Capítulo 26

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POV CAMILA

Una semana había pasado y tras la conspiración de Dinah y Normani estaba caminando a un restaurante cerca del centro de la ciudad en donde me encontraría con Lauren.
Estaba nerviosa, molesta y avergonzada cada vez que recordaba lo que había pasado hace ya casi dos meses en el Penthouse de la ojiverde.
Cuando llegué a la dirección que las conspiranoicas para que aquella reunión se diera me habían indicado me di cuenta que era un lujoso restaurante con un ambiente bastante ecológico, acogedor.
Entré al local, en busca de la cara familiar de Lauren.
Mire la instancia y la hallé mirando la mesa frente a ella, sumida en sus pensamientos y tenía una apariencia bastante demacrada, distinta a la glamurosa abogada que había visto no hace mucho.
Tenía el cabello más corto que la última vez, su larga cabellera y sus ligeramente formados rizos de las puntas habían sido dejados atrás y en su lugar le llegaba apenas a los hombros y estaba muy desordenado.
Lauren se veía triste, sostenía una rosa en su mano, eso la hacia parecer hermosa, el estar ahí sentada esperándome, a mi, eso me aceleró el corazón.
Me le acerqué y aclaré mi garganta parada junto a la banca en frente de Lauren, llamando su atención.
Ella me miró, vi sus ojos llorosos, algo rojos, supuse que por cansancio y a pesar de su aspecto notablemente lamentable sonrió.
Se levantó de su asiento y me tendió la mano, la entrelace con la de ella y luego acomodó la silla para que yo me sentara y la acercó a la mesa, volvió a su lugar frente a mi y al fin habló, rompiendo aquel silencio que era algo incómodo.
- Para ti_ dijo extendiéndome la rosa que había traído y mi pecho se contrajo, ella era tan tierna conmigo que odiaba pensar en lo mucho que la dañaria cuando le dijera porque estaba ahí con ella, cuando le dijera que estoy embarazada y estoy a una semana de la cita que fijé para abortar.
- Gracias_ dije en un susurro casi inaudible.
Lauren empezó a jugar con sus dedos mientras los miraba, muy nerviosa. Miré sus manos, sus muñecas, me detuve ahí, tenía un morete notable en su brazo derecho, me asusté, ¿Alguien le había pegado?¿Por qué estaba moreteada?, evite preguntarle, no quería hacer aquella comida demasiado íntima ni pretender tener interés cuando sólo estaba ahí porque me habían obligado.
-Oye_ la miré, su voz parecía cautelosa, como aquel que no sabe si sus palabras son mejores que el silencio_ ¿Te parece si ordenamos algo de comer?_ preguntó la chica frente a mi tímidamente.
- Claro_fue todo lo que dije, miramos el menú y luego la mesera tomó la orden, yo pedí una ensalada y una carne con uno de esos nombres que la hace sonar extranjera y de glamour mientras que Lauren, aún con el gusto que yo sabía tenía ella por la comida con clase pidió sólo una botella de agua y una ensalada. Luego se disculpó para ir al baño y llevaba allá mucho tiempo, la comida había llegado y yo no sabía si empezar a comer o esperarla, no quería parecer mal educada pero tampoco estaba dispuesta a comer cuando todo estuviera frío por el tiempo que transcurría.
Cinco minutos después la vi venir, estaba con una pinta aún peor que cuando se fue. Se sentó y se disculpó por la tardanza. Yo no le contesté y comí en silencio, mirando el plato y evitando siquiera levantar la cabeza.
Terminamos y ella se ofreció a pagar todo, sabía que la cuenta no era muy cara y aunque insistí en pagar lo mío ella se fue a la caja sin dejarme protestar.
Luego de pagar volvió a la mesa, me sonrió y aquello enserio hacia estragos en mi, quería acabar con todo de una sola vez y era momento de decirle.
- ¿Quiéres que vayamos al parque a mirar las palomas? _sus nervios eran tan claros que incluso se le tembló la voz al decir aquello.
Sólo caminé hasta haya, no quería dirigirle la palabra mucho, quería ir a casa ya así que en cuánto nos sentamos bajo un árbol en el pequeño y frío parque supe que era el momento.
- Lauren yo estoy aquí porque tengo algo que decirte, no te voy a decir que quiero tú opinión, no te incumbe, sólo estoy aquí porque Dinah me obligó y Normani creé que tú puedes hacer algo para evitarlo o al menos mereces saberlo, pues no, no puedes hacer nada para evitarlo pero supongo que debes saberlo al menos.
Su cara era de shock, parecía como si estuviera sumida en sus pensamientos y la vi asentir.
- Adelante, habla, te escucho_la tierna forma en que me miró era suficiente para convencer a cualquiera de que aquella chica tenía potencial para ser la mejor madre del mundo, convencer a cualquiera menos a mi.
- Estoy embarazada_dije y ni la miré ni le di tiempo de progresarlo, sólo continúe dando la estocada final_ voy a abortar.
Alce la mirada, Lauren estaba llorando, sus lágrimas corrían por sus mejillas y no me miraba, veía al suelo como si su cordura dependiera que aquello.
- Sabes_ comenzó a hablar entre sollozos_ nose, creo que como dices, no hay nada que yo pueda hacer. Nose porque me odias tanto, no te hice nada, nose tampoco porque quieres decirme algo como esto, si sería lo mejor que me podrías decir, en este momento estaría gritando de la emoción si no tuvieras ya tú decisión, te conté mi historia Camila, te conté que se supone que no soy fértil, un idiota diría que no puede ser mío, que nose quien te embarazo, yo quiero creerte, me gustaría que entendieras como me siento, que recuerdes que perdí otra hija por una egoísta y que al parecer eres igual de cruel, que no piensas que es un ángel que te necesita, que necesita que la única persona que ya es una con ella o con él lo proteja pero sobre todo me gustaría saber porque quieres acabar con su posibilidad de ver tus hermosos ojos y tener ese contacto tan puro contigo.
No entiendo, acaso _estaba ahogandose en lágrimas y mis ojos empezaban a nublarse mientras las mías salían_ esque es, imagínate que  cuando nazca te amará más que a nadie, que no le importará que tan buena o mala persona eres porque serás su mamá, su universo.
Si no me quieres lo entiendo, entiendo que tal vez cambiaste de opinión sobre mi en cuanto descubriste lo que soy, que quizá no valgo la pena para tener tú corazón y que nos cuidemos mutuamente y te de todo esto que siento con sólo tenerte sentada junto a mi pero créeme, el bebé merece una oportunidad.
Me quedé muda, no sabía que decir, no sabía que hacer, estaba llorando, amando lo lindo que ella hablaba y la pasión con la que hablaba de ser madre pero odiando mi egoismo y lo mucho que la estaba dañando. Me levanté y comencé a caminar, si no tenía nada que decir no diría nada, sólo seguiría con aquella idea que había dicho no iba a poder cambiar Lauren. La vi levantarse y seguirme, lento y en silencio, vi temor en sus ojos pero me harté y le grité.
- ¡Déjame en paz!, adiós Lauren.
Había dado final a aquel capítulo, había destrozado el corazón de aquella chica que estaría sola para navidad a tan sólo dos semanas de aquella celebración y ahora la dejaba sin siquiera decirle que igual abortaria, aquello me rompía pero, yo haría lo que quería hacer.

I was/am LaurenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora