40. Despedida

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ALBA POV

Sabía que era mi última opción. Esa operación podía salir mal y dejar a mi familia sola o salir bien y volver a mi vida. Obviamente el porcentaje estaba ahí aunque para mí lo único real que había era que me sentía sin fuerzas.

Todos en la habitación estaban alrededor de mi camilla ya sea de pie o sentados en un silencio interrumpido por sollozos.

Era real, quería llorar con ellos pero no podía, si lo hacía me rompería y no quería acabar así sin intentarlo. Trajeron la cena a la habitación y por primera vez en unas horas se separaron para sentarse en el sofá las cuatro cogiendo la comida.

Abrí los ojos lentamente observando a mi familia, porque sí, Natalia también era de mi familia, cenar entre penas.
Natalia me miró y bajó su mirada al trozo de filete o lo que sea que le hayan traído.

Cerré los ojos suspirando y bajé mi mano hasta la cicatrices que debía tener en mi estómago de tantas intervenciones. Dejé mi mano quieta encima de la cicatriz pensando que le doy gracias a ese estúpido cáncer por abrirme los ojos sobre la realidad en la que viven muchas personas.

Mi madre terminó de cenar y se sentó a mi lado cogiendo mi mano que estaba por encima de la manta. Se inclinó y besó mi frente durante unos segundos.

"Ya verás como pase lo que pase vas a estar mucho mejor, sé que sufres y créeme que no hay peor dolor para una madre ver sufrir a una hija" dijo haciéndome caricias. Querría decirle que la quiero con locura y que gracias por todos estos años de risas e incluso gracias por ser tan agradable con personas que no lo merecen pero no podía.

Marina se unió sentándose al lado de mi madre. Suspiró cogiéndome la mano con cariño cómo si se fuera a romper.

"Alba, no sabes lo contenta que me voy a poner cuando saques tus canciones y podamos enseñarle a todo el mundo que Reche no es sólo un apellido sino un sinónimo de fuerza y valentía" habló haciendo caricias.

Todo me sonaba a despedida y me quería morir allí mismo de la pena. Estaba bien en Madrid con Bruno bailando y riendo. Con Natalia y sus besos mañaneros y sobre todo con toda mi familia y mi gata. Me dolía demasiado todo esto.

Pasaron unas horas bastante agonizantes hasta que escuché la puerta y la voz de Sergio.

Era la hora de la verdad

NATALIA POV

En cuanto vi entrar a Sergio por la puerta caminé hasta la camilla con Miguel-Ángel. Él le besó la frente y cogió su mano dedicándole unas palabras bonitas.

"5 minutos" habló Sergio mirándome junto a sus dos compañeras que le ayudarían a mover a Alba y todos sus aparatos. Me acerqué a ella y acaricié sus mejillas.

"No sé qué decirte, lo eres todo para mí" dije reprimiendo unas lágrimas. Ella abrió los ojos levemente y con su mano se dirigió a la mascarilla pero no tenía fuerzas.

Me acerqué y le aparté la mascarilla de la cara con cuidado dejándome ver las marcas que tenía ya que le apretaba la piel.

"Te quiero" susurró mirándome a los ojos. Me incliné bajo su atenta mirada y besé sus labios algo fríos y secos durante unos segundos. Ella los movió un poco pero no podía apenas corresponderme.

Sonreí separándome de ella y junté nuestras frentes "te quiero muchísimo, nos vemos en nada gatito" dije soltando una lágrima que cayó en su mejilla.

La retiré de su cara con cuidado y pude una pequeña sonrisa dibujada en su cara. Las mujeres se acercaron cogiendo los aparatos mientras que Sergio movía la camilla hacia la salida de la habitación.

Y se fue, se fue pudiendo ser esta la última vez que vería a mi Alba viva aunque deseando que solo sea el comienzo de nuestra historia.

Rafi comenzó a llorar abrazada a su exmarido mientras que yo me giré y avancé hasta la ventana observando una gran luna llena sobre el cielo estrellado de la noche más triste de Elche.

Marina se puso a mi lado apoyando la cabeza y llorando cogiendo mi mano. Apoyé mi cabeza en la suya comenzando a sollozar sin dejar de mirar la luna.

Nos dijeron que la operación duraría unas 5 horas y que vendrían a informarnos si así lo queríamos. Yo solo quería despertar y tener a Alba en una camilla saludándome con la mano.

Quería ir a casa y enseñarle a tocar el piano, cocinarle arroz a la carbonara sin carne y andar por la calle de la mano mientras la gente cuchichea.

Quería ser feliz y eso parecía ser muy difícil en nuestros tiempos, parecía tan lejano un futuro que parecía ayer cuando el polvo de estrellas se juntó para crear tales seres maravillosos como lo era esta familia

Me da la impresión de que cuando estaba bien no lo aprovechaba ni se lo agradecía a la vida, he vivido en la inconsciencia todo este tiempo.

"¿No sacabas single mañana?" Interrumpió Marina mis pensamientos. Miré la fecha en el móvil y asentí.

"Mañana será un día duro y créeme que ahora mismo me da igual sacar un single, dos o comerme los mocos" dije retirando las lágrimas con la manga de la sudadera "mañana sacaré mi corazón a pasear o se romperá en pedazos"

Esta noche era la única noche que íbamos a estar los 4 en la habitación. Normalmente me quedaba yo con alguno de ellos pero hoy obviamente nadie se va a ir a casa sabiendo que un trocito de cada uno de nuestros corazones estaba en una operación de vida o muerte.

Pasaron dos horas y seguíamos en la misma posición. Tenía sueño pero no me permitía dormirme por si alguien venía a informarnos.

Rafi estaba a mi lado sentada en silencio. Teníamos encendida una luz que hay donde antes estaba la camilla de Alba y aunque iluminaba poco podíamos distinguir nuestras caras

"Natalia duerme un rato" susurró Rafi seria. La miré y negué con la cabeza "duérmete apoyada en Marina y si nos dicen algo os despierto te lo prometo"

Me giré observando a Marina dormir apoyada en el brazo del sofá y asentí. Me tumbé apoyada en su hombro mientras Rafi nos tapaba con una manta y una sonrisa amarga.

La noche no iba a ser para nada fácil.

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Gracias por las 30 K VIEWS!! ♥

¿Qué creéis que pasará?

🍐🖤

Älskar // AlbaliaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora