Capitulo 15

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El pelirubio despertó con cansancio y dolor de cabeza. Observó rápidamente la casa haciendo que se mareara pues su vista era lenta y cansada. Se colocó las patas cubriendose los ojos, se los talló y se sentó, al quitarse las patas de la cara se sentía levemente mejor con la vista levemente borrosa gracias al restriegue de sus patas en esta, por otro lado aún se sentía mareado.

–No te hagas el idiota, sabes bastante bien que todo va a salir bien.

–Pero que pasa si...

–Nada de "peros" tu mismo lo habías dicho, y no por nada me fui a gastar el tiempo planeando un maldito secuestro perfecto. 

El pelirubio captó la primera voz conocida aunque no sabía o más bien no recordaba a quién le pertenecía aquella voz grave. Se levantó escuchando un rechinido de la cama aguantando la respiración gracias a la sensación de miedo al pensar que posiblemente lo habrían escuchado, dejó salir el aire al escuchar como las voces seguían conversando (o tal vez discutiendo) de fondo como si no se hubieran percatado de aquel sonido. Caminó hasta la puerta y se detuvo en seco, dudando en sí asomarse o no, no sabía quiénes eran sus secuestradores y menos sus intenciones con él, pues si lo habían secuestrado sería por algo, ¿Será por el tesoro de chocolate? ¿Por los huesos que enterró en la casa de Trollino? O..¿Tal vez la guarida de diamante escondida?..Las tres opciones parecían obvias pero el pelirrubio pensaba negarse a decir donde se encontraban sus más preciados tesoros.

–Ya despertó, hace poco,  pero de igual manera mantén esa boca cerrada Trolli. –ordenó la voz grave al contrario.

–«¿Trolli? Pero... ¿Qué le ha pasado a la voz de Trolli? »–pensó el pelirrubio asomándose por la puerta sin embargo al hacerlo solo vió un color negro–«¿Quién apagó la luz? »–se volvió a preguntar mentalmente y al olfatear un poco se percató de lo que atravezaba en su vista no era más ni menos que un pelaje.

–Te dije que ya despertó–. El ojinegro miró hacia arriba topándose con una mirada penetrante y  fría. –Espíar no es bueno enano–. Habló el contrario con firmeza para después retirarse dejando ver a un pelinegro con el mismo diseño de ojos que el pelirrubio haciendo que éste se sorprendiera ya que sí, se parecía a su amado dueño Trollino, pero no, no lo era y eso lo sabía por la voz y los ojos.

Capítulo 15
¿Dos trollinos?

–¿Dó-Dónde estoy? Mael ¿Qui-Quién es ese? ¿Que ha-hago aqui?–preguntó el pelirubio con voz temblorosa, tenía miedo de lo que sea que ellos pudiesen hacerle.

–No te preocupes, simplemente debemos explicarte un poco sobre… ¿Todo? –dijo en tono dudoso el pelinegro.

–Mira, que Trollino te explique todo primero desde su perspectiva y luego yo te lo explico desde la mía. –dijo con simpleza el peligris.

–¿¡Porqué yo primero!? –gritó con nerviosismo el pelinegro.

–Las damas primero. –dijo encogiéndose de hombros sin darle importancia al nerviosismo del menor.

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¿Recuerdas cuando Manu al parecer se había enfermado?

–Si.

–Pues nosotros fuimos quienes lo enfermaron, todo fue cálculo de Mael.

[Narrador: Trollino]

Caminaba en dirección al portal al cual Tina y Trolli entrarían, fui antes que ellos esperándolos del otro lado con una poción y un escudo, a penas los vi aparecer tiré la poción dándole a Tina, Javier sacó su esp-.

Mikellino- Just a LiarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora