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Capitulo XXVIII. Acorde a lo planeado

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P.O.V. Sasuke

Así que ese era el motivo por el cual Hinata había actuado tan extraña y malhumorada, era evidente por el sueño y su temperamento irritante, me daba mucho gusto de que finalmente mi mejor amigo hiciera algo bien, dentro de poco tendría a su heredero y futuro alpha, claro estaba que en cuanto el padre de nuestra luna se enterara colgaría de las bolas a mi mejor amigo; Naruto sin embargo no dejaba de balbucear que sería padre y esas cosas, creo que no podía creérselo aún después de todo, Mebuki pidió privacidad para ellos, saliendo de la habitación dándole un beso en la frente a su hermosa hija y cerrando la puerta tras de ella.

-Buenas noches – se despidió de ambos y entonces nos dejo solos.

-¿Quién lo diría no? – si, ahí estaba yo inútilmente intentando romper el hielo, Sakura sonrió pero asintió, parecía feliz por su prima.

-Es tarde y mañana debo ir a la Universidad, te vere después Sasuke – no, no quería que se fuera.

-Sakura, espera – la detuve, ella me miró esperando y entonces me di cuenta de que no sabía que decir – ah bueno, escuche decir a Mebuki que cerca de tu Universidad hay una plaza - si, sabía que era una excusa tonta, pero bueno, haría cualquier intento por estar un poco más con ella – y dado que necesito ir a comprar algunas cosas y dudo que Naruto quiera distanciarse de Hinata en estos momentos, ¿te importaría si mañana nos acompañemos en el transcurso? Quiero decir, tu sabes, yo te llevó a la Universidad y como queda de camino a la plaza pues yo me dirijo a ella y hago mis compras.

-La plaza abre después de medio día y yo entro a las siete – si, fue el peor intento que pude hacer, incluso ella no dudo en votarme – pero, no espera no quiero decir que no, me refiero a que si quieres podemos ir mejor saliendo de clases, salgo a las tres y ya sea que yo llegue a casa o tu vayas y me alcances a la salida, podríamos comer algo incluso, hay un restaurante de comida japonesa buenísimo – propuso ella con una sonrisa.

-Me parece bien, aún así puedo llevarte a tu clase, me aburro mucho en casa sabes

-Bien, entonces si, espero no te moleste levantarte temprano por mi culpa – dios era una broma, haría cualquier cosa por ella.

-No para nada, soy muy madrugador de hecho.

-Bien, de ser así, ya es tarde y ambos deberíamos irnos ya a acostar – yo sonreí por la forma en la que lo dijo, ella se sonrojo y se corrigió al instante – quiero decir, tu en tu cama y yo en la mía, oh tu me entiendes – sonrojo y subio a su habitación.

Por supuesto que no podía dormir, estaba ansioso porque llegara el día siguiente, tenía una especie de cita con ella, aún y cuando mi mate no lo supiera, quería verme bien como ella lo hacía, pero solo había llevado ropa cómoda, pantalones de mezclilla, mis camisas polo, mis vans y mi usual chamarra de piel, gracias a la diosa luna que al menos había llevado conmigo mi Jeep, ya que moriría de vergüenza conduciendo el Aveo de Naruto, había planeado cada segundo del día siguiente, desde la forma en la que le desearía los buenos días, la forma en la que le abriría la puerta y hasta la forma en la que le haría ver a todos los bastardos que ella era mia, porque o sí, la diosa luna sabía que no solo mi intención era pasar el día con ella, si no también hacerle ver a los posibles admiradores que Sakura tuviera en su Universidad de que ella era mia, sobre todo a ese bastardo Alpha de intento de niño bonito, el tal Sasori.

Me había despertado desde las cinco de la mañana, hice mi usual levantamiento de pesas, el padre de Sakura tenía un gimnasio en la parte del sótano, el cual se veía que no era utilizado por ninguno de los miembros de dicha familia, después salí a correr un poco para calmar los nervios e insistencia de Sharingan y finalmente me meti a la ducha, me coloque mis vans verde militar a juego con mi camisa polo del mismo color, unos pantalones negros y mi chaqueta, estaba esperando en la sala a Sakura, faltaban 20 minutos para las siete, cuando escuche sus tacones, podía identificar que era ella, no quería parecer ansioso pero fue inevitable no asomarme, ella usaba un pantalón ajustado negro que le quedaba realmente bien, dios podía ver la hermosa silueta de su trasero y si no lograba mantener el control de mi lobo, haría muy incómodo el viaje con mi notante erección, usaba una blusa en color azul celeste a juego con sus tacones.

-¿Estas listo? – preguntó mientras tomaba su bolsa que parecía una especie de maletín.

-Si claro – aclare mi garganta y salimos de su casa, una vez que llegamos a su Universidad, ella iba a bajarse pero se lo impedí, mi plan iniciaría justo ahora.

-Permíteme – le dije con una sonrisa arrogante, baje de mi asiento y me dirigí hasta su puerta, para abrirla y ayudarle a que ella bajara.

-Vaya, gracias – lucía sorprendida y un poco sonrojada.

-Estare aquí un poco antes de las tres.

-Esta bien – sonrió y se acercó a darme un beso en la mejilla, yo la abrace y la sentí temblar – hasta entonces – salió casi corriendo de mi alcance, varios alumnos de ahí nos vieron y algunos parecían sorprendidos, que bien, todo iba acorde a lo planeado, coloque mis lentes de sol y me quede ahí recargado en mi vehículo hasta que no pudiera verla, Sasori no sabe lo que le esperaba.


La Mate del BetaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora