-Lo quiero a él, padre- dijo señalando al castaño.
- Él es un hijo de Dios - hablo Hades
-Bien, lo haré pecar.
"La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella."
-Oscar Wilde
EDITANDO
KookTae
Prohibida su ad...
"Sólo un recuerdo más, un recuerdo que tú haz perdido."
📍Maratón 1/3
El castaño tocó sus labios con las manos templando y sollozó encogiéndose cuando escucho a JungKook entrar al auto azotando la puerta.
Por alguna razón le asustaba pero al mismo tiempo se sentía tan protegido al lado del pelinegro.
"Tienes pinta de que me joderas la vida." Pensó el castaño.
El pelinegro se acercó a TaeHyung haciendo que el corazón de este latiera fuertemente. Tomó el cinturón de seguridad y lo abrochó alejándose de TaeHyung. El castaño suspiro.
Aún tenía pequeños temblores por lo ocurrido, así que lo mejor que se le ocurrió fue dormir.
— Hemos llegado.— habló sin despejar la vista del frente.
El castaño seguía dormido. El plelinegro lo miro y suspiro.
No dijo nada y salió del auto, abrió la puerta del lado de Tae, lo cargo.
— Te has cansado.—
Abrió su departamento y dejó el cuerpo de Tae en el sillón.
Se inclinó y comenzó a acariciar los cabellos castaños de Tae.
— Desearía que pudieras recordarme.— susurro, se levantó y se sentó en otro sillón donde podía ver a Tae.
El castañito abrió los ojos al escuchar la profunda voz del pelinegro. Se topó con aquellos ojos negros, aquellos que lo veían como un depredador a su presa. Una presa demasiado fácil.
Sus músculos se tensaron, su corazón comenzó a latir de forma desesperada. Quería correr.
Estás atrapado...
Un recuerdo llegó a su mente, aquellos ojos negros mirándolo en distintas situaciones. Jadeó.
Apartó la miraba cohibido y se levantó. Un dolor punzante en sus muñecas lo hizo gemir. Pese a que no era un gemido placentero el pelinegro no pudo evitar sentir como su miembro se endurecía.
¿Acaso le excitó que lo mira tan sumiso o era el miedo en sus ojos lo que lo excitó?
— ¿Estas bien?— preguntó acercándose. — Si, sólo duele.— dijo mirando sus muñecas lastimabas. — Entonces no estas bien.— — Creo que no.—
El pelinegro curo las heridas en las muñecas de TaeHyung y fue a dormir a la habitación del pelinegro.
Se puso una blusa color negra que era del pelinegro y por ende le daba grande. Esta cubría su trasero pero no esas bellas piernas bronceadas.
Ese cuarto era muy oscuro, TaeHyung le temía a la oscuridad. Se hizo bolita en la cama y espero a que el sueño lo alcanzara.
— Duerme, TaeHyung.— aquella voz profunda, aterciopelada y suave lo confundió. Había escuchado esa voz antes pero no lograba recordar en donde.
Estaba en un cuarto completamente oscuro, podía oler la humedad en el, el ruido de la madera crujir cuando daba un paso. Se dio cuenta que tenía una linterna y se sintió aliviado. La sostuvo firmemente y pico el botón, veía la luz pero ella no podía dispersar la oscuridad en la habitación. La oscuridad absorbía la luz. Todo era oscuridad... Él odiaba la oscuridad, él se enamoró de la oscuridad, él fue tragado por la oscuridad, él tuvo un regalo. Pero el regalo era nulo.
Despertó sudando en aquella oscura habitación, su cuerpo temblaban. Salió de la cama, sintiendo escalofríos al tocar el suelo frío. Giró la perilla de la puerta y salió de la oscura habitación.
Logró divisar un cuerpo en el sillón.
— ¿J-JungKook?—
"¿Se llama así?" Sacudió la cabeza y se acercó más al cuerpo.
— ¿Si?—
— He tenido una pesadilla.— susurro.
El pelinegro encendió una lámpara, se reincorporó y lo miro fijamente. No pudo evitar soltar un gruñido al ver las bonitas piernas del castaño.
TaeHyung bajo la miraba jugando con sus manos, comenzó a sonrojarse al notar sus piernas al descubierto. Levantó la miraba y pudo ver aquella oscuridad que tanto temía en los ojos del pelinegro, pero también pudo ver un brillo de lujuria en ellos.
El pelinegro se relamió los labios, el castaño jadeo.
Le asustada pero le parecía tan hipnotizante que no pudo evitar acercase hasta estar adelante del pelinegro a escasos centímetros.
— Ven a dormir conmigo.— sonrió lascivo.
Sin tener la más mínima pizca de temor, abrazo al pelinegro por el cuello y este abrazo su estrecha cintura.
Baja sus manos hasta el trasero del castaño sintiendo como este se tensaban. Quito las manos inmediatamente.
— No.— susurró el castaño
Se acercó a los labios del pelinegro y besó ferozmente sus labios. Como si fueran amantes que no se han visto en años, se sentía el pecado desprenderse de los labios del contrario.
— Ah...— Tae gimió en cuanto las manos del pelinegro bajaron a su redondito trasero, le dio una fuerte nalgada.
— Ah J-Jungkook.— gimió de nuevo.
El pelinegro sentó a TaeHyung en sus piernas con este de piernas abiertas. Gimió al sentir el miembro de JungKook en su trasero.
— Debemos dormir, Taetae.—
El menor suspiro y asistió.
Cargo a TaeHyung y lo llevó a la recámara los dos se acostaron.
— ¿Puedes abrazarme?— pregunto tímido.
— Claro.— sonrió y besó su cuello.
Se durmieron de cucharita ambos con una sonrisa en el rostro.
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El sueño de TaeHyung tiene un significado importante