Arreglar mi vida

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Tenía a Irina abrazada,me dolía verla sufrir,la separé de mi y se limpio las lágrimas.
-No quiero que Flavio me vea asi-la miré y acaricie su cabello.
-A ver,explícame-me contó lo de Bárbara y sus sospechas.
-Para empezar no creo a Bárbara,la conozco y es capaz de cualquier cosa para que Flavio no se divircie y se sienta comprometido y en cuanto tu embarazo.
-Aun no se-se limpio las lágrimas.
-Lo podemos saber ya-me miro- podemos comprar un test de embarazo.
-Y si sale positivo?-estaba asustada.
-Pues ni modo,serás mamá y yo tia-sonrei-se que Flavio se va alegrar y te va a cumplir.
-Si es positivo,mi madre me-la interrumpi.
-Al principio se decepcionará pero será la abuela más consentidora del mundo,ella te ama y siempre la vas a tener.
-Tengo miedo-me volví abrazar.
-Te entiendo,yo pase por lo mismo también y aunque fue duro,tu no vas a estar sola,aquí me tienes y a Cristel que se volvería loca de felicidad ,bueno a todos.
-Doy gracias a Dios por encontrarte esa noche contigo.
-Yo también le doy las gracias todos los dias-nos volvimos abrazar.

Fui hasta la cafetería donde me encontré con Cayetana una vez,la observe a través de la ventana,se veía hermosa atendiendo a las personas,miré a ver si veía a Andrea o a esa pequeña.
-Don Ignacio-me gire y vi a Rosario-porque no pasa y habla con ella.
-No tengo nada que hablar con ella-dije serio.
-Sabe,ella lo está pasando mal.
-Ella lo quiso así-me iba cuando la escuche.
-Rosario- me giré y vi a Cayetana ella me dio una sonrisa.

Salí a buscar a Rosario no quedaban azucarillos,me quedé impresionada al ver a Ignacio.
-Ignacio-sonreí al verlo,aunque lo vi desmejorado.
-Cayetana-me miro-yo...
-Los dejo,voy a seguir sirviendo-dijo Rosario.
-Rosario-me miro- faltan azucarillos,no se donde estan.
-Voy a por ellos estan en el almacén-vi como se iba.
-Me voy-le cogí la mano ,el me miró y me dio una sonrisa.
-Espera,ven-entramos cogidos de las manos-siéntate.
-Cayetana,mejor me voy-se levantó.
-No,espera un momento,me gustaría hablar contigo-se volvió a sentar-te apetece un café?-asintio-y un trozo de tarta.
-Si,gracias.
-Enseguida vuelvo.

Me quedé observandola,seguía siendo una mujer hermosa,escuche la risa de una niña ,me giré y me di cuenta que no era esa pequeña.
-No esta- me sobresale al escuchar a Cayetana,mientras me servía un café y un pedazo de tarta-es de arándanos tu preferida-se sentó a mi lado-A que has venido?-Yo no sabía que decir- has venido por nuestra hija.
-No.
-Ignacio se por Rosario que conociste a Cristel,nuestra nieta.
-Ella me mintió,dijo que era suya-Cayetana sonrió y negó.
-No te mintió ,sólo omitió,Cristel la considera su abuela,Rosario ayudo a nuestra hija.
-Donde esta?
-Quien? nuestra hija-asenti y sonrió.
- Se fue de viaje con nuestra nieta y Samuel.
-La miré serio-esta con ese?
-Ese es el padre de nuestra nieta y el amor de nuestra hija.
-No aprende- Se levantó sería.
-Sabes conocí a ese muchacho y no sabes lo feliz que me hace que estén juntos,los dos sufrieron pero el destinó los volvió a reunir,a pesar de todo, su amor era más grande.
-No me interesa.
-Pero me vas a escuchar,ves esto-señalo la pastelería-esto es de nuestra hija- me quedé parado no podia creerlo-créeme que aprendió,creció y maduro y sin nuestra ayuda-note en sus palabras dolor- ,sabes trabajo muy duro para sobrevivir y sacar a nuestra nieta adelante,ella sola-se quedó callada- bueno con la ayuda de Rosario y su hija.
-No me interesa nada de lo que me digas- me levanté y deje un billete me iba a ir pero me detuvo.
-Sabes-la miré- te extraño- me acerqué a ella y acaricie su rostro yo tambien la extrañaba - pero estoy feliz junto a mi hija y mi nieta-me separé de ella- Ignacio se que te mueres por abrazar a Andrea y decirle cuanto la amas-negué con la cabeza- y conocer a nuestra nieta-sonrió Cayetana- es tan dulce-se sacó de su bolsillo una fotografía-toma-la cogí entre mis manos y la miré-es como nuestra Andrea,estoy seguro que te derritirias de amor por ella.
-No puedo-dije- nunca voy a perdonarla.
-Esta bien-la vi decepcionada- no te voy a insistir,nuestra hija a pasar de todo nos ama.Cuidate-me acerqué a ella y bese su mejilla.
-Te quiero-dije dejándola allí.

El juego del amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora