Capítulo 44

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JESSICA

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JESSICA

¡Diganme que no es cierto lo que acabo de escuchar!

Orlando está recostado en el umbral de la puerta de su habitación con la mirada perdida y expresión de nostalgia, cuando lo veo en ese estado mi corazón se comprime de tristeza, me duele mucho que este de ese modo.

-Ese día era mi cumpleaños número doce y justo estábamos en la cena familiar-De repente empieza a hablar con la voz un poco más ronca de lo normal lo cual hace que tenga mi más completa atención-. Raramente mi padre nunca me dejo ver a mi querida gallina que tenía de mascota en ese entonces, pero no le preste atención...Cuando sirvieron la cena era algo completamente normal un simple arroz con pollo pero lo que yo no sabia era lo sádico que podía ser mi padre-

Lentamente se separa de la puerta y se va acercando lenta y silenciosamente hasta el balcón en donde se apoya aun mirando a la nada con mi atenta mirada siguiendo sus pasos, Así que me levanto y poco a poco me acerco a él.

-Justo cuando todos íbamos a degustar la comida mi padre dice ''Espero que Bleigh sepa muy bien''...Bleigh era el nombre de mi gallina y el asco y dolor que sentí cuando el dijo dijo son imposibles de explicar-Desde mi perspectiva puedo ver como Orlando espaldas a mi agacha la cabeza y hace que un sentimiento triste se instale en mi al verlo tan vulnerable-. Sentí un gran asco y estaba listo para salir corriendo pero mi padre me sentó de un solo movimiento con su fuerza y me dijo que si no me lo comía sufriría las consecuencias-

-¿Q-Que hicistes?-Mi voz salió temblorosa y dudosa de ser escuchada pero Orlando no tarda mucho en responderme

-Me negué, no podía comerme a mi gallina a la cual consideraba como a un gran amigo y fue justamente por eso que con el cigarrillo que tenía en su asquerosa boca de un rápido movimiento la punta encendida la clavó en mi brazo repetidas veces como castigo por haberle llevado la contraria-Orlando se voltea hasta quedar frente a mi y se quita la camisa en donde puedo apreciar unas marcas que no había notado antes que cubren parte de sus antebrazos y su pecho-. Y ese no fue el único momento en el que lo hizo-

Me acerco más y alzó la mirada con un enorme nudo en la garganta que se intensifica cuando veo una pequeñas lagrimas recorrer el rostro de Orlando y no necesito nada más para lanzarme a sus brazos con el corazón más que dolido al saber lo cruel que fue su padre con él y no poder hacer nada para borrar esos malos momentos de su mente pero no puedo asi que no me queda más que consolarlo y demostrarle que mientras yo viva haré hasta lo imposible para que nada le pase.

-No sabes lo mucho que me duele verte así- Mi voz sale baja y quebrada pero este nudo en mi garganta no me deja respirar. Siento que me derrumbare junto a el en cualquier momento, se esta mostrando frente a mi de na manera tan vulnerable que duele.

Me separo de su frío pecho desnudo sin ver esa parte en algún momento lo cual es tonto ya que lo he visto ya varias veces pero ahora al saber que lo dañaron no me atrevo ni a dirigir la mirada. Tomo su cara entre mis manos y con mis pulgares quitó con suavidad sus lágrimas mientra que mis ojos se quedan hipnotizados en los suyos tristes.

Sus manos tibias se posan en mi cadera acercándome a él hasta quedar sentada en sus piernas a horcajadas de él, acercó lentamente mis labios a su frente en donde deposito un beso pequeño tratando de que sin palabras pueda sentir lo mucho que me importa.

-Quiero que sepas y recuerdes siempre estaré ahí para ti-

Apenas dijo eso el se me queda mirando un buen rato con asombro y curiosidad es su ojos ahora brillantes, como si no pudiera creer lo que acabo de decir.

-Nose que hice para merecerte pero estoy seguro que no quiero perderte-Y antes de que me dejara decir algo une nuestros labios tiernamente en un beso lento pero lleno de amor. Siento como si hubieran pasado mil años desde que probé sus carnosos labios que sin palabras me dicen que le pertenezco.

Es en estos momentos en lo que me digo a mi misma en lo afortunada que soy de tener a Orlando a mi lado en estos momentos y lo mucho que me dolería perderlo

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Es en estos momentos en lo que me digo a mi misma en lo afortunada que soy de tener a Orlando a mi lado en estos momentos y lo mucho que me dolería perderlo.

Separamos nuestros labios y con la respiración entrecortada junto su frente con la mía.

Una de sus manos toma la mía y la guía hasta su pecho a un lado de su clavícula en donde siento una muy rustica marca gruesa y rusca bajo las yemas de mis dedos e inmediatamente una lágrima discreta se escapa de mi y el se da cuenta de eso porque con una de sus manos la limpia y deposita un beso corto en mi cachete que me hace sonreír.

 -Te quiero Orlando, con todas tus imperfecciones incluidas-

-Y yo te quiero a ti Jessica-Sube sus manos de mi cadera hasta mi pecho envolviendonos en un abrazo lleno de cariño-. No sabes cuanto-

 No sabes cuanto-

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