POV LAUREN
Siete de la mañana y abrí mis ojos, el sol se colaba por las cortinas que cubrían el ventanal frente a la cama en mi habitación.
Me pasé la mano por mis ojos tratando de quitarme la pereza y espantar el sueño para no volverme a dormir pero con cuidado, tenía a Camila con una pierna a cada lado de mi torso, con su cabeza en mi cuello y su hermoso pequeño vientre acomodado de la única manera en la que había podido conciliar el sueño la noche anterior tras al menos dos horas en las que yo había vomitado sólo una vez y tras ducharnos, por separado, habíamos compartido una apasionada sesión de besos como se había vuelto común entre nosotras desde unos días atrás. Parecíamos dos adolescentes enamoradas por primera vez. Habíamos ido a cenar la noche anterior a McDonald y luego como era muy tarde, aunque se trataba sólo de una escusa, le hice la invitación de venir a mi casa a dormir.
Por la tarde tendría mi cita en la que el doctor me haría unos chequeos y me daría el diagnóstico actual de la enfermedad. Camila me acompañaría y luego iríamos a hacer la ecografía, no podía esperar para ver a mi hijo o hija por primera vez, por escuchar su corazón y por quizá saber su sexo lo cual me asustaba demasiado.
Con Camila estábamos intentándo tener una relación , ella estaba enviándome mensajes constantemente cuando no estábamos juntas, yo respondía cortante y aunque estaba emocionada, no lo hacía evidente.
No podía dejar que una ilusión me nublara, estaba siendo consciente de cada acción suya y esperando lo peor en cualquier momento.
La vi moverse ligeramente y luego despertar, tener aquellos hermosos ojos avellana frente a mi detenía mi corazón.
Me sonrió y yo estaba viéndola idiotizada eso era lo que ella causaba en mi.
Desayunamos, mi alimentación parecía ser más estable cuando no lo hacía sólo por ser una necesidad, mi estómago estaba progresando mejor la comida y tener a Camila sirviendo y cocinando conmigo en aquella zona de la casa que tenía demasiado sin usar y sin sentir como si la alegría se apropiaba de aquella sala hacía que todo hiciera distinto.
Tenerla frente a mi con su desordenado cabello y una camisa blanca de las que yo solía usar para trabajar meses atrás, provocándome al ponersela la noche anterior sólo por vacilar y haciéndome reír estaba haciéndome recuperar fuerzas que no sabia podia adquirír de mi propio interior pero que ella hacía emanar.
Nos alistamos para ir al hospital.
Camz había traído su ropa cuando pasamos por ella a su casa al regreso de la cena y habíamos encontrado a Dinah, Normani y Ally, la última una nueva miembro de sus reuniones de chicas, y las tres sólo habían hecho bromas, como cuando tus amigas te dejan en ridículo frente a la persona que te gusta chillandote con sus burlas .
Dinah dijo que nos ciudaramos, que no hiciéramos bebés, Camila se había ido a su habitación pero cuando regresó la rubia hizo una escena de asombro irónica y agregó el darse por enterada de su estado de gestación que ya era demasiado tarde para que nos ciudaramos al hacer nuestras "cosas".
El ir a la consulta por la tarde fue duro, estaba demasiado nerviosa y el tener a Camila haciendo preguntas constantes al médico sobre mi estado sólo lo empeoraba.
El médico hizo una radiografía y aquel fue el único momento en el que Camila se alejó de mi, no muy contenta, pues debido a su estado de embarazo le prohibieron entrar a la habitación.
Luego el doctor dijo que estaba mejorado, que mi cáncer había reducido en un 20%, es decir, ahora sólo tenía 30% de mi cuerpo dañado.
Según el diagnóstico todo podía acabar en un total de máximo seis meses si recurría a la medicina personalizada, la quimio era demasiado dañina para seguir por ese camino pues mi cuerpo parecía tener serios problemas para procesarla.
Camila lloró demasiado al escuchar aquello y el doctor no dejó de bromear conmigo sobre lo hormonal que mi novia era con el embarazo y yo solo sonreía hasta que mis mejillas dolían, escuchar a alguien referirse a ella como mi novia era hermoso y no tener que temer que aquello no fuera posible era asombroso.
Luego llegó el momento tan anhelado, estaba ahí sosteniendo la mano de la chica que me hacía suspirar mientras ella estaba en la camilla con su blusa recogida para exponer su vientre, un poco redondo y con su ombligo que resaltaba haciendo que aquello fuera digno de admirar mientras el médico le ponía un gel en la zona. Estaba realmente asustada mientras Camila apretaba mi mano tratando de callarme y me repetía constantemente que me tranquilizara y que el bebé estaba bien.
Cuando en el monitor el médico buscó al bebé en el vientre sentí que estaba a punto de sufrir un ataque de corazón, escuché su corazón por primera vez, supe que era ese órgano palpitando y no un tambor sólo porque el médico lo indicó, era impresionante como un cuerpito tan diminuto ahí adentro de su vientre tenía un corazón que latia tan fuerte.
Mis lágrimas no paraban de salir y el médico que era un poco egocéntrico me miraba como si fuera una idiota, lo encontré mirando mi mano unida con la de Camila con asco al menos dos veces mientras le hablaba a ella de los síntomas que debía estar experimentando y la veía como si deseara atacar su boca a besos lo cual sólo me aterraba un poco.
Camila se fue a limpiar su vientre de aquel gel que había servido para ver al bebé, que por cierto había dejado en claro que no quería dejarnos saber si era hija o hijo en el ultrasonido al tener sus piernas cruzadas , las toallas se habían acabado así que una enfermera la invitó a acompañarla y Camila se disculpó para ir tras ella.
El doctor le sonrió y cuando ella abandonó la habitación me miró a mi, pude ver su odio en mis ojos, el deseo a herirme.
- Si sabes que no es tu hijo verdad?_ me dijo, creí que se trataba de un homófobico y un desconocedor de mi situación así que le expliqué.
- Si lo es, soy intersexual, sabe usted lo que eso es ¿cierto?_yo no estaba molesta, sólo intentaba que a partir de ahora dejará de comportarse de aquella extraña forma, después de todo el era el encargado de llevar el embarazo de Camila.
- Claro, significa que posiblemente no sirve tu amigo y se ve espantoso_ miró mi entrepierna con desagrado mientras yo bajaba la mirada ante sus palabras_ Camila te mintió, el padre de ese bebé soy yo.
Quedé en shook, no podía creer lo que estaba escuchando, no me podía estar pasando eso a mi pero Camila me debía una sería explicación y no la dejaría ahí botada en la clínica porque yo la había traído pero lo que más quería en aquel momento era desaparecer y no verla hasta que aquel coraje que me consumía se calmara dentro de mi.
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I was/am Lauren
Fan-FictionLauren ha pasado por mucho en su vida y esta sumida en una fuerte depresión, será que encuentre una razón para ser felíz... Una tierna historia, un tanto triste pero merece una oportunidad... Lauren G!p ( Intersexual, trataré de hacerla un poco educ...
