase a mi misma. "Espero que Ethan se encuentre ahí...Corrección debe estar ahí".
Con esfuerzo abrí la puerta del edificio. Algunos chicos voltearon a verme por el ruido que produje al entrar. Tras una rápida revisión del panorama llego la decepción, desilusión, fiasco, frustración, fracaso, disgusto. Suspire, desconfiada me acerque hacia el entrenador.
—Disculpe—le llame en un susurro que de alguna manera escucho, "seguro es un robot, porque con tanto ruido del balón y los zapatos al tocar el suelo, es imposible que me escuchara".
—¿Qué sucede? —me pregunto con voz ronca, tal parece que alguien pesco un resfrió.
—¿Sabe donde está...—me detuve y rasque mi mejilla al desviar mi atención hacia los jugadores—...El capitán?
—¿Ethan?—reafirmo.
Asentí.
Elevo una de sus cejas acusadoramente—Supongo que sabes la falta que cometió ayer.
Solo atine a sonreír incómoda al jugar con mis dedos.
—Gracias a que ayer no pudo controlar las hormonas, el profesor de matemática obviamente se quejó con el director...
"Ajá y por qué no he recibido castigo, ¡Explíquese anciano!"
—Al final Ethan se culpó por lo sucedido.
"Espere viejo, ¿Cuándo paso eso?, ¿y qué tiene que se eche la culpa...No me diga que por eso yo quedo impune?, es imposible que no me castiguen solamente porque Ethan lo dice, ¡Corrupción! ¡Aquí huele a corrupción!"
—Con un poco de mi ayuda logre que solo tenga que redactar una disculpa al maestro, además de quedar suspendido del club por los próximos tres días—respondió antes de toser y oh Dios, como tosió, por un segundo creí que tiraría los pulmones por la boca.
Con una sensación de desagrado me despedí del señor y regrese por donde vine pero antes que mi mano tocase la puerta, ella misma se abrió.
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¡Ups! # equivocado
Kısa Hikaye¿Qué pasaría si un día cualquiera recibes un mensaje de un desconocido? -Maldición Marcos. ¡Responde! -¿Quién eres? Un error puede llevarte a...
