Capítulo IV

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Sakura y yo

No hay nada en la faz de la Tierra que pueda quitarme esta felicidad. Nada. Ni siquiera Sakura que me esta mirando con ojos de pistola por haberla interrumpido en su patética explicación de la reproducción asexual.

—Exacto, gracias Hinata —clama el profesor, y continua con la clase tomando él la palabra.

Nuestros ojos no dejaban de verse, se veían ajenos, llenos de furia, con ganas de dispararse rayos láser y liquidarse; llegué a pensar que saldría ciega, pero fue entonces cuando Sakura sacó su móvil desviando, al fin, su mirada de mi. No la dejé de ver, su cara cambió de semblante y salió del salón cerrando la puerta tras ella. El profesor grito su nombre en vano. Ino y Tenten, que habían estado todo el rato a su lado, quedaron estáticas y sin saber que hacer; Kiba, en cambio, gravo la espontánea salida de Sakura.

—¿Por qué la gravas? —miré su teléfono y luego a él.

—Es para mi blog, hay que tener a la gente informada.

Rodee los ojos. Creo que lo siguiente que paso fue a causa del destino: apreté las piernas a causa de la orina que exigía ser expulsada y pedí permiso para ir al baño, me encerré en el penúltimo cubículo, y cuando hacía lo necesario para no morir por almacenar pipí en mi vejiga, escuché un lloriqueo.

—¿Todo bien?

—¡No!

Puse los ojos en blanco. Aunque no la veía, supe al instante que se trataba de Sakura. No pretendía ayudarla ni nada, yo sólo viene a orinar, pero en ese momento tan íntimo me surgió una idea. Lo primero era ponerme los pantalones, y después...

—Sakura, soy yo. ¿Qué sucede?

—¡Largo de aquí!

—Sólo quiero ayudar.

—No necesito tu ayuda.

Me estaba cansando, pero necesito en verdad hacer esto. Suspirando subí a la taza y miré la cabina de a lado, donde estaba Sakura con el maquillaje escurrido y los ojos y nariz roja.

—No podrás postear sobre esto en instagram —no dijo nada—. ¿Qué sucede?

Suavizo sus ojos y me miro, por primera vez, con sutileza. Sin ganas de matarme.

—¿Por qué lo haces?

—¿Hacer qué?

—¡Esto! ¿Por qué eres tan linda conmigo?

—A diferencia de ti, Sakura, yo siento compasión por las personas —acerté una sonrisa, y ella alzó las cejas. Incrédula, sonrió y limpió sus empapados ojos—. La verdad, es que necesito tu ayuda.

Desconfió por un momento, salió del cubículo para lavarse las manos, yo bajé del baño y la mire acercarse al Lavabo.

—Mi novio no quiere saber de mí porque cree que soy estúpida.

—Ah...

—Te propongo lo siguiente. Tú seras mi tutora y yo te ayudaré con lo que sea que necesites.

—¿Yo, tu tutora? —reí.

Sonrió.

Eso me dio la ultima pista que necesitaba, esta chica de alguna manera supo del anuncio donde me vendía de la mejor manera posible (como tutora) y consiguió mi número y fue como llego a manos de Naruto. No sé si reclamarle o agradecerle.

—Bien. Supongo que ya sabes mi número, así que mandame un mensaje cuando quieras empezar.

—Lo haré. 

Continuará...

PcS
7•Nov•18

Perdedora Con SuerteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora