Cuando abrí los ojos, lo primero que vi fueron aquellos hermosos ojos verdes y su rostro frente al mío, me sentí felíz, si estaba muerta no me importaba porque la veía de nuevo y al mismo tiempo me sentí egoísta por pensar sólo en mi y no en Camila que se quedaría triste y llorando por mí.
Note que en el rostro de Beatriz había cansancio, que de bajo de sus ojos había unas ojeras enormes y se veía más delgada, yo quise hablarle pero de mi garganta no salió nada, sentí que algo me estorbaba y me obstruía la voz, intente moverme pero mi cuerpo era como una roca, rígido y mis miembros no me obedecían, me desespere y sentí un dolor por casi todo mi cuerpo, mis ojos se llenaron de lágrimas ¿qué me pasa? Me pregunté ¿en donde estoy? Beatriz me acaricio el rostro y la vi llorar también.
-Calma corazón – me dijo tratando de tranquilizarme – estas a salvo, has despertado al fin – dijo sin poder evitar sollozar y darme un beso en la frente – amor por favor, no quiero ponerte a dormir de nuevo – su voz fue suplicante y agónica a la vez.
Yo sin más remedio trate de calmarme a pesar de lo confundida que estaba, volver a sentir su tacto me parecía algo irreal, Beatriz estaba preocupada, lo note en su voz cuando llamó a alguien para que fuera a asistirla y para mi sorpresa fue Elena, que se alegro al verme y comenzó a revisarme mientras Beatriz se hacía a un lado comenzando a llorar sin soltarme la mano, luego la mire sacar su celular y realizar dos llamadas de las cuales escuché informaba que yo había despertado.
- Me parece que para el tiempo que lleva así, está bien – le dijo Beatriz a Elena.
- Si, creo que sólo presenta los síntomas de alguien que ha estado así por mucho tiempo, pero con terapia física, ya sabes... se recuperará.
Elena me tomó el brazo, me lo apretó suavemente y me brindó una sonrisa, enseguida salió y nos dejó solas, mire a Beatriz que seguía conmovida y volvió a repetirme que todo estaría bien, está vez me dio un beso en la mejilla y dijo que tenía que irse aunque no quisiera hacerlo, poco después entró una enfermera para poner algo en el suero, pronto descubrí que era para dormir.
Pase unos días mas en el hospital, recibí visitas de mis padres y de los de Beatriz, mis padres rompieron en llanto junto conmigo cuando vinieron a verme a penas se enterarán de que había abierto los ojos de nuevo, aún no tenía todo claro ¿como es que yo estaba ahí? ¿porque mi amada Beatriz estaba con vida y yo sin poder moverme en una cama? Y no es que no me alegrará el hecho de que Beatriz estuviera bien, me sentía exultante que ella estuviera viva y entonces, Camila se volvió algo lejano en mi en ese momento porque en mi mente y corazón sólo estaba Beatriz, comenzaba a creer que todo lo que había vivido con Camila había sido un sueño, un producto de mi imaginación o tal vez se debía que estuve en estado de coma, aunque Beatriz y Elena no me lo dijeran lo supe horas más tarde por mi misma al darme cuenta de lo que sucedía con mi cuerpo.
Fui dada de alta una semana después de que despertara, tuve que ser ayudada por Beatriz y mi padre para ser sentada en una silla de ruedas, subirme al auto, bajarme otra vez del auto y por último ser llevada a mi cuarto pero en la casa de mis padres, mi madre me cuidaría mientras Beatriz se fuera a trabajar, me sentí tan impotente y torpe por no poder moverme, agradecí que Beatriz fuera más alta que yo, porque la pobre tenía que desvestirme y cargarme hasta el baño en donde me bañaba y cuando casi terminaba mi madre le iba a ayudar a vestirme, veían mis lágrimas caer y las primeras veces les afecto verme llorar pero después se mostraron fuertes, Beatriz me miraba por largo rato en silencio y me decía:
-Estoy tan feliz de que estés aquí – me acariciaba las mejillas – de que despertaras, luego de que la mayoría de mis colegas quisiera desconectarte y yo me negué a hacerlo porque la persona que amaba y amó no podía dejarme, no podía hacerlo porqué prometimos estar juntas hasta ser viejas, cumplir sueños, viajar, tener mascotas, tener mucho sexo – sonrió por esto ultimo pero su voz se ahogó en un sollozo – yo sabía que tú reaccionarías y lo hiciste una semana después, no despertando pero al menos eso hizo que me aferrara a tu vida y aquí estás para mi, por ti.
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Un mismo corazón
Romance¿Como poder olvidar al único y gran amor de tu vida cuando muere y alguien muy cercana a tu ser amado tiene su corazón? Pues esto es lo que ocurre con Aileen que pierde al mor de su vida, pero el destino las vuelve a juntar.
