Capítulo Treinta y Uno

372 18 0
                                        

Capítulo 31

Charlotte Sparks

Entré a mi casa como si fuese una desconocida observando todo. Me parecía raro estar en la casa de papá y no encerrada entre cuatro paredes blancas de la clínica, pero me ponía feliz. Estaba tan contenta de haber podido salir de ahí, no porque era una tortura estar alejada de mi vida, sino porque había podido superar mi adicción. A pesar de todo por lo que tuve que pasar estoy feliz de estar viviendo y tener a las personas que quiero a mi lado, pero no fue fácil llegar hasta aquí. Cuando me internaron en rehabilitación vino Maddie a contarme qué era lo que había pasado con Justin, ese día estuve muy mal, no quería ni siquiera comer. Estaba angustiada por la muerte de mi ex novio y lo peor era que yo me sentía culpable por eso. Justin podría haber seguido luchando para ser una mejor persona, pero estar pasando por tantas situaciones horribles lo llevaron a no querer vivir más. No lo culpo, su familia fue una mierda con él, menos Peter que se ha portado de maravilla todo este tiempo. En fin, con el apoyo de las personas que me quieren pude salir adelante y luego de casi dos meses estoy, por fin, en mi casa.

—Vamos, acomoda las cosas en tu habitación.— dijo Jack y me guío hacia arriba.

Se que le debo la vida a él. Por siempre voy a estar agradecida. Él estuvo siempre para mi y se fijó en cada detalle. Estoy tan feliz de tenerlo en mi vida ahora, en este momento. Si las cosas se hubiesen dado de diferente forma, nunca nos hubiesemos vuelto a hablar y nada de esto hubiese pasado. En parte, que nada de esto pase hubiese sido un alivio para todos, pero ¿Qué sentido tiene la vida sin que tengamos problemas? Ninguno. Los problemas que se nos aparecieron fueron obstáculos que tuvimos que superar para saber si podíamos seguir juntos o no. Pero creo que nos merecemos de una puta vez ser felices, todos en nuestro grupo de amigos lo merecen. Al fin y al cabo estos problemas que tuvimos quedarán como anécdotas para el resto de nuestras vidas, y por todas las que vamos a tener que pasar qur todavía no nos imaginamos.

Abrí la puerta de mi habitación y me sobresalté cando todos mis mejores amigos estaban saltando encima mío. Todos llenos de globos y regalos que yo sinceramente no merecía. Y vuelvo a decir lo mismo que dije el día que vi a Jack llorando en el suelo porque la perra de Allison le había roto el corazón: ¿Qué hice para merecerlos? Siempre voy a preguntarme lo mismo.

—Te amamos, C.— Dijo Ginger dándome un beso en la frente.

—Los amo muchísimo, idiotas.

Nos dimos un abrazo entre todos mientras papá me sacaba fotos embarazosas. Lo odiaba por ser un padre tan baboso con su hija, pero era tan bueno que no podía regañarlo por ser así. Estoy feliz porque desde que entré en rehabilitación él y mamá se pudieron llevar muchísimo mejor y hoy estaban abrazados en la misma casa mientras disfrutaban de su hija demente; yo. A pesar de que tenían diferentes parejas pudieron sentarse en una mesa juntos y charlar como personas decentes y decidieron dejar los rencores del pasado atrás. Ambos estaban felices con las personas con quienes estaban y debían respetarse. Me parecía lo correcto, esto me daría un poco de paz a mi, pero más a ellos.

Empecé a abrir los regalos que me habían dado, pero les sugerí a mis padres que salieran de mi habitación por las dudas de que haya algún regalo fuera de lugar. Me lo esperaba más que nada de Ginger y Foster, la pareja pornográfica. Fue tal cual yo dije, todos me dieron regalos medianamente normales como fotos enmarcadas y cartas, menos Ginger y Foster que visitaron todo un sex shop. En su bolsa, que era bastante grande, había ropa interior de Victoria's Secret, varios lubricantes y una caja de preservativos con sabor a menta que tenía una carta pegada con mitad de letra de Ginger y mitad de letra de Foster, claramente la de Foster era muchísimo más prolija.

'' Querida Charlotte,

en esta carta queríamos dejarte en claro lo mucho que te amamos y lo feliz que estamos de que hoy, finalmente, vuelvas a estar con nosotros. No tienes idea lo agradecidos que estamos con la vida de que nuestros caminos se hayan cruzado. Esto parece una maldita carta de feliz cumpleaños, pero prometemos que el regalo de esa fecha será mucho mejor. Bueno, estamos muy felices de tenerte aquí, y también de que tu y Jack estén malditamente juntos, si, como te darás cuenta terminamos de escribir esta carta cuando tu novio nos avisó que estaban viniendo y que ustedes dos son oficiales. Los regalos que compramos te los íbamos a dar de cualquier manera para que los uses con Jack porque el está malditamente enamorado de vos así que cuídalo como si fuese oro, cuídalo e la misma manera que el te cuida a ti. Y tengan mucho sexo alocado.

Te queremos mucho.

-Foster y Ginger.''

—Son unos idiotas y los amo muchísimo.— dije sacando las lagrimas de felicidad de mis mejillas.

—Te amamos muchísimo mas.— dijeron ellos.

Jack me abrazó y me tiró encima de mi cama.

—Mi regalo te lo doy más tarde.— dijo dándome un beso en la mejilla.

Sinceramente es el chico perfecto y mi chico ideal. Él no se da ni una idea de lo feliz que estoy con él, no tiene ni idea de los hermosos sentimientos que me provoca. Jamás pensé que podía volver a amar a alguien luego de James o de Justin, pero él me demostró lo contrario y me enseñó a luchar por amor. Nuestro camino no fue fácil, el de ninguno de nosotros lo fue, pero, sin embargo, estábamos mas que feliz todos juntos. La gente que tuvo que irse se fue y la gente que debía entrar entró. Pero todos somos personas que nos hacemos bien y esa es nuestra única manera de seguir con esta vida.

Amor y Otras Drogas [EDITANDO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora