Lunes 20 de enero,bus, 7:59.
Natalia sube al autobus repleto de gente. Antes de pasar su tarjeta transporte por el lector echa un ojo al vehículo intentado localizar a cierta rubia, aunque la cuesta un poco la ve sentada al final de este. Se intenta hacer hueco entre las personas con el propósito de llegar hasta donde esta Alba pero es imposible. Se resigna a esperar a llegar a su destino para interceptar a la chica.
El intercambiador a esas horas es un caos, hay gente en todas direcciones. Mochilas, maletas y bolsas te golpean mientras intentas esquivar algún que otro despistado. A Natalia la parece ver a Alba e intenta acercarse a ella cuando un grupo de chavales se ponen delante de ella. El grupo va haciendo el tonto ajenos a las demás personas que intentan esquivarles. Cuando consigue dejar atrás a los adolescentes pasa su tarjeta para entrar en el metro, desde las cristaleras ve como su tren esta llegando por lo que comienza a correr. En su carrera vuelve a divisar a la rubia quien, unos cuantos metros por delante de ella, consigue entrar en el tren antes de que se cierren las puertas.
Genial, voy de pie todo el trayecto, no puedo hablar con ella y encima ahora voy a llegar tarde se queja Natalia maldiciendo su suerte.
Martes 21 de enero, facultad, 11:59.
Natalia llevaba esperando cinco minutos sentada en la banco que había en frente de la clase de Alba. Necesitaba hablar con la chica y poder explicarse, pedirla perdón por su reacción cuando la chica la contó que era madre.
A los pocos minutos la gente empezó a salir de el aula, no tuvo que esperar mucho para ver a Joan seguido de Júlia y tras ellos Alba.
-¿Podemos hablar?- preguntó acercándose a ella.
- No tengo mucho tiempo.
- Bueno pues dime un día que podamos quedar tranquilamente- Alba pareció pensárselo unos segundos que a Natalia se la hicieron eternos.
- Vale, supongo que deberíamos hablar. Luego te escribo y te digo cuando puedo- aceptó la rubia para alegría de la estudiante de comunicación audiovisual que recupero las esperanzas de no haberla cagado del todo con ella.
Miércoles 22 de enero, parque infantil, 18:10.
- Creo que debería empezar pidiéndote perdón. No sé que me pasó, creo que fue mucho para mí, no lo supe procesar y actué mal. No debí haber salido corriendo después de contarte que lo había dejada con Sara. Sólo de pesar en cómo te debiste sentir... confías en mí de esa forma y yo prácticamente salgo corriendo. Soy idiota y lo siento mucho de verdad.- dijo Natalia llevándose las manos al pecho.
- Quizás fue demasiado de golpe.
-Cortocircuite un poquito. Una no se entera todos los días que la chica que la gusta es madre- admitió Natalia dejando a Alba con la boca abierta.
-¿Te gusto?- pregunto la chica sorprendida y confusa.
- Sí Alba, bastante. Dejé a Sara porque quiero hacer las cosas bien.
-Por eso reaccionaste así, ahora lo entiendo.
Ambas se quedaron en silencio, ninguna sabía que hacer o decir para desatascar la situación. Natalia miraba alrededor viendo a algunos niños jugar, también había grupos pequeños de madres y padres en algunos de los bancos.
- ¿Tu hija...esta aquí?- preguntó la morena, Alba se limitó a señalar una pequeña mochila escolar infantil que tenía a su lado y en la que la más alta no había reparado hasta ese momento.
- Se llama Laia, es la niña castaña que esta jugando con otra niña y unas muñecas ahí- dijo señalando un lugar un poco apartado de los columpios.
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Journey.
FanfikceEl transporte público da para mucho y cuando te cruzas con la misma gente casi cada día es fácil fantasear con como serán sus vidas o sus día a día. ¿Se quedará un simple crush en algo efímero o podrá pasar algo más?
