Capitulo 25

85 5 2
                                    

La joven especialista Briggs se encontraba luchando contra Onis y Osh tekk, estos la estaban empezando a superar en número logrando propiciarle golpes certeros. Estaba rodeada cuando un cañonazo los derribo.

Jax: (acercandose) ¿te encuentras bien? (Dandole la mano para que esta logre ponerse en pie) te dije que tengas cuidado.

Jacqui: si, gracias. (Ve que se acercan más) tenemos compañía.

Jax: (viendo a los seres) atrás mío, yo te protejo.

Jacqui: (le da un disparo a un Oni) se protegerme, no soy una niña.

Jax: muy bien, entonces luchemos mi niña. (Recibe un ataque de una pistola electrica)

Striker: patética familia Briggs (caminando delante de ellos)

Jax: lo dice un polícia retornado. (Tocandose los hombros)

Striker: soy más duro que tu. (Poniendose en pose de pelea)

Jax: (imitando al ex polícia) a ver que tan duro.

Comienza una pelea en la cual ambos golpeaban con gran fuerza al otro. A pesar de la gran fuerza que poseía el ex teniente Briggs, el joven Curtis había obtenido mayor fuerza al convertirse en un retornado. Luego de una dura pelea Jackson terminó en el suelo.

Striker: ¿fui suficiente duro? (Se cubre de una patada) deberías ser más sigilosa Jacqueline Briggs.

Jacqui: lo tendré en cuenta. ¿Algún otro consejo?

Striker: nunca subestimes a tu adversario.

Jacqui le tira una bomba para distraerlo, sorprendiéndolo con un golpe en la cabeza y un rodillazo en la mandíbula. Curtis se recompone y golpea a la joven con su macana, para luego derivarla, y herir su cara a golpes con el mango de su pistola, cuando la jóven pierde el conocimiento, llama a unos Onis para que lo ayuden a llevarlos al castillo.

Mientras tanto los jóvenes Takeda y Cassie se encontraban en mal estado al igual que su contrincante la antigua Reina Sindel.

Sindel: (poniendose de pie) ¿No piensan rendirse?

Cassie: (tambaleandose) pude vencer a Shinnok, tu eres un trabajo de cinco minutos.

Takeda: Cass, nos esta costando más de cinco minutos.

Cassie: ¡shh callate!

Sindel: nunca podrán ganarme (grita fuerte tirándolos al suelo) son desunidos, (señala a la joven sargento) tu ego limita a tus compañeros y a ti. (Sujeta con su pelo a Takeda y lo arroja lejos, desmayandolo por el golpe) lo ves...

La sujeta con su cabello y la atrae hacia ella, con sus manos sujeta la cabeza de la joven y le grita en su oido provocandole que quede aturdida, para luego soltarla, metiendole una última patada la da contra el suelo donde la joven queda desmayada.

Striker: (se acerca a ella) Sindel... Recuerda debemos llevarlos al castillos.

Sindel: lo se... pero solo esta ella el jóven no se donde cayó.

Striker: debemos encontrarlo, no podemos dejar que ellos ganen.

Sindel: sabes que Sonya, Cage, Kenshi y Ermac, si pudieron.

Striker: ¿Como esta Kabal?

Sindel: (tomando a Cassie) muerto, igual que Kano. (Lo ve que se queda en shock) lamento tu perdida... Ahora ayúdame con la niña.

Por otra parte se encuentra la edeniana quien trataba de darle con sus bolas de fuego a la Kaityn.

Tanya: ¡maldita seas! (Le arroja otra bola y D'vorah con su apéndice le tira veneno. Ambas lo esquivan) Reptile... ¡Ayudame!

Reptile: (peleando contra 5 onis) no es como que este de vacaciones (le escupe ácido a uno derritiendo su rostro)

Tanya: (evadiendo los ataques de su contrincante) ¿Quiéres cambiar los lugares?

D'vorah: ¡mucho más fácil para esta! (Haciendo que salga un enjambre de ella)

Reptile: (golpeando en la espalda a su antigua compañera) nadie me trata de fácil.

Tanya: (subida encima de un oni) ¡acaba con ella! (Se gira y le quiebra el cuello) uno menos, quedan tres.

Tanya ve que D'vorah iba a clavarle un aguijon a su compañero pero en ese momento en el que iba a advertirle una capa de hielo le congela la mitad del cuerpo. Para luego congelar completamente al Zaterrano.

Tanya: ¡Frost! Tu siempre traicionando.

Frost: se cual lado es el ganador, me sorprende que tu no. (Le da otra capa de hielo hasta dejarle solo la cabeza fuera del bloque)

D'vorah: ¡Frost! Debemos llevarlos al castillo allí los emperadores los mataran.

Frost: entendido, llevate a Reptile si quieres. (La Kyttin y los onis se va con el Zaterran) confía en mi Tanya (se acerca a ella) el Gran Maestro sabe muy bien que yo siempre quise más, al igual que todos tienen conocimiento de mi forma de ser, de querer superar a los demas. (Toma el bloque y la va empujando, pero se mantiene susurrando las cosas) Utilizando ese público conocimiento, Sub zero me dijo que fingiera pasarme del lado de nuestros enemigos.

Tanya: ¿todo esto es para saber que haran?

Frost: no. Esto es para destruirlos en parte desde adentro. Ahora guarda silencio, finge que me odias. (Ambas entran al castillo donde ven a los demás desmayados)

Striker: ¿La cryomante que hace?

D'vorah: esta de nuestro lado.

Sindel: era de esperarse... Vamos, tenemos que acabar con los cuatro idiotas que se salvaron.

Mientras ellos cuatro van a atrapar a los de la Tierra y al ser de almas, algo que gracias a Frost fue fácil de lograr. Se estaba dando dos batallas muy fuertes por un lado estaba Liu Kang contra Raiden quienes se estaban batallando con todo su poder, ambos estaban muy heridos, pero el odio y el amor fraternal mezclado con la decepcion que cada uno sentía por el otro era lo que hacía que siguieran combatiendo.
Por otro lado el actual emperador, Kotal Kahn habia logrado derrotar a Rain, quien yacía en el suelo sobre un charco de su propia sangre, este tenía gran parte de su cuerpo quemado y otra cortado. Si el edeniano, salia vivo de esta sería un milagro. Kotal había utilizado mucho su poder para derrotarlo y al mismo tiempo para tratar de deshacerse de Mileena, quien junto al semi dios lo atacaban.
Esta se encontraba con varios cortes y golpes, pero eso no era lo que le afectaba, sino el hecho de ver a su amigo en el suelo. Ella no medía ya sus ataques, estaba guiada por el odio de todos estos años. Kotal le había quitado su trono, su hija, su vida, si no fuera que finjio su propia muerte en este momento no estaría acá ,y ahora tambien el Osh tekk planteaba quitarle a su amigo y aliado, además de acabar con sus nuevos aliados. Ese odio era el que la guía a propiciarle cada golpe, cada apuñalada, cada mordida... Pero era al mismo tiempo ese odio el que no la dejaba prevenir los golpes que su enemigo le propiciaba.

Kotal: (tratando de pararse) estas débil, pronto morirás.

Mileena: (agitada arrodillada con la cabeza hacia abajo) no seré quien pierda...

Kotal: creo que si (saca su Macuahuitl y se acerca a ella)

(Continuará...)

Guardianes Secretos Donde viven las historias. Descúbrelo ahora