Se parece a ti 3/5

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Llegamos al consultorio de Irina, Rosario la madre de ella saludo con alegría a Flavio y yo no podía creer que la pequeña Cristel había crecido tanto.
-Oh por dios y esa niña tan hermosa -sentí una sensación extraña tenía muchas ganas de abrazarla, ella me dio una pequeña sonrisa un poco tímida y la entendí de seguro no se acordaba de mí- me imagino que no te acuerdas de mí -ella me miraba con dulzura- estás enorme -ella sonrió.
-Sí me acuerdo -su voz era tan dulce, sentí la necesidad de abrazarla.
-De verdad me sorprendes -era extraño la alegría que sentía al verla ahi-¿puedo? -pregunté indicado si la podía abrazar, ella asintió y la abrace, Cristel me abrazó fuerte y yo sentí un nudo enorme en mi garganta era como si necesitará tanto su abrazó.

Samuel y Cristel estaban fundidos en una abrazo, yo los observaba sorprendida realmente eso de que la sangre llama era cierto.
-Tú estás muy linda -la voz de Flavio hizo que quitara la vista de esa imagen que me estaba arrugando el corazón.
-Gracias -dije sin más, el extendió la mano yo se la tomé, le di una pequeña sonrisa-felicidades .
-No fue un logro como tal, pero gracias.
-Lo decía por tú boda -Flavio borró su sonrisa.
-Hay Doctor muchas felicidades -comentó mi madre emocionada.
-No tiene que felicitarme -miro a Samuel y este sonrió.
-Bueno nosotros veníamos a presentarnos, no sabía que tú eras la psicóloga -comentó Samuel mientras tenía abrazada a Cristel de lado.
-Mi tía es la mejor -Cristel me miró con una enorme sonrisa y me abrazó.
-Se ve que trajiste tus seguidoras de seguro sabías que hoy veníamos -sonreí ante el comentario de Flavio.
-No más bien ellas vinieron por mí -coloqué a Cristel frente a mi mientras la abrazaba por detrás.
-Ya se van -dios mío el tono de Samuel fue tan triste, Cristel asintió.
-Sí hoy está señorita -mi madre acaricio la mejilla de Cristel con dulzura-se merece que la consintamos y por eso iremos a comer y después ...
-Una sorpresa -continua Cristel emocionada, me miró y le guiñe un ojo.
-Espero verlas pronto -Samuel observó a Cristel con tristeza, el teléfono de mi madre empezó a sonar y salió a cogio la llamada.

No entiendo porque sentí tristeza cuando Cristel dijo que ya se iban, quería estar más tiempo con ella, es que esa niña es tan linda 
-Y si nos acompañas -dijo Cristel.
- ¡No! -Irina se veía nerviosa.
-Por qué no tía? -Preguntó girándose y observándola con el ceño fruncido.
-Porque ellos deben de tener cosas importantes que hacer .
-Nada es más importante que comer con ustedes -Cristel le hizo un puchero e Irina sonrió.
-Bueno si ustedes quieren ir .
-Encantados -respondió Flavio- solo cambio una cita que tenía y vamos .
-Mi amor no podré ir a comer -Rosario entró al consultorio.
- ¿Por qué? ¿Pasa algo? -Rosario negó sonriendo.
-Solo que recordé que Marisa me había invitado a comer y me hablo que ya tiene todo listo .
-Pero mamá -Irina me daba mucha ternura, ella y Rosario eran tan cercanas.
-Pero nada, vas tú con Cristel .
-Y mi amigo Samuel -Cristel sonrió.
-Bueno al menos no van solas -dijo sonriendo.
-Nosotros se las cuidamos -comento Flavio cuando terminó una llamada y Rosario frunció el ceño.

Me llamó Mario diciendome que Andrea estaba sola en el café, al parecer Yuri la chica que la ayudaba hoy no podía ir, así que sin dudarlo decidí ir ayudarla mi hija me necesitaba, pero no quería que Cristel e Irina se fueran conmigo, ya conozco lo necia que es mi hija así que tuve que inventar una mentira de esas piadosas que me salen tan bien.
-Mi amor mucho ojo con el cardiólogo -le susurre a Irina en el oído, conozco a los de su tipo y desde que lo conocimos he visto como mira a mi niña.
- ¡Mamá! -me contestó en murmuro.
-Es muy guapo, pero recuerda que es casado y -le acaricie su mejilla- no quiero que tú te enamores y termines sufriendo .
-Por favor -su voz era baja y estaba apenada-deja de inventar.
-Tú cuídate sí y cuida a Cristel -ella me dio un beso en la mejilla y Cristel se acercó- cuida a tú tía .
-Si abu confía en mí -la abrace y me subí al taxi. 

Irina se veía hermosa, era raro una mujer muy guapa, pero natural no necesitaba kilos de maquillaje para verse bien, incluso ahora podía jurar que solo tenía un poco de rímel y un ligero brillo labial que me encantaría probar.
-No tenías que venir -Samuel se sentó frente a mí, estábamos en un restaurant de comida infantil.
-Samuel ¿te gusta Irina? -pregunte era muy sospechoso todo esto, el empezó a reír.
-Por eso viniste -negué inmediatamente- a ti te gusta Irina y pensaste que -lo interrumpí.
-Bueno es sólo que aprecio mucho a Rosario y no deberías de jugar con los sentimientos de las personas -Samuel frunció el ceño, yo también lo hubiera hecho pero no quería que Samuel jugará con Irina.
-No me interesa Irina -sentí alivio cuando dijo eso-es muy bella- bellísima eso no está en duda-no sé cómo explicártelo Flavio sin que te burles de mí .
-¿Qué pasa?
-Es Cristel esa niña tiene algo que me hace venir a estos lugares.
-Sabes,se parece a ti -sonreí pero no pudimos hablar más porque Irina y Cristel se acercaron.

El juego del amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora