Louis
La cabeza me dolía bastante. El cuerpo entero me dolía bastante. Estaba tan cansado que no podía mover ni un solo dedo. La mañana digamos que no está tratándome bien. Entre la resca, el cansancio y Liam y a mi lado intentando que me levante no me estaba ayudando mucho.
-¿Te vas a levantar o no?
-Lo uno que voy a hacer es que tirarte la almohada si no te callas-dije estando boca abajo.
-¿Quieres que llame a Lottie y que traiga un jarrón de agua?
-Vete a la mierda, Liam-gruñí y tapé mi cabeza con la almohada.
-Como quieras.
Oí sus pasos alejarse y suspiré. Al fin podría seguir durmiendo. Dejé que el sueño me invadiera de nuvo intentando olvidar la maldita resaca y el dolor de cabeza, hasta que oí pasos acercandose. Hice caso omiso e intente dejarme llevar por los sueños. Hasta que sentí u liquido frió recorrer toda mi espalda y sobresalté levantandome de la cama.
-¡¿Pero que demonios...?! ¡Liam!
Liam estaba frente a mi con un cubo vació y sonriendo.
-Lottie lo preparo.
-¡¿Tu eres imbécil?-grité molesto.
-Hey, lo hice por una buena causa.
Iba a contestarle cuando empecé a marearme por el dolor de cabeza. Sentí mi estómago arder y como el alcohol iba subiendo. Corrí al baño de mi cuarto y heché todo en el retrete.
-Viendo que has estado toda una semana en los abres bebiendo, presiento que vas a estar ahí un buen rato-lo oí entrar.
-Vete a la mierda-logré decir y de nuevo vomité.
Estuve así alrededor de unos minutos y después me apoyé en la pared. Estaba fatal.
-Le diré a Lottie que te prepare un café con una pastilla y un vaso. Tu date una ducha y quitate ese olor a muerto que llevas.
Liam se fue y suspiré. Haciendo fuerzas, me reincorporé y me quité los boxers. Me metí en la bañera y puse el agua caliente. Me quedé ahí un buen rato bajo el agua caliente y después empecé a ponerme el shampoo y el jabón. Al cabo de diez minutos salí del baño con una toalla enrollada en mi cintura y me encontré a Liam sentado en mi casa, y en mi escritorio una pequeña bandeja con una taza de café, dos pastillas y un vaso de agua.
-Tu hermana me dijo que como no te tomes eso, no saldrás de casa con pelo.
-Ni pensaba salir de casa-dije llendo a mi armario para buscar ropa.
-Oh, claro que vas a salir. Vamos a ir a casa de Eleanor.
Me giré para verle con el ceño fruncido.
-¿Para que?
-¿Encima lo preguntas? Pues para arreglar las cosas.
-Liam, ella me odia ahora. No quiere verme. Ya la lastimé suficiente, no tengo ganas de hacerlo de nuevo.
-¿Por que eres tan negativo?
-No soy negativo, digo lo que tiene sentido.
-Si eso que dices tiene sentido es que estamos en un mundo pararelo. ¿Donde esta mi esposa la supermodelo?
Rodeé los ojos por su sarcasmo y cerré mi armario con la ropa en las manos.
-Hablo en serio, Liam.
-Yo también. Perrie vendrá en una hora a recogernos e ir a su casa para que hableis.
-¿Habeis hecho un plan a mis espaldas?
-Si, incluyendo a Zayn-dijo sonriendome.
-Olvidalo, no voy a salir.
-Vas a salir quieras o no-giré la cabeza y vi a Lottie parada en la puerta-. No me obligues a sacarte de aqui por las malas.
-No me amenaces con tus estupideces.
-Esta bien, pero si te vas a quedar en casa te aviso de que Jenna y Mary vendrán a comer. Y ya sabes como son-levantó una ceja.
Jenna y Mary son amigas de Lottie. Basicamente me acosan. Para ellas soy como un delicioso filete. ¿Que hago? ¿Voy y me enfrento a mis problemas o me quedo en casa y soporto a esas dos alagandome por estupideces cada dos segundos?
-Esta bien, iré-suspiré derrotado.
-Asi se habla, amigo-me sonrió dandome un codazo al levntarse.
Después de una hora, Perrie vino y no tuve mas opcion que entrar al coche sin protestar.
-Louis, lo que vayas a hacer es lo que deberias hacer-dijo Perrie conduciendo.
-Si la cago, será vuestra culpa-dije en ela sinto de atrás cruzandome de brazos.
-Tranquilo que no. Ah, por cierto, lo de Jenna y Mary era mentira-me dijo Liam desde el asinto del copiloto y le di una mirada asesina.
-Te mato, cabrón.
-Mata a tu hermana, ella tuvo la idea.
Rodeé los ojos. Al cabo de quince minutos llegamos y Zayn nos esperaba en la puerta.
-Que facil fue sacarte de casa-me dijo.
-Cuando se trata de las amigas de mi hermana, huyo hasta China-rodeé los ojos de nuevo.
-Ella esta dentro.
-No se si podré hacerlo-dije con las manos empezando a sudar.
-Si tanto la amas haz un esfuerzo y recuperala. Ella tambien te ama aunque quiera negarlo-me dijo Perrie.
Suspiré y asentí.
-Esta bien.
-Asi se habla, bro-me dijo Zayn sonriendo.
Fuimos hacia la puerta y Zayn la abrió.
-Hermanita, hay alguien que quiere verte.
-¿Quien?
Zayn se hizo a un lado y me dejó pasar. Miré a Eleanor y esta me miraba quieta con la mirada seria.
-¿Que haces aqui?-susurró.
-Tenemos que hablar.
Ella se me quedó mirando unos segundos y después suspiró.
-Esta bien. Vamos arriba-dió media vuelta y empezó a subir las escaleras.
Miré a mis amigos y estos alzaron sus pulgares en señal de apoyo. Tragué pesado y subí las escaleras. Llegué a su cuarto y cerré la puerta. Ella estaba sentada en su cama con las piernas cruzadas mirádome.
-Tu dirás.
Llegó la hora de la verdad. Es hora de enfrentarme a mis problemas y dejar de ser un cobarde. Si tanto la amo debo demostrarle quien soy realmente. Y si ella me ama tanto puede que lo entienda.
