CAPITULO SEXTO

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CAPITULO SEXTO

Estaba sentada en el asiento trasero del auto de Agustín, nadie dijo nada, solo hablamos para despedirnos cuando me dejaron en mi casa, no sabía que se irían a hacer Maia y el, pero no me preocupaba, confiaba mucho en Agustín.

Abrí la puerta y solo vi oscuridad, así que prendí la luz de la sala que estaba vacía y silenciosa salvo por el ruido de mis pisadas, el ponche no me hizo ningún efecto pero igual me volví a sacar los tacones. Como papa había viajado, mama se había quedado sola en su habitación, así que entre despacio y me acosté a su lado.

Me desperté pensando en que casi no había dormido, pero en el reloj que estaba en la pared de la habitación decía que era el medio día, me di cuenta que no estaba mama a mi lado así que baje a la cocina.

-Buen día- dije entornando los ojos porque había mucha luz.

-Buen día- me dijo mama- ¿Qué hiciste anoche?

-Solo fuimos a la fiesta que te mencione- le dije mirando una tostada recién hecha.

-¿Bailaron?- me pregunto

-Si

-¿Sola?

-Baile en grupo mama- era mejor no mencionarle lo de Tomas, es insoportable con el tema.

Ella solo asintió, rio y me paso una tostada. Me conoce bien y sé que no me cree, pero no importa, yo se que confía en mí o por lo menos me conoce demasiado para saber que no hice nada.

Estuve sola en la cocina por un buen rato hasta que llegaron mis hermanos.

-Buen día- les dije

-Hola boba- dijo Luis

-¿Amaneciste acostada?- pregunto Luis, nunca dicen nada inteligente, por lo menos cerca de mí.

-Si, pero seguro amaneció acostada con su compañero de Ingles- le contesto José, y yo lo mire arqueando las cejas

-Te vimos ayer- me afirma Luis lo que estaba pensando, porque nadie que yo conozca se los pudo haber contado

-¿y...?- le pregunte

-¿Es tu novio?

-¡No!, que decís, no somos nada- le espete

-No parecía eso

-Solo bailamos- y volví a concentrarme en mi tostada que la había dejado en la mesa.

-Las personas que "no son nada", no bailan pegados hasta donde yo sé- dijo José

-Entonces sabes muy poco- le dije en un tono indescifrable, luego me levante y me fui a mi habitación. Cosa que fue peor.

Toda la fiesta de anoche azoto mis pensamientos como si fuera un tornado, intente pensar en otra cosa, pero no podía y tampoco entendía por qué. "Tomas" volví a pensar.

En ese momento me llego un mensaje. Era Maia.

-Hola amiga, te espero en casa para tomar helado y no quiero excusas.

-Voy a estar ahí-simplemente respondí y termino a conversación.

A las tres o cuatro de la tarde estaba caminando hacia la casa de mi amiga y seguramente hablar de todo como hacemos siempre. Al llegar toque el timbre y me abrió su hermana menor.

-Hola Eva- le dije

-Hola Ángeles- y salió a correr, seguramente para volver a jugar

Busque a Maia en la sala.

-Hola amiga.

-¡AH! hola- se sobresalto al escucharme porque estaba viendo la tele

-¿Qué ves?- le pregunte mientras me acercaba.

-No sé, pero es una película vieja

-Es El club de los cinco- le confirme- la vi hace como un año y me encanta

-Si es muy buena- me dijo- voy a traer el helado

-Bueno, te espero.

Dos minutos después Maia volvió de la cocina con un pote de helado de un kilo, no soy de las que toman mucho helado, pero ella sí.

-¿Sabor?- me pregunto

-Cualquiera-le respondí

-Te vi anoche- decía mientras servía el helado en una copa- pero no mucho porque estábamos lejos.

Asentí con la boca llena de helado, así que ella siguió hablando

-¿Paso algo?

-No- le dije- bueno... Si, estuvimos muy cerca, no sé porque, pero yo me aleje y además creo que se enojo.

-No te preocupes por eso.

-¿Qué? ¿Crees que me preocupa que se haya enojado conmigo?

-Si- me dijo levantando las cejas

-Lo que me preocupa es que me conozcas demasiado- le dije sonriendo.

-Pero es obvio que te gusta- dijo, resaltando el "obvio"

-Es simpático- le dije y volví a tomar el helado

-Simpático- repitió ella y rio- no sabes mentir Ángeles- yo también reí.

Ese amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora