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     Entrando al edificio con Yeontan a su lado, TaeHyung preguntó si había correspondencia para él, ya preparado para escuchar un no. Todos los días preguntaba y era muy raro que le llegara algo que no fueran simples anuncios o recibos de pago —Sí. —avisó el hombre, extendiéndole unos sobres. Tae los tomó y le agradeció alejándose de ahí, revisando qué eran hasta que estuvo dentro del elevador.

Nada que le sorprendiera al principio, hasta que se encontró con un de YouTube. Sonrió cada vez más, mirando a Yeontan quien le observaba con atención y con la lengua de fuera —¿Qué podrás ser, Tannie? —preguntó moviendo los sobres a lo que Yeotan solo miró a otra parte, acercándose a las puertas del elevador. En cuanto estas se abrieron, el can salió primero por costumbre, a lo que TaeHyung rió y se agachó para cargarlo y tenerlo en brazos. Ese no era su piso. Unos chicos entraron, viendo enseguida al peli rojo y a su cachorro.

¡Oh! ¡Mira! —quien parecía mayor, codeó al otro— ¡Es Yeontan! —TaeHyung reconoció al chico como uno que se había encontrado varias veces en el edificio, un hombre un poco mayor que él aparentemente, que incluso había preguntado por el nombre de su perro la segunda vez que se vieron.

Cerradas las puertas, Yeontan ladró cuando la mano del desconocido se acercó a él, Tae rió junto al hombre cuando eso pasó. Dejó una rápida caricia sobre su cabeza, una que solo le sacó un gruñido al can » Oh, es tan pequeño. —habló el otro chico, sonriendo con ternura.

Lo es, es muy tranquilo la mayoría del tiempo, también tonto, le gusta meterse en problemas. —contó su dueño.

Yeontan ladró como si estuviese en desacuerdo, logrando que los tres hombres dentro del elevador rieran —Eso, demuestra lo rudo que eres Yeontan. —le animo quien dio la caricia, entre risas.

Es adorable. —añadió su compañero.

Deberían de verle caminando o corriendo, se ve también muy gracioso, o jugando con su pequeño pulpo de juguete.

Ambos hicieron una expresión de completa ternura ante la imagen mental —Ohhh, tengo que verlo sin duda alguna. Uno de estos días deberían unirse a nuestro ejercicio matutino, salimos a correr por el parque. —habló el mayor y el otro asintió.

TaeHyung rió —No soy de levantarme temprano, preferimos las caminatas en la tarde, ¿Verdad Yeontan?

Están regresando de una, ¿Cierto? —cuestionó uno de ellos, mirando a Tae mientras el otro le hacía caras a Yeontan como si fuese un bebé.

El peli rojo asintió cuando se escuchó el deslizar de las puertas, habían llegado a su piso —Bajamos aquí, adiós. —salió dejando al perro en el suelo quien se quedó de pie fuera del elevador, negándose a avanzar para mirar a los chicos con atención, como si fuesen una amenaza. Aquello hizo reír a los dos.

¡Adiós Yeontan! —gritó uno mientras las puertas se cerraban. Una mano detuvo a la puerta cuando iba a cerrarse.

¿Lo paseas regularmente a esta hora? —TaeHyung asintió a la pregunta hecha por el mayor. Normalmente era a esa hora, sino un poco más tarde.

Sí, aunque a veces lo hago cuando está anocheciendo, pero solo cuando mi novio quiere acompañarnos.

Entiendo, hasta mañana... —dejó la frase hasta ahí, pidiendo un nombre.

TaeHyung. —hizo una corta reverencia al presentarse.

HyungSik. —repitió la acción con una sonrisa.

G A M E R . V-HOPE (YouTube #1) #Vopeawards2019Donde viven las historias. Descúbrelo ahora