Problemas
—No toques, no veas, ni siquiera respires. Esperame aquí, voy por mis cosas.
Afirme. La casa de Sakura no es la casa que me imaginaba, es mucho más chica y llena de chuches; no hay mucho que ver: el recibidor, cocina... y unas escaleras que posiblemente me lleven a su habitación y a la de sus padres.
Sakura paso a mi lado con los libros en mano, la seguí subiendo las escaleras y entramos por la primera puerta. Su habitación relucía en rosa: cama, paredes, alfombras, tocador... Todo estaba en rosa. Nos sentamos al pie de la cama en la alfombra. Saque mis libros de filosofía y ella me miró sin entender.
—Dijiste que ese chico va en la universidad, ¿verdad? Entonces estudiaremos filosofía primero ya que...
—Espera, espera. ¿Estudiar? Si yo quiero estudiar sólo leo un libro.
—Estudiar es más que leer un libro. Tenemos que...
Una mujer mayor entro sin avisar a la habitación con dos pequeñas niñas vestidas como para recitar ya mismo el lago de los cisnes; las pequeñas subieron a la cama y empezaron a saltar, Sakura trato de detenerlas mientras su mamá les gritaba que pararan o romperían las medias. Por fin bajaron y salieron del cuarto, Sakura miro a su madre.
—¿Qué?
—¿Por qué estás aquí? ¿No deberías estar entrenando con las porristas?
—Tuve que faltar para estudiar.
Me sentía pequeña. En verdad pequeña e inútil. No sabía que hacer, si salir huyendo y jamás volver a esa casa o meterme en la conversación. ¡Quiero desaparecer!
—Sakura —dijo la mujer mirandome—. No será que te gustan las chicas ¿verdad?
Baje el rostro y susurré: —N-no soy...
—¡No! —contraatacó Sakura.
—Bien. Ya sabes que no puedes faltar a los entrenamientos, un día eres una linda muñequita y al otro ya rompiste las calzas. Y vaya que son caras —dijo saliendo de la pieza. Sakura corrió a la puerta.
—¡Adiós! —cerró de un portazo.
—¡Estas castigada!
~•~
Amo mi casa. Amo la soledad de mi habitación, mi hermosa cama, mis padres, todo. El ir a la casa de Sakura me hizo darme cuenta de lo tranquila que es mi casa, y agradecer por ser hija única. De hecho, al llegar papá se exalto al verme correr a mi habitación.
—Tranquila —dijo, levantando la vista de los archivos—, que esto no es un maratón. ¿Por qué vienes tan apurada?
—No creerás el horror de tarde que tuve hoy.
Sonrió y volvió a lo suyo. Entre en mi habitación y me tire sobre la cama. Sonó mi celular.
«Estás despierta?
08:03 p.m
Claro :)»
08:04 p.m√√
«Te gustaría hablar?
08:05 p.m
Hablar?»
8:05 p.m√√
«Sí. Como los viejos tiempos
08:06 p.m
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Perdedora Con Suerte
FanfictionEl mundo en que vivimos es un asco. Si no eres como el resto te repudian, te desprecian, te hacen sentir miserable; el humano es así, hace cualquier cosa para alimentar su estúpido ego. Pero lamento decirles que no soy más que otra perdedora más, ir...
