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El segundo deseo es para
siempre estar juntos, incluso
después de varios inviernos.┗━━━━━•°•°•❈•°•°•━━━━━┛
La noche había caído y con ella su ánimo. Encendió las luces del árbol de navidad para sentirse acompañado aún estando completamente solo en noche buena y se hubiese lanzado a ver televisión mientras rezaba porque algún restaurante con despacho a domicilio estuviese abierto, si no fuese por los golpes en su puerta que lo frenaron de su objetivo y la melodiosa voz que se oía del otro lado.
—Jingle bells, jingle bells... Jingle all the way —canturreó el castaño del otro lado de la puerta balanceándose sobre sus pies—, ¿es un día de alegría y felicidad?
El chico detuvo el villancico que entonaba cuando la puerta se abrió y le regaló una linda sonrisa que el pelinegro no dudó en corresponder negando con la cabeza por lo repentina y extraña que era aquella situación.
—Quizá sería mejor si supieses toda la letra y tu pronunciación no me confundiera, pero bueno, supongo que tu voz lo compensa —se burló.
—Intento hacerte sentir en casa ¿y es así como me pagas? —bufó—. Aquí es Corea, Lee Mark. No seas exigente.
Mark rodó los ojos y tiró de su brazo para que entrara de una vez por todas y, cuando el trigueño estuvo dentro, cerró la puerta detrás de él para estrecharlo entre sus brazos.
—Feliz navidad para ti también, Donghyuck —se rió y el menor se dejó acariciar aun cuando mantenía el semblante de indignación en él, sin embargo, no pasó mucho para que terminara sonriendo también—. Creí que debías cenar con tu familia hoy.
—Sí, debo cenar con ellos —afirmó y el pelinegro se separó bruscamente de él para mirarlo con reproche. Donghyuck chasqueó la lengua y lo tomó de la muñeca para llevarlo de regreso a la entrada—. No me escapé, vine a buscarte. Así que camina de una vez.
Al mayor no pareció molestarle la idea, después de todo era mejor estar rodeado por la familia de su novio que pasar navidad encerrado mientras veía las mismas películas de cada año y se deprimía porque él también desearía estar cenando con sus padres o con su novio en lugar de estar solo.
Sus ojos brillaron de emoción con la noticia de que tendría con qué distraerse esa noche y no tardó en volver a sonreírle con agradecimiento al contrario.
—Dame un momento —dijo y el contrario asintió musitando que se apresurara.
Volvió apenas un minuto después con una chaqueta puesta y un regalo entre sus manos.
—¿Es para mí?
Mark no respondió, pero la pequeña risa que dejó salir lo delató.
—Quizá, espera a mañana por la mañana cuando lo encuentres bajo el árbol —dijo.
—¿Acaso tengo diez años? —se quejó—. Vamos, déjame ver.
El pelinegro continuó negándose y escondiéndolo de su novio mientras se reían, hasta que tomó la mano de este entrelazando sus dedos y lo arrastró fuera del departamento cerrando la puerta. Donghyuck se rindió cuando subieron al ascensor y prefirió no insistir, en realidad él no tenía ningún regalo físico para el mayor y con algo de remordimiento decidió que evadir el tema por el momento sería lo mejor.
El trayecto hasta su casa fue corto, no había mucho de lo que hablar y tampoco era un gran camino que recorrer, por lo que entre bromas y silencios cómodos no tardaron demasiado en llegar.
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CHRISTMAS MOOD 愛 NCT
FanfictionEn navidad algunos dan regalos, otros entregan su corazón y unos pocos incluso ceden su vida. En diciembre todo puede pasar, pues son veinticinco días en los que el humor de las personas depende de cómo celebrarán aquella noche. Una cosa sí tienen t...