Noche
Escuchaba sus voces. Él habla más que ella, no deja de mirarla y sonreirle. Ella asiente y mira alrededor buscando algo que la salve de tan incomoda situación. Han estado así los últimos veinte minutos. Lo que cambio, por un momento, fue cuando él busco un abrigo dentro de la camioneta para ella; tuve que actuar rápido y me oculte bajo el vehículo. Ahora veo sus pies, los converse negros de él, y los flats plateados de ella. No dejan de moverse.
Si alguien pasará de lejos y mirara hacia acá, no comprendería el motivo de ver una chica bajo un auto. Ni yo entiendo. Es ridículo, debería ir a casa.
—Es curioso —dijo Naruto después de un breve silencio—, sentí como si conociera más a Hinata que a ti.
Los pies de ella dejaron de moverse. Supe lo nerviosa que se puso. Y lo nerviosa que yo me puse también.
—Hinata te gustaría —dijo al fin—. Ella es diferente a cualquier chica. Al principio crees que no es más que una perdedora, pero cuando la conoces ves lo maravillosa, divertida e inteligente que es.
Sonreí. Nunca creí que ella terminaría diciendo algo así de mi.
—¿Enserio? Pues hay algo que me dice que son muy iguales, incluso su voz es parecida... Al menos por teléfono —sus pies se acercaron a los de ella, acaso intentará... —. ¿Me ocultan algo?
—¿Qué? —río nerviosa, dio un paso de lado—. Mira las estrellas, ¿no son hermosas?
Por un segundo la adrenalina me invadió, y en ese mismo momento mi cuerpo intento salir de su escondite. Fue una suerte que Sakura evitará el tema; pero, ahora tengo una duda respecto a el nuevo rumbo de la conversación.
—Sí, son hermosas.
Le mande un mensaje a Sakura. Escuche el sonido de la notificación.
«¿Qué estrella serías?
10:34 p.m
Los flats se movieron inquietos. Me buscaba, y al mismo tiempo le hacia mi pregunta.
—Mm... —emanaba pensativo—. No lo sé, nunca lo había pensado; pero, tú serías la luna: siempre brillante ante toda la oscuridad, pero no es una estrella... —volvió a acercarse a ella, Sakura no pareció inmutarse ante el repentino acercamiento de Naruto. Hice lo primero que vino a mi mente: le pellisque el talón y Sakura dio un salto al frente.
Hubo un ligero silencio mientras Sakura retomaba el aire, y Naruto aprovecho para volver a romper el espacio entre ellos.
—Hey —formulo Sakura retrocediendo.
—¿Acaso evadiras todos mis intentos por besarte?
Note su exaltación, y su repentino cambio de postura: tuvo una idea.
—Sí —dijo perspicaz—. La verdad es que no me gusta como me veo besando.
—¿Cómo lo sabes? ¿Es que acaso te has visto besando? —pregunto divertido.
—Soy algo tímida. Ya sé, cierra los ojos —Sakura empezó a mover el pie de forma extraña, pero por su insistencia advertí que es una señal, o un llamado; así que salí de mi escondite teniendo cuidado de que él no me viera.
—¿Qué cierre los ojos?
—Sí, cierra los ojos.
—Esta bien, esta bien. Están cerrados.
Me puse junto a Sakura, y ella me puso al frente de Naruto. Me quede en blanco al ver la consistencia de su idea.
—Espero que no sea un broma. O que me dejes aquí plantado.
—No, me estoy preparando.
—¿Preparando? Oye... —puse la mano sobre sus ojos al ver que los abriría.
—¡Te dije que no los abras! —grito Sakura.
—Esta bien.
Suspire. Su plan es demasiado loco y arriesgado pero, seamos sinceros, ¿cuándo volveré a tener esta oportunidad? Me estaré aprovechando de la ingenuidad de Naruto, pero sólo Dios sabe cuanto deseo besarlo, sentir su calidez y ver que no es sólo una pantalla.
Pase la mano por su cuello para acercarlo a mi rostro, jamás imagine que fuera tan alto; nuestros alientos se entremezclaron. Quite la mano de sus ojos cerrados, y por primera vez no me sentí nerviosa, en vez de eso me invadió la ansiedad. Mire su rostro con sumo detalle antes de juntar los párpados y los labios con los suyos. Son tan suaves y dulces, llenos de ansiedad como los míos. No sé el tiempo, ni el lugar al que nos transportamos, sólo sé que ambos llevábamos mucho tiempo deseándolo. En algún momento lo rodee con ambos brazos, y el tomo mis caderas. Ignoré el hecho de un posible problema. Solo eramos nosotros.
Se separó para tomar aire y lo mire atenta, aún mantenía cerrado los ojos, sabía que si los abría no volveríamos a disfrutar de nuestras bocas. Así, nos volvimos a besar, esta vez más despacio, disfrutando la sensación. Se separó por segunda vez y poso la frente sobre la mía, aún sin verme.
—Tus labios son tan suaves como imagine —murmuró—, pero hay algo que me inquieta. Tengo la sensación de que no eres la chica que imagino —rió nervioso. Mis pies hicieron ademán de alejarse, pero me quede ahí, pegada a él— Perdón, suena extrañó, ¿verdad?
Bese su mejilla. La comisura de sus labios. Y antes de darme cuenta, ya había abierto la boca.
—Olvide que también eres humano, y lo mucho que puedo dañarte. Perdón por mentirte.
Continuará...
PcS
12•Dic•18
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Perdedora Con Suerte
FanfictionEl mundo en que vivimos es un asco. Si no eres como el resto te repudian, te desprecian, te hacen sentir miserable; el humano es así, hace cualquier cosa para alimentar su estúpido ego. Pero lamento decirles que no soy más que otra perdedora más, ir...
