Ryan
Creo que eso de recibir tantos ataques el mismo día me hizo estar alerta porque me levanto con un mal presentimiento. Mi espalda cruje cuando me levanto rápidamente del sofá y camino hacia el pasillo donde sé que Angela descansa.
Prefiero dormir en el piso al lado de ella por si algo pasa.
Rasco mi cabello con pereza y bostezo. Miro el cuarto de Akira a ver si está bien y cuando la veo dormida y roncando sonrío divertido. Tanto que aseguró que no roncaba y mírenla. Un ruido afuera me hace dejar de sonreír y miro hacia la puerta asustado.
Creo que el sueño ya se me pasó.
Unas voces se oyen y solo con eso sé que estamos en peligro. Entro rápido al cuarto y despierto a Akira que me ve como si quisiera matarme.
—Hay personas afuera...
Solo esas palabras bastarán para que se levante de la cama rápidamente y se vista a la velocidad de la luz. Saca un bulto que tenía debajo de la cama y de ahí saca varias armas. Las cargas y cuando me ve ahí me mira más enojada.
¿Y ahora que hice?
—¿Qué haces aquí todavía? Ve a despertar a Angela—. Me empuja fuera de la habitación y creo que estoy en una especie de conmoción porque no es hasta que me pellizca en el brazo que reacciono.
Corro hacia la habitación de Angela y sin delicadeza alguna la empujó haciendo que se caiga de la cama. Ella suelta una maldición antes de quejarse de dolor.
¡Joder! Se me olvidaba que está lastimada por todas partes.
—¿Qué diablos te pasa?—. Me grita y yo le tapó la boca mientras la obligo escuchar lo qué pasa a fuera. Sus ojos me miran enojados pero aun así se levanta del suelo. — No te doy una paliza ahora mismo porque te tengo que sacar de aquí, pero la próxima vez que me tumbes de la cama me conocerás de verdad.
—Estás hablando mucho y haciendo poco. Muévete querida—. Dice Akira desde la puerta.
—¿Cómo es que no han podido entrar todavía? Ya era para que hubiesen roto la puerta.
—Akira tiene un sistema de seguridad muy Bueno. Si rompen esa puerta unas alarmas se encenderán y también le llegarán una alerta a los policías. Ellos solo quieren evitar eso y están buscando la forma de abrir la puerta todavía—. Me explica Angela mientras se amarra los gabetes de sus tenis. —Mientras ellos hacen averiguan cómo hacer eso, nosotros escaparemos por el sótano.
Toma una de las armas que Akira le ofrece y se la aguarda en el estuche de su muslo. Cuando estamos listos salimos del cuarto para ir al sótano que mencionó Angela. Akira nos abre la puerta y nos hace bajar primero mientras se asegura que todavía ellos no hayan entrado. Sigo a Angela de cerca, aunque me preocupa que Akira se haya quedado atrás. Mi pobre guardaespaldas se queja un poco de dolor pero aun así sigue caminando hasta la otra puerta.
—¿No deberíamos esperar a Akira?— Susurro cuando la veo abrir la puerta y salir.
—Tranquilo, ella no va a tardar en venir—. Me extiende su mano y me ayuda a salir mientras escanea todo el lugar.
Dos minutos después Akira sale toda apresurada diciendo que los hombres lograron entrar a la casa.
—¿Te vieron?
—No, logre cerrar las puertas del sótano para tener más tiempo de escapar.
—Excelente, tenemos que irnos.
—¿Y ahora qué hacemos?
—Buscar un maldito refugio para poder planear lo que vamos a hacer. Andar en las calles no es seguro por ahora.
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Guardaespaldas (EDITANDO)
Mystery / ThrillerMi nombre es Ángela Croft y soy la hija de los dos mejores guardaespaldas que ha tenido Estados Unidos. Mi padres son los guardaespaldas de cada presidente que toma el liderazgos del país. Desde los 6 años mis padres me enseñaron a defenderme y se t...
