Angela
—¿A dónde vamos a ir?— Lo miro de reojo antes de dar otro cambio.
—Tengo un apartamento muy seguro. Por ahora ese será nuestro refugio, necesito pensar muy bien cómo voy a seguir con todo esto. Tu madre dijo que el juicio podría ser en un mes, pero también se podía atrasar más y eso me preocupa. Ahora mismo solo confío en dos personas: en ti porque estoy segura que no quieres morir y en otra persona que nunca me fallaría.
—¿Qué hay de tu jefe, de tus compañeros de trabajo? Ellos deben ser de confianza—. Resoplo y me detengo cuando la luz del semáforo cambia a rojo.
—Me encantaría decir que confío en ellos pero no sé qué tan grande sea todo esto y es mejor desconfiar que lamentar. No te voy a arriesgar y tampoco me voy a arriesgar a mí. Necesitamos ser más listos que nuestros enemigos siempre.
Ryan suspira y mira por la ventana ansioso, como si esperara otro ataque.
—Sé que no te gustara esto, pero debo parar en algún lugar a comprar unas cosas. La ropa y los enseres que traje no serán suficientes para todo este mes y no creo que quieras volver a mi casa.
Aprieto el volante frustrada, pero al final asiento y me desvió para llegar a Walmart.
—Debe ser rápido, no quiero exponer a inocentes a una balacera.
Asiente aunque no despega la vista de la carretera, está abrumado. Es obvio que no esperaba todo esto, solo era un chico normal y ahora está envuelto en todo este mundo de sangre, venganza y muerte. Llegamos a Walmart y reviso a mis alrededores antes de que Ryan se baje del auto. En ningún momento se separa de mí y eso me tranquiliza un poco, aunque me estresa que la tienda esté tan llena de personas. Cada segundo cuenta y me da miedo que todo explote con tantos inocentes. Ryan toma un carro de compra y comienza a caminar rápidamente a la parte de ropa para hombre. Casi quiero matarlo porque yo debo quedarme atrás mostrando mi placa de guardaespaldas y papeles de que tengo permiso para armas. Cuando todo está listo casi corro hacia Ryan. Él ya tiene varias prendas de pantalones, camisa y ropa interior en el carro de compra y cuando me ve llegar me sonríe tímidamente. Sabe que hizo mal al alejarse de mí pero aun así no estoy recibiendo una disculpa.
—Quiero que sepas que tengo muchas ganas de golpearte en estos momentos. Una vez te alejaste de mí sentí que envejecí diez años, pensé que ya no tendría cliente porque este podría haber sido asesinado cruelmente—. Lo regaño y una señora cerca de nosotros se persigna mientras nos mira asustada. Aunque creo que mi cara le asusta más.
Olvide que debo lucir muy mal llena de sangre y cortes. ¿Cómo fue que me dejaron entrar aquí sin llamar a la policía antes? Se nota, por todo lo alto, que tuve un enfrentamiento.
Gente irresponsable.
—Lo siento, solo quería avanzar para salir de aquí. No quiero que pase algo y más vidas inocentes sean arrebatadas.
Mi ceño se frunce y lo tomo de su brazo obligándolo a verme a la cara.
—¿A qué te refieres con lo último que dijiste? ¿De qué muertes estás hablando?— Sus ojos se humedecen mientras niegas y suelta su brazo de mi agarre.
—No puedo decirlo, por f-avor no me obligues a decirlo. S-solo así no se hará realidad—. Mi ceño se frunce al ver como se pone ansioso y casi quiero obligarlo hablar porque es información va a aclarar muchas cosas. Siento como mi corazón se acelera y de pronto me siento más ansiosa. Esto es más grande de lo que pensaba.
Es como si ahora fuera más consiente de todo, mis ojos miran a cada esquina de nuestro alrededor. Escaneo cada cara, cada movimiento, cada cosa que me haga sospechar y siento como Ryan me habla pero yo solo me enfoco en un hombre que no me quita la mirada de encima.
ESTÁS LEYENDO
Guardaespaldas (EDITANDO)
Mystery / ThrillerMi nombre es Ángela Croft y soy la hija de los dos mejores guardaespaldas que ha tenido Estados Unidos. Mi padres son los guardaespaldas de cada presidente que toma el liderazgos del país. Desde los 6 años mis padres me enseñaron a defenderme y se t...
