Primer día en Auradon.

2.8K 132 20
                                        

El sol volvía a aparecer y ya era hora de empezar con los deberes del día.

Tal y como había dicho el Hada Madrina, ese día volvió Jane a la preparatoria. Quien por desgracia no empezó bien el día.

Al llegar al centro del colegio, distinguió a lo que parecía una niña vestida con exactamente la misma chaqueta que utilizaba el chico que se había ganado su corazón.

- ¿Ben? – Jane cada vez se alteraba más–. ¡¿Ben?! ¡¿Ben, dónde estás?!

Se podría decir que para suerte de la chica, dos buenas amigas acudieron al lugar justo cuando ese pequeño tormento la estaba hundiendo nuevamente.

- ¡Jane! – era Audrey, quien corrió hacia ella para abrazarla–. ¡Jane, volviste! ¿Cómo estás?

- Jane, ¿estás mejor? – llegó Lonnie, uniéndose al abrazo.

- ¿Han visto a Ben? – preguntó Jane a la vez que salía del abrazo.

- No, pero Jane. – Audrey la tomó de los hombros sonriendo–. Volviste, aprovecha eso. Termina la escuela, diviértete...

- No me puedo divertir, Audrey. Recién llego y ya estoy viendo cosas raras.

- ¿Cómo? ¿A qué te refieres con que estás viendo cosas raras? – interrogó Lonnie más que confusa.

- Allá.

Jane señaló a la chica, a la vez que la hija de Mulán y Aurora también se giraban y dirigían su vista hacia donde su amiga apuntaba.

Las tres avistaron a la pequeña, que parecía ahora estar robando algunas cosas.

- ¿Ese es un perro? – manifestó Lonnie, haciendo referencia al animal que seguía a la pequeña.

- No es solo un perro. – Jane se giró nuevamente cara a sus amigas–. Ese... Ese es Chico.

Audrey abrazó a su amiga, no podía dejar que cayera en ese agujero negro de nuevo. La posibilidad de esta vez no saliera eran bastante alta.

- Iré a buscar a Ben. – declaró Lonnie antes de irse.

✿✿✿✿✿✿

- ¡¿Y la chaqueta?! – preguntó Mal al momento en que despertó y notó que lo que tenía entre sus manos era la de ella.

- La tiene Sofía. – aclaró Ben, quien se estaba arreglando la corbata frente al espejo–. Evie te la cambió cuando te quedaste dormida ayer.

- ¿Así que ese es su nombre?

- Sí. – Ben sonrió con ternura recordando todo lo vivido con la niña el día anterior–. Su nombre es Sofía de Vil.

Al escuchar esto Mal se sentó en la cama lanzando su chaqueta bruscamente al suelo para seguidamente cubrirse la cara con las manos. No podía creer lo que Ben le acababa de confirmar.

Carlos tenía una hermana. Su amigo ya no era hijo único como todos creían. Cruella había tenido otra hija mientras ellos estaban en Auradon. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Cómo se supone que tenía que actuar? ¿Cómo vería a los ojos a Sofía después de que ella...?

- ¿Mal?

Ben, quien ahora estaba sentado frente a ella, interrumpió esos pensamiento que no hacían más que destrozarla y hacerla sentir pésimo con sí misma.

- Mal, por favor. – Ben tomó las manos de la chica y besó sus nudillos–. No llores, sabes que me rompe el corazón verte así. –. liberó una de sus manos y le limpió las lágrimas a su esposa–. Mi amor...

La Hermana de CarlosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora