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Hay polvo acumulado, mis sueños
estaban cubiertos con él. Ahora
están despiertos ya que te conocí.┗━━━━━•°•°•❈•°•°•━━━━━┛
Yukhei vivió junto a su mejor amigo desde incluso antes de que terminaran la escuela. Ambos eran extranjeros, él de China y su amigo de Canadá, por lo que necesitaban donde quedarse y los dormitorios del instituto no parecían una buena opción.
Con el dinero que sus familias enviaban a ambos y el de los trabajos de medio tiempo que tenían, habían conseguido alquilar un pequeño apartamento a cuadras del establecimiento y se las arreglaron para pagar a medias el alquiler durante sus últimos dos años de colegiatura, sin embargo, a meses de haberse graduado su adorado amigo Mark había decidido darle la patada e irse a vivir con su novio para iniciar su vida universitaria a su lado, dejando a Yukhei sin los recursos necesarios para continuar llevando su relajada vida como compañeros de piso, debiendo buscar otra opción.
Así fue, entonces, como llegó con ojos de cachorro y un par de maletas con sus pocas pertenencias en cada mano a casa de otro de sus grandes amigos, Jungwoo. Y no es que quisiera aprovecharse, pero sabía que el lindo chico de cabellos anaranjados era demasiado bueno como para abandonarlo cuando no tenía dónde más ir hasta encontrar un nuevo hogar. Esa era la corta historia de cómo había terminado viviendo con Jungwoo y, medio año después, también con su salado novio.
A diferencia de ellos y Mark, Yukhei no se había presentado a los exámenes de ingreso para la universidad ese año, pues no estaba seguro acerca de buscar algo que realmente llamara su atención o simplemente tomar contabilidad o administración financiera para regresar a China y que su padre le diera o consiguiera empleo, aún cuando los números y el dinero de los demás no eran su asunto favorito.
Por el momento llevaba una cómoda vida en aquel departamento ajeno realizando trabajos como modelo de vez en cuando como pasatiempo y juntando dinero para comprar un lugar donde vivir pronto y así dejar de ser el maldito mal tercio entre Jungwoo y Dongyoung.
En realidad ello dos ya estaban más que acostumbrados a tenerlo como inquilino, y Jungwoo incluso había mencionado que lo extrañaría demasiado si se marchara, incluso Dongyoung lo había apoyado apelando a que sin sus gritos y molesta risa el lugar sería aburrido. Y, aunque a Xuxi tampoco le molestaba ser el medio de entretención de este último, empezaba a sentir que incomodaba. Es decir, ¿podían siquiera tener sexo con él ahí? Tal vez Jungwoo ni en esa clase de situaciones elevaba la voz, pero eso no era de su incumbencia ni le interesaba saberlo.
Las fiestas se aproximaban y no tenía dinero para viajar, además sus padres habían asumido que pasaría la navidad y el año nuevo allí con sus amigos como todos los años que llevaba en Corea, por lo que además de algunos regalos, no había enviado dinero o un pasaje en avión para realizarles una visita. Los extrañaba, por supuesto, pero esa no era la verdadera razón por la que quería ir con ellos a pasar la navidad. La cosa era que Dongyoung le había prácticamente rogado dejarlo a solas con Jungwoo diciéndole que tenía una gran sorpresa para su amigo y que prefería algo de privacidad, y por supuesto que había accedido, él ni siquiera tendría que estar viviendo con ellos, para empezar.
Desde ahí había comenzado a complicarse todo, pues Mark pasaría la noche con su pareja y el resto de sus amigos tenía planes similares, los que obviamente no lo incluían a él como tercera rueda, ni siquiera como violinista.
Irse de fiesta tampoco era una opción; le gustaba salir a divertirse, pero no solo y mucho menos en una noche tan familiar y romántica como esa. Era penoso aparecerse en un bar o en una discoteca solo en plena noche buena, dejaba claro al mundo que no tenía con quien festejar o una familia a la cual visitar, o al menos así era como su paranoia lo hacía pensar.
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CHRISTMAS MOOD 愛 NCT
FanfictionEn navidad algunos dan regalos, otros entregan su corazón y unos pocos incluso ceden su vida. En diciembre todo puede pasar, pues son veinticinco días en los que el humor de las personas depende de cómo celebrarán aquella noche. Una cosa sí tienen t...